"El rango agua se incorporó definitivamente a la economía"
El currículum del visitante por sí solo daría para toda la extensión de esta nota. Apenas para dar una idea de la importancia de su opinión se menciona que fue asesor en el montaje del Ministerio de Medio Ambiente del Brasil y es asesor permanente del Parlamento Brasileño. Así como del primer Premio Nobel de Medio Ambiente, José Lutzenberger. Tiene 35 años de experiencia en la generación y puesta en marcha de alternativas agroecológicas y en la discusión sobre la problemática de la producción de alimentos con venenos y semillas transgénicas. Es asesor permanente del Movimiento Sin Tierra del Brasil. Consultor para las Naciones Unidas. Representante del Brasil ante el Codex Alimentarius, que es un organismo normativo internacional establecido por la FAO y la OMS, cuya Comisión viene de convocar el 27 período de sesiones, en Ginebra, con un año de anticipación, en virtud de la recomendación hecha por la evaluación conjunta FAO/OMS, en el sentido de acelerar su labor, dado que cada vez más los riesgos de origen alimentario abarcan un ámbito mayor que va desde la huerta o la granja hasta la mesa de los consumidores.
Pinheiro es el autor de las denuncias de la utilización de agentes desfoliantes y de venenos en la Amazonia brasileña. Como investigador, ha sido creador de los Fertilizantes Enriquecidos con Harina de Roca. Ha dictado más de 600 conferencias y 500 cursos. Y ha escrito y publicado 24 libros. El último se titula: «Transgénicos, transnacionales y un gen llamado Terminator».
El «rango» agua
Dada la inminencia de la decisión ciudadana sobre el agua, que vive Uruguay, se le preguntó a Pinheiro, en primer lugar sobre este tema. La respuesta inmediata fue: «El rango agua se incorporó definitivamente a la economía».
Pinheiro pone algunos ejemplos para respaldar su afirmación: el hecho de que Canadá no haya incluido el agua en el Nafta es muy significativo. ¿Por qué Canadá no incluyó al agua en el Nafta? Porque Canadá exporta agua a EEUU y a los países árabes. Libia le compra agua a Egipto y la traslada a través de una distancia de 4.000 kilómetros. Turquía, Israel e Irak tienen grandes problemas de agua. Italia y Francia a su vez son grandes exportadores.
Hay una subestimación de la cuestión agua, que parece ser un recurso inagotable, casi que lo único que no cuesta. Llama la atención que vaya a haber un plebiscito sobre este asunto. No despierta el interés de la gente, menos en países como los nuestros, en los que la previsión no es una marca cultural. Uruguay tiene una gran riqueza de agua. La porción del acuífero Guaraní que le corresponde alcanza para abastecer de agua a toda la humanidad durante treinta años. Pero no en todo el mundo es así. De manera que el agua no sólo vale, sino que hay que cuidarla. España y Holanda tienen grandes problemas de contaminación de agua debido a los productos químicos y los fertilizantes. EEUU es uno de los mayores consumidores de agua y también tiene problemas de contaminación. ¿Quién habría pensado, por ejemplo, hace treinta o cuarenta años, que aquí el agua para beber se compraría algún día? Sin embargo, la costumbre ya ha hecho carne en muchas familias. La contaminación del agua es un verdadero problema. En Brasil, la contaminación del agua se refleja en los problemas acarreados por el consumo de leche en polvo. La calidad del agua no es buena y se está encarando la tarea educacional de hervir el agua.
De manera que se vislumbra una clara evolución con respecto al tema: comprar agua, privatizar agua, internacionalizar agua. ¿Quién va a ser el dueño del agua en el futuro? Todos sabemos que la escasez es un producto comercial. En Brasil, el campesino para poder hacer un pozo para extraer agua, debe de pagar al Estado. Hoy día está implantada la discusión sobre por qué no cobrarle al Estado por almacenar agua, ya que hay que pagar para extraerla. Los árboles favorecen la presencia de agua en la tierra. Hay un ciclo dinámico entre la copa de los árboles, las raíces y el acuífero. Cuanto mayor sea la cobertura vegetal, más capacidad de almacenamiento habrá, y esto es mérito del campesino. Hasta este punto se valora la cuestión.
En Francia, el negocio del agua es superior a los doce mil millones de dólares por año. El agua más cara del mundo es la japonesa Kvo Feng que se saca de la Antártida y por su pureza se usa en los cubos de hielo para el whisky. En cambio, el agua de las termas, que proviene de los volcanes antiguos que ya no producen más calor que el suficiente para calentar agua, esta agua de 60 millones de años, rica en azufre y poder curativo, se está usando muchas veces para lavar tambos, agregó el entrevistado.
Cambio climático
Otro de los temas que abordó Pinheiro en la charla con LA REPUBLICA fue el referido al cambio climático, el cual también es susceptible de ser analizado en términos geopolíticos. Como es sabido, el calentamiento global del planeta, que provoca entre otras consecuencias el aumento del nivel de los mares por efecto del deshielo, se produce por el exceso de emanaciones de gas carbónico. El gas carbónico es reciclable por las plantas, mediante el proceso de fotosíntesis. Por eso es posible el biodiesel. Pero el equilibrio natural se rompe cuando las fábricas gigantescas, por ejemplo en Alemania, emanan más gas del que la naturaleza puede reciclar. Paradójicamente, el mundo industrializado se ubicó en el hemisferio más frío de la tierra, cosa que no ha resultado por cierto conveniente. Parece mentira que una cosa tan simple sea la que provoque esta salida de control. La ausencia de sol en los países nórdicos desfavorece la fotosíntesis, por consiguiente, al ser en estos lugares de la tierra donde más gas carbónico se emana se crea el famoso efecto invernadero, que no es ni más ni menos que convertir a la tierra en un enorme jardín de invierno, cubierto en este caso por el gas que no se recicla. Los países ricos han acordado reducir las emanaciones de gas carbónico o en su defecto invertir en la absorción del mismo (Protocolo de Kioto) por parte de los países «calientes». Uruguay viene de acordar con España inversiones en forestación a cambio de los certificados de absorción de gas que la forestación genera y que son descontables por los países industrializados de sus compromisos de reducción de emanaciones. Los certificados de absorción de gas pasan a ser comerciables en la bolsa de valores. En Buenos Aires, en 1999, ha habido un acuerdo de partes en este sentido. La discusión actualmente está instalada en si los países ricos no deberían de pagar doble por este servicio, ya que no sólo los países pobres tienen que destinar tierras a la forestación, sino que a la vez pierden de su disponibilidad para producir alimentos.
Plantas de celulosa
Pinheiro fue consultado también por este tema candente, dada la instalación de dos plantas en el litoral uruguayo. Estas plantas requieren de árboles de rápido crecimiento, como el eucalipto. ¿Por qué se instalan acá? La tierra es barata, la mano de obra es barata, el sol es generoso. Lo que hay que ver es cuánto conviene al país que las recibe. Existe la falsa oposición «empleo/ecología». Sudáfrica es el único país del mundo que ha hecho un estudio hidrológico para saber el impacto negativo del eucalipto. Por cada kilo de celulosa de eucalipto producido se pierden 2.000 litros de agua. ¿Y cuántos empleos genera la inversión? Sólo mano de obra para descascarar el eucalipto. ¿Y cuánto hay que invertir para el mantenimiento de las rutas por el efecto del transporte? ¿Cuánto se contaminan los ríos? Lo mínimo que se les debería de pedir a quienes ingre
sarán en sus países materia prima un tercio más barata, es que instalen en los países de donde la obtienen estaciones de tratamiento de efluentes. Cada tonelada de celulosa produce 10.000 litros de agua sucia. Los rusos, en los años 80, obligaban a los industriales a tirar el agua contra corriente. De esa manera se aseguraban que el agua sería tratada antes de ser vertida al río, para no tener que recibirla nuevamente en mal estado.
Todo esto debe ser mirado integralmente, en términos de perjuicio a la pesca, al turismo, a los cultivos, pensando en las generaciones futuras. Hay que ocupar tierras pedregales. Hay que pensar en la salud humana. En Africa, el 75% de las muertes se deben a la contaminación del agua, informó Pinheiro.
Transgénicos
La discusión transgénicos se embretó en las consideraciones de salud, ambientales, y no en las económicas. Sin perjuicio de lo primero, desde el punto de vista económico se trata de una perversión descomunal. En Argentina, en seis años, desaparecieron 30.000 tambos y 25.000 montes frutales. La tendencia es a que desaparezcan los pequeños productores, debido a las condiciones que imponen las productoras de semillas, que exigen compras de volumen, con la consiguiente necesidad de mayores espacios para la plantación de transgénicos. Todo esto genera desempleo. La semilla que produce la planta así obtenida, a su vez no se permite usarse. Hay un efectivo control sobre los productores a quienes se obliga a liberar la privacidad de las imágenes satelitales, para vigilarlos. El contrato establece una multa a quien lo infringe equivalente a 780 veces el royalty normal. La ronda Uruguay estableció que el Estado no puede interferir en la libre iniciativa comercial de las empresas de transgénicos. El transgénico no viene a competir, viene a sustituir. Toma todo el control, asegura Pinheiro. Hay cinco transnacionales que lo monopolizan, con la misma lógica aplicada a la biotecnología, de la informática. El Gen Terminator es un transgénico cuya planta ni siquiera produce semilla. Con la tecnología se alcanza cada vez más poder. Hoy día el 70% de los estadounidenses está siendo obligado a comprar semilla todos los años. La semilla universal de alta rentabilidad vence a la semilla identificada con la localidad. En Africa ya se ha perdido la semilla que producía los cereales resistentes a la sequía. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad