Escrito por: THEOTONIO DOS SANTOS (*)

Hemos señalado varias veces el rol reaccionario que representa el pensamiento neoliberal en las presentes condiciones históricas.
Lo hemos comparado al rol de la escolástica en el final de la Edad Media al oponer sus argumentos de lógica formal a la realidad empÃrica cada dÃa superada por la experiencia revolucionaria de la expansión marÃtima comandada por la burguesÃa europea.
En el momento actual, el pensamiento económico del siglo XVIII retomado como fundamento de una “ciencia” económica que se pretende ciencia exacta a pesar de su visión estática, su método de raciocinio formalista que valoriza la deducción a partir de categorÃas económicas puras con el objetivo de aplicarlas de inmediato a la realidad. Estas categorÃas estáticas entran en choque con la dinámica colosal que la revolución cientÃfico técnica está realizando en escala mundial.
Nadie mejor que Celso Furtado para hacer la crÃtica de estas concepciones arcaicas presentadas como grandes conquistas posmodernas por el hecho de manejar un instrumental matemático por lo demás bastante arcaico también. Celso Furtado ha sido un defensor erudito y profundo del método histórico estructural en las Ciencias Sociales. Pero al mismo tiempo, se ha caracterizado por un dominio muy sofisticado de las categorÃas económicas desarrolladas en la posguerra por el pensamiento neokeynesiano.
El pudo asà articular su amplio conocimiento histórico y sus investigaciones propias con el análisis macroeconómico en desarrollo exactamente en el perÃodo de su formación profesional. Su contribución no se limitó a la realidad brasileña, genialmente expuesta en su Formación Histórica del Brasil, libro cuya lucidez no ha sido superada hasta nuestros dÃas. Ella se amplió al proceso latinoamericano que estudiara ampliamente durante su experiencia en Cepal en los años 1950, y, posteriormente durante su exilio en el curso que ofreció en Chile en el Instituto de Estudios Internacionales. Todo esto resultó en la publicación de su libro sobre la Formación Histórica de América Latina.
Durante su estadÃa en los Estados Unidos después del golpe de Estado de 1964, Celso Furtado amplió y profundizó su estudio de la experiencia norteamericana sobre la cual produjo excelentes análisis históricos explicativos de su formación como potencia mundial hegemónica, al diferenciarse de la experiencia latinoamericana. Sus estudios sobre las empresas multinacionales y sobre la dependencia reforzaron su contribución al análisis de la economÃa mundial cuya forma de globalización él anticipó ya en esta época.
Todos estos estudios estaban volcados hacia la interpretación de los mecanismos básicos del desarrollo, entre los cuales la innovación tecnológica ocupaba un lugar muy especial. Pero no se trataba de la innovación como una fuerza externa a la acumulación capitalista como suele ser presentada en el pensamiento económico neoclásico. Celso Furtado habÃa leÃdo y asimilado suficientemente el marxismo para integrar el fenómeno del cambio tecnológico en la acumulación capitalista y en el análisis del desarrollo.
Sus análisis permitÃan entender como los compromisos de la clase dominante en América Latina con las brechas del mercado mundial se unÃan a la concentración de la propiedad (sobretodo de la tierra) y a la explotación de la mano de obra esclava y servil y posteriormente a las formas semiserviles y de mano de obra barata limitando, en consecuencia, la formación de un mercado interno dinamizador del crecimiento.
Vemos asà como el atraso social de la región se convierte en un importante factor de la deformación de la dinámica económica, produciendo un crecimiento insatisfactorio que solamente la acción estatal republicana, nacional y democrática podrÃa superar. Su actuación polÃtica estuvo siempre inspirada en estas ideas claves para uno de los pocos brasileños civiles e intelectuales que se alistaron en las tropas nacionales que participaron de la Segunda Guerra Mundial en contra del nazifascismo.
La experiencia de los regÃmenes de derecha en Brasil y en América Latina sólo reforzarán su propuesta analÃtica. Los años de hegemonÃa militar se apoyaron en polÃticas monetaristas que detuvieron el avance económico de la región, aún cuando pudieron ofrecer algunos momentos de expansión económica localizada. Desde 1980, como resultado del endeudamiento irresponsable iniciado en la década anterior, Brasil, toda la región y todos los paÃses endeudados se empantanaran en la caÃda del crecimiento con años y años de recesión bajo la implantación de la dictadura de los acreedores representados por el FMI y el Banco Mundial, sólidamente respaldados por la SecretarÃa del Tesoro de los Estados Unidos y el sistema bancario mundial.
Celso Furtado ha denunciado sistemáticamente la polÃtica económica responsable de la subordinación de la región a estas directrices. Denunció con enérgica reprobación la inmersión de varios de sus colegas y discÃpulos en la aventura neoliberal y no dejó de proponer caminos alternativos. El pueblo brasileño estuvo de acuerdo con sus recomendaciones y sus denuncias al derrotar masivamente el candidato de Fernando Henrique Cardoso, con 77% de votos en la primera vuelta de las elecciones presidenciales de 2002 que condujeron a Lula da Silva al gobierno de Brasil. No vaciló también en criticar la continuación de esta polÃtica económica. Pocos dÃas antes de su muerte respaldó de manera vigorosa a su colega Carlos Lessa, que estaba por caer de la presidencia del Banco de Desarrollo Económico y Social (Bndes), institución de la cual habÃa sido uno de los inspiradores.
Celso Furtado creÃa firmemente en las posibilidades de retomar el desarrollo económico sin graves presiones inflacionarias en las circunstancias actuales. Como él asà piensan por ejemplo los dirigentes chinos que mantienen un crecimiento del 10% al año sin grandes presiones inflacionarias.
No es por nada que ha sido traducido y publicado en chino el libro de Celso Furtado sobre subdesarrollo y desarrollo. Cuando lanzamos su candidatura al Premio Nobel de EconomÃa en el Seminario Internacional del Reggen de 2003 los representantes de la Academia de Ciencias Sociales de China apoyaron con entusiasmo su candidatura. Esta fue también la reacción de todas las fuerzas democráticas de América Latina y de gran parte del mundo. Los “dueños” de la ciencia económica oficial quedaron en deuda con la conciencia avanzada de todo el mundo al negarle este reconocimiento. *
(*) Profesor titular de la UFF. Coordinador de la Cátedra y Red Unesco-UNU sobre EconomÃa Global y Desarrollo Sostenible.
OTRAS NOTICIAS EN LARED21



