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Misterio: "Los viajes de Gulliver y los satélites de Marte

Comienzo de una historia inquietante

Fobos tiene un diámetro aproximado de 16 kilómetros y se encuentra sólo a 9.360 kilómetros del centro de Marte (o sea tan sólo a 5.400 kilómetros de su superficie). Fobos orbita en torno a Marte en 7 horas y 39 minutos, es decir que efectúa dos vueltas diarias alrededor de Marte. Deimos es más chico, su diámetro es aproximadamente de 8 kilómetros, o sea la mitad del anterior y se encuentra a 23.500 kilómetros del centro de Marte y da una vuelta en torno a este planeta en 30 horas y 18 minutos.

Como datos curiosos hay que tener presentes los siguientes puntos:

1) Fobos, el satélite más próximo a Marte, gira más rápido que el propio planeta en su movimiento de rotación, hecho único en todo el sistema solar. 2) El único caso similar son los anillos interiores de Saturno, pero precisamente por girar más rápido que el propio planeta están fragmentados en miles de pedazos. Entonces la pregunta que surge es ¿Por qué Fobos no dispersó sus materiales en torno a Marte como un pequeño anillo? O sea ¿por qué continúa siendo un satélite y no miles de fragmentos de piedra? 3) tanto Fobos como Deimos se encuentran ubicados exactamente sobre la zona ecuatorial de Marte y ambos giran sobre la zona ecuatorial con una precisión matemática. 4) Las órbitas que describen Fobos y Deimos son más bien circulares en vez de elípticas como es en la mayoría de los astros.

Fobos tiene la particularidad de ser retrógrado y su velocidad de giro no es constante, sufriendo un retraso que ha llegado a ser de cuatro minutos en cuarenta años. Pero el misterio que rodea a todo esto es que pareciera como que alguien hubiera descubierto la existencia de los satélites de Marte mucho antes que Asaph Hall, que los bautizó con los nombres homéricos de Fobos y Deimos (El «Terror» y El «Miedo», compañeros de Ares) por sugerencia de su esposa.

Los satélites de Marte aparecen citados en una obra considerada por todos los críticos como un libro satírico y de imaginación: Los Viajes de Gulliver, de Jonathan Swift. Fue publicado en 1726, o sea más de 150 años antes del descubrimiento del astrónomo Hall. En la tercera parte del libro, el «Viaje a Laputa», Swift a través de Gulliver describe los dos satélites de Marte de forma sorprendente. El texto de Swift dice: «Además, han descubierto dos estrellas interiores o satélites que giran alrededor de Marte, del que el más próximo al planeta superior dista del centro del mismo exactamente tres veces su diámetro, y el más alejado está a una distancia de cinco veces el mismo diámetro. La revolución del primero se realiza en 10 horas y la del segundo en 21 horas y media, de manera que los cuadrados de sus tiempos periódicos están aproximadamente en la proporción de los cubos de su distancia del centro de Marte».

La verdad es que actualmente el período de revolución de Fobos es menor ya que es de 7 horas y 39 minutos. Pero el de Deimos aumentó ya que actualmente es de 30 horas y 18 minutos y para Swift era de 21 horas y 30 minutos. Con respecto a la distancia de Fobos al centro de Marte, si se multiplica por 3 el diámetro de Marte se obtendrá la cifra de 20.400 para Fobos; pero pasaron más de 200 años desde entonces y este satélite sufrió en ese tiempo el doble efecto de un frenado y una caída hacia el planeta, por lo cual la cifra de Swift puede ser correcta para el tiempo en que él escribió su libro.

 

¿De dónde obtuvo Swift esos datos?

 

Conocimientos secretos

El ovnílogo francés André Avignon señaló que Swift pudo tener acceso a conocimientos superiores secretos y que tuviera conocimiento de algún texto que mencionarse los dos satélites, desconocido de sus contemporáneos. También durante mucho tiempo se esbozó la posibilidad que ambos satélites fueran artificiales. Esta hipótesis fue manejada muy en serio por el astrónomo soviético profesor Josif Sklovski, doctor en Ciencias fisicomatemáticas, director de la estación de radioastronomía y de astrofísica del Instituto de Astronomía «Stenberg», una de las eminencias de la Ciencia de la ex Unión Soviética. Hoy día está demostrado científicamente que ambos satélites son astros y no satélites artificiales.

La sonda americana Mariner 7 fotografió los dos satélites por primera vez, y la Mariner 9 lo hizo con posterioridad. El Viking-Orbiter 1 pasó a 100 kilómetros de Fobos el 27 de febrero de 1977 y en mayo de 1980 lo hizo a 300 kilómetros; en octubre de 1977 el Orbiter 2 llegó a estar a 30 kilómetros de distancia de Deimos. Esas dos lunas son muy oscuras y presentan gran cantidad de cráteres y tienen probablemente más de 1.500 millones de años. Se supone que se formaron al mismo tiempo que el sistema solar y están cubiertas de polvo. Se piensa que pueden ser asteroides captados por la gravedad de Marte.

También se ha dicho que Swift pudo haber tenido un encuentro con los tripulantes de un OVNI.

En su libro, Swift habla de los tripulantes (a los cuales llama astrónomos) de una «isla volante» cuya propulsión se basaba en el magnetismo y da toda la descripción de su funcionamiento y de cómo es capaz de mantenerse suspendida en el aire. En la tercera parte del libro se lee: «La isla volante es perfectamente redonda… El fondo de esta isla es un amplio plato de diamente pulido…» En el libro de la edición de 1838 aparece una ilustración de la isla volante del dibujante Granville, cuyo parecido con un plato volador es notable salvo por los bosques y casas que aparecen en su superficie.

¿Cómo fue que Gulliver  o Swift  fue a dar al interior de la «isla volante»? Gulliver estaba embarcado en el Hope Well, un barco de 300 toneladas, que zarpó de Inglaterra para las Indias Orientales el 5 de agosto de 1706 y arribó a Fort St. George el 11 de abril de 1707. Después de tres semanas de descanso, el barco fue a Tonkín, desde donde Gulliver salió en una pequeña embarcación para traficar, mientras el Hope Well quedó en Tonkín.

Durante ese viaje se desató una gran tempestad que arrastró a Gulliver y sus compañeros al Nornordeste y luego al Este y al décimo día fueron acosados por dos barcos piratas que se quedaron con la pequeña embarcación y dejaron a Gulliver en el mar en una canoa. Gulliver terminó en una isla de rocas y es allí donde aparece la misteriosa «isla volante». Su relato es muy similar a un avistamiento OVNI.

Gulliver relata en el libro: «Pasé rato entre las rocas; el cielo estaba raso por completo, y el sol quemaba de tal modo que me hizo desviar de sus rayos la cara. De repente, se hizo una oscuridad muy distinta, según me pareció, de la que se produce por la interposición de una nube. Me volví y atisbé entre el sol y yo un gran cuerpo opaco que se movía avanzando hacia la isla. Juzgué que estaría a unas dos millas de altura y ocultó el sol por seis o siete minutos; pero como si me encontrase a la sombra de una montaña, no percibí que el aire fuese mucho más frío ni el cielo se quedara más oscuro. Conforme se acercaba al sitio donde estaba yo, fue pareciéndome un cuerpo sólido, de fondo plano, liso, que brillaba con gran intensidad al reflejar el mar en él. Por mi parte, permanecía de pie, en una altura separada unas doscientas yardas de la costa, y vi cómo aquel gran cuerpo descendía hasta casi ponerse en la misma línea horizontal que yo, a menos de una milla inglesa de distancia. Saqué mi anteojo de bolsillo y pude claramente divisar multitud de seres subiendo y bajando por los bordes que parecían en declive; pero no podía distinguir lo que hacían aquellos seres…»

Más adel
ante Gulliver relata: «Agité la gorra y el pañuelo hacia la isla… Entonces vi, mirando atentamente, cómo se reunía gentío en el lado de frente a mí». Al final, los tripulantes de esa «isla» deciden tomar a Gulliver a bordo, viajan por el espacio y mantienen un contacto del cual Gulliver obtiene la información que narra en su libro.

Sin duda esa descripción y varios datos de los satélites de Marte sedujo a muchos a pensar que Gulliver  Swift  tuvo en el pasado un encuentro cercano del tercer tipo. Por supuesto científicamente eso no se puede afirmar, pero no deja de ser un misterio fascinante. *

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