Reclaman que se detenga el proceso de construcción de un puerto en La Paloma
A mediados de enero, al tomarse conocimiento de las condiciones en que se pensaba licitar una terminal granelera en La Paloma, los vecinos del conocido balneario rochense comenzaron a movilizarse. Se constituyó de ese modo una Mesa Coordinadora, la cual surge de una asamblea de más de 300 personas, que contó con la presencia del intendente de Rocha, diputados del departamento, ediles, representantes de las Fuerzas Armadas, de la Liga de Fomento y Turismo, de la Corporación Rochense de Turismo, de los hoteleros, de los promotores turísticos, de los gremios Ffose, Suntma, Adeom Rocha, Asociación de Guardavidas y, por supuesto, de vecinos y turistas en general.
La Paloma, segunda ciudad balnearia de Uruguay y primer balneario oceánico, atrae, por su cinturón de playas, que van desde la Laguna de Rocha (Parque Nacional Lacustre) hasta La Pedrera, al 60% del turismo que ingresa al departamento. Es una zona en la que hay aproximadamente 5.300 casas -de las que se alquilan en temporada unas 3.500-, 30 hoteles, complejos de cabañas en arrendamiento y, de acuerdo con información dada por la Intendencia Municipal de Rocha, hoy se autoriza un permiso de construcción por día. «En base a estos datos, podríamos decir que en divisas estaríamos hablando de un ingreso, que ronda los 25 millones de dólares, que por tratarse de turismo se distribuyen rápida y democráticamente en la zona», expresaron los vecinos.
Consecuencias ambientales
El área de La Paloma es reconocida por el turismo nacional e internacional, fundamentalmente por ofrecer un marco totalmente natural, y su bahía es emblemática en ese sentido. «Este proyecto perjudica el atractivo turístico natural, con su almacenamiento de rolos, las máquinas chipeadores y las montañas de chips, unido todo esto a un puente que se interna 1.350 mts. océano adentro, soportado por más de 200 columnas que visto en perspectiva genera un verdadero muro entre el observador y el océano», agregaron integrantes de la Coordinadora.
«Rechazamos esta iniciativa estatal que perjudica directamente este destino turístico afianzado por el esfuerzo mancomunado de varias generaciones».
La Paloma y su conjunto de playas constituyen una unidad turística que se verá seriamente afectada por el tránsito pesado en ambos sentidos, lo cual desincentivará al turista para arribar al balneario o transitar entre las distintas playas, estiman los vecinos.
Desde el punto de vista ambiental también se generan importantes riesgos de contaminación como ser sonora, por el permanente transitar de vehículos pesados; química; física, por el esparcimiento del aserrín generado con el sólo efecto de las brisas; visual, por estar ubicado a la orilla del océano y dentro de la zona urbana, entre otros. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad