Número de donantes crece al igual que lista de espera para trasplantes
Uruguay tiene una tasa de donación de órganos del 16,3 por millón de habitantes, lo que representa un crecimiento significativo del número de voluntarios ya que el registro anterior era de 14,8 por millón de habitantes. Esa cifra no sólo nos posiciona en el primer lugar en América Latina –donde en la mayoría de los países tienen índices de menos de la mitad de los registrados aquí– sino que también no permite compararnos con algunas naciones europeas.
Pese a ello las listas de pacientes que esperan ser trasplantados son muy largas. La mayor es la de trasplante renal, pero también es el que más donantes ha recibido.
Ana Inés Alvarez, directora del Banco Nacional de Organos y Tejidos (BNOT), dijo a LA REPUBLICA que esta situación «es un eterno problema, más cuando los procedimientos mejoran y los trasplantados tienen una mejor calidad de vida posoperatoria. Entonces, aquellas personas a las que se les recomendó un transplante y estaban asustadas, conocen estos éxitos y deciden inscribirse para el procedimiento. Pero también el equipo técnico cada vez enfrenta mejor a los pacientes, y hace que los límites etarios que se fijaban cambien, por ejemplo antes trasplantábamos a pacientes hasta 50 años ahora lo hacemos hasta los 65. Lo mismo pasa con los donantes que ahora son expandidos, es decir aceptas un donante de mayor edad planteándote que el receptor tiene la misma expectativa de vida que el órgano que recibe».
En el trasplante renal convive la mayor cantidad de donantes con la mayor cantidad de receptores en espera, en especial en la franja que va de los 30 a los 55 años, allí es donde se concentra más del 50% de los pacientes y el 69% de los donantes. En 2003 hubo 480 mil trasplantes renales, pero la lista de espera era ampliamente superior.
La demanda que le sigue es la de córnea, según Alvarez no debería ser así porque se trata de un tejido, y para extraerlo no se necesita un donante con muerte encefálica sino que el donante puede estar en paro cardiorrespiratorio. «De hecho los tejidos no debieran estar en lista, pero entre otras razones la falta del instrumental necesario para detectar la cantidad de material en condiciones que le estamos entregando al receptor hace que, en este caso los oftalmólogos, no acepten determinadas patologías, y para evitar riesgos de que el trasplante no funcione sólo se aceptan tejidos en muy buenas condiciones», explicó.
El tiempo que un receptor debe esperar depende del tipo de trasplante, por ejemplo para una córnea el tiempo de espera promedio es 8,3 meses, mientras que la media para un riñón 3,9 años.
Votos con donación
Este contexto motivó que la Asociación de Trasplantados del Uruguay decidiera colocar el día de las elecciones nacionales alrededor de 30 mesas de recepción de nuevos donantes en las cercanías de los circuitos de votación con mayor concurrencia de Montevideo. Esta acción que funcionará como plan piloto, cuenta con el apoyo del BNOT, y si obtiene resultados positivos será mejorada con vista a los comicios municipales.
«Esta asociación cree que de la mejor forma que puede devolver a la sociedad la posibilidad de incrementar su calidad de vida es trabajar en conjunto con el BNOT, muchos de ellos tienen los cursos de promotores que realizamos, cada vez que uno de ellos habla es como si hablara uno de nosotros. Esta actividad nos pareció una buena idea y la vamos a apoyar porque nos gusta incentivar las iniciativas de que conlleven elementos positivos para todos», subrayó Alvarez.
Menos miedos
La directora sostuvo que los temores que antes impedían que una persona se convirtiera en donante han ido decreciendo, porque las fantasías que existían, como ser la provocación de la muerte para obtener un órgano, se terminan cuando se recibe información acerca del tema. «Siempre hemos tratado de ser una institución de puertas abiertas, mostrar el funcionamiento, que la gente sepa que la información está centralizada y tiene carácter de secreto profesional, por lo que no podemos revelar quién es donante y quién no hasta que se nos comunica el deceso», aseguró.
El BNOT actúa de forma similar con las dudas de los receptores, por ejemplo si es necesario se les muestra cuántas veces estuvieron «corriendo» para un trasplante y porque no era la mejor opción fueron dejados de lado.
Igualmente hay un trabajo con los deudos del donante que se realiza junto a una psicóloga que es la encargada de informar el tiempo estimado en que se devolverá el cuerpo y en qué condiciones, entre otras cosas. «Es muy importante que se tenga claro que se trata de una intervención quirúrgica que exige máxima precisión y esterilización. Pero que además el cuerpo del donante es reconstituido para que no presente alteraciones para los deudos, por ello si hay una sección ósea, ponemos una prótesis que permita a la columna mantenerse en el estado en que llegó al quirófano del banco», especificó Alvarez.
Donación por ley
En nuestro país la decisión de donar órganos se toma una vez, y puede revocarse tantas veces como se quiera, cabe señalar que sólo tienen validez el último documento firmado.
En Argentina recientemente se promulgó una ley que establece que todos los mayores de 18 años son donantes salvo que expresen lo contrario. Para Alvarez esta «es una ley justa, pero es necesario que la sociedad esté preparada para una norma de ese tenor», condición que no está segura de que exista en todo el país hermano, excepto por Buenos Aires donde el programa de donación de órganos realiza importantes campañas de información.
Según recordó, cuando aquí se modificó la ley de donación de órganos había un proyecto similar al aprobado en Argentina, sobre el que fue consultada, pero en su opinión no estamos preparados para algo así y el único efecto que provocaría sería el de largas colas de personas queriendo expresar su desacuerdo. «Por eso se aprobó una modificación a medio camino que es que toda persona que perezca en un hecho violento, es decir que tenga que pasar por forense, es donante obligatorio», aseveró.
Sembrando futuro
Hoy desde la hora nueve el BNOT realiza una jornada donde mostrará los resultados del Proyecto Acción Siembra, destinado a futuros maestros y centros de formación docente a efectos de profundizar en la temática de la donación de órganos y el trasplante. En cinco años han participado más de 6.000 maestros, que han comprendido el concepto fundamental de hacer hincapié en la prevención de salud.
Entre los planes a futuro del BNOT se encuentra el inaugurar, en el mes de diciembre el registro de donantes de médula ósea no relacionada. Este es un proyecto en el que se ha trabajado desde hace cinco años, y para el que fue necesario revisar la legislación vigente, así como promulgar algunos decretos nuevos que posibilitaran su funcionamiento. En sí establece la conexión entre el registro de Uruguay y el resto del mundo, lo que permitirá aumentar la fluidez en el acceso a donantes y receptores compatibles, incrementando así la capacidad de trasplantes. *
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