Puntos de vista
* El tipo era jefe de mantenimiento de una empresa papelera en el Brasil y en una carta a un amigo muestra su indignación porque fue discriminado cuando ponen en un cargo más alto a un japonés.
Lo interesante del caso es que el «discriminado» era nada más ni nada menos que Josef Mengele, jefe del servicio médico de concentración nazi de Auschwitz, donde realizaba aberrantes «experimentos» con los prisioneros.
A este otro tipo ni le inmutó que Pinochet fuera un sangriento dictador, lo que le molestó realmente fue enterarse que tenía cuentas en un banco de los Estados Unidos de hasta 12 millones de dólares. El tipo se trata de su hijo Marco Antonio quien opinó que su padre era «un irresponsable». Quizás la bronca filial surja de que «no tenía conocimiento de las cuentas de mi padre y menos de los volúmenes de plata que había ahí».
* Sin embargo a este otro tipa, lo de la guita de Pinochet no le chinga ni le duele. Lo que impactó a Lucía Pinochet, hija del dictador, fue el reconocimiento del Ejército Chileno de que se habían lanzado personas al mar desde los helicópteros durante la dictadura de su padre.
«Para mí fue terrible, pasé un mes llorando».
Si vos creés que esto la alejó de su padre le erraste como a las peras.
Ella sacó la conclusión que su padre no tuvo nada que ver, sólo se trata de que «la maldad es intrínseca al ser humano».
Ella lo sabe porque le preguntó a gente «de clase media» y le contaron «los abusos de poder que han sufrido» en democracia.
* Ayer se conmemoró (poco) el triunfo del NO en el plebiscito del 80.
Recuerdo el apoyo que Pacheco Areco le dio al SI. Recuerdo que en junio del año pasado (30 años del golpe) Luis Alberto Lacalle, Julio María Sanguinetti y Jorge Batlle lo homenajearon y hablaron maravillas del hombre de las Medidas Prontas de Seguridad.
Dijo el Sangui: «Supo manejar muy bien las circunstancias», y el presi fue más lejos aún, dijo que «tenía un manejo del idioma español, como muy pocas personas pueden tenerlo». *
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