Asombro y tranquilidad ante nuevo sistema de búsqueda aérea de automores robados
Incluso al conocerse la noticia, muchas empresas aseguradoras del medio han iniciado ya contactos para informarse sobre el tema con el fin de analizar la posibilidad de incorporar la nueva tecnología a sus planes de seguros automotores, entendiendo que tal cosa significaría una verdadera revolución en el mercado.
Una rápida solución
Lo que podría haber culminado simplemente como uno más de los tantos robos de automotores que luego terminan en los depósitos de desguace o «exportados» clandestinamente más allá de la frontera, o incluso «reciclados» dentro del propio país con empadronamientos dobles, se convirtió gracias a la tecnología, en una operación de rescate con ribetes de «ciencia ficción» que terminó con el rescate de los vehículos indemnes y los «levantadores» llevados ante el juez.
El jueves, en horas de la mañana, se denunció ante la Policía fernandina el robo de dos modernos automotores en el balneario puntaesteño: un Audi y un Peugeot 206, uno de los cuales pertenecía a un conocido polista argentino. Inmediatamente se montó un vasto operativo, colocando vallas de control en Punta Ballena, lo que resultó a pesar de todo infructuoso porque los hábiles ladrones ya habían tomado distancia aprovechando la potencia de los motores de ambos vehículos. Previendo que llegaran a Montevideo y se les perdiera la pista, desde Maldonado las autoridades se comunicaron con el Departamento de Automotores capitalino, como forma de coordinar el operativo.
Las investigaciones revelaron entonces que el Audi tenía instalado un revolucionario sistema provisto con un equipo de rastreo GPS con control satelital incorporado.
En conocimiento de ello inmediatamente se comunicaron con la empresa aseguradora en Buenos Aires.
Pocos minutos después
En pocos minutos luego del chequeo de los autos requeridos, la firma aseguradora ordenó que despegara un Jet desde el Aeroparque Metropolitano porteño y pocos minutos después de las tres de la tarde, la aeronave estaba ya sobre cielo oriental.
Veinte minutos más tarde, el operador técnico de seguridad que acompañaba a los pilotos puso en funcionamiento el sistema rastreador satelital y en contados segundos fue detectado el coche Audi dentro de un galpón en la zona noroeste de la ciudad.
Los agentes de automotores, con la orden de allanamiento en el bolsillo, no tuvieron más que ir hasta el lugar para localizar los dos autos robados horas antes en Punta del Este y atrapar a tres de los ladrones -uno de los cuales contaba con un voluminoso prontuario- los que no podían entender nada de lo que estaba pasando.
Finalmente, la operación de rescate no había demorado más de unos pocos minutos. Los detenidos fueron trasladados ante el juez, los automóviles devueltos intactos a sus legítimos dueños y como corolario de todo este increíble suceso, entre muchos de los participantes, algunos veteranos «sabuesos» de la vieja escuela, flotaba algo así como un asombro preocupante ante el avance de la tecnología que parece no necesitar más de aquellas cualidades imprescindibles en «el oficio»: la intuición y la sagacidad. *
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