Ovnilogía: el comienzo de la historia oficial de los ovnis
Kenneth Arnold en 1947 luego de su histórico avistamiento.
FUE EL PILOTO CIVIL NORTEAMERICANO KENNETH ARNOLD QUIEN UTILIZÃ LAS PALABRAS «PLATILLOS VOLADORES» POR PRIMERA VEZ EN EL MUNDO.
SU HISTÃRICO AVISTAMIENTO EN EL MONTE RAINIER EN 1947 DE NUEVE OBJETOS PLATEADOS CON FORMA DE DISCO, DIO LUGAR AL TÃRMINO EMPLEADO LUEGO EN TODO EL PLANETA. ASÃ COMENZÃ LA HISTORIA DEL FENÃMENO OVNI.
Hace ya casi 60 años que todo el mundo habla de «platos voladores» y el fenómeno Ovni, pero todavía no todos saben cómo comenzó esta fascinante historia. El martes 24 de junio de 1947 a las 2 de la tarde, el piloto civil Kenneth Arnold (hombre de negocios de Idaho, EEUU) volaba solo en su pequeña avioneta particular de Chealis a Yakima, en el estado de Washington, al noroeste de ese país. Buscaba los restos de un avión de la Marina norteamericana que había caído en la ladera sudoccidental del Monte Rainier.
De pronto, cuando se encontraba volando a unos 2.800 metros de altura en una hermosa tarde soleada, con una atmósfera limpia y transparente, vio una sucesión de destellos hacia el lado norte del Monte Rainier. Vio hacia su izquierda una hilera de nueve objetos muy brillantes y metálicos que evolucionaban a la altura de los picos de nieve de dicho Monte de unos 4.000 metros de altura, y notó que tenían una forma discoidal y cada dos o tres segundos oscilaban rápidamente y cambiaban de rumbo de manera simultánea.
Los objetos desconocidos para el experimentado piloto, iban en una dirección determinada acercándose al Monte Rainier. Al principio pensó que se trataba de aviones a reacción de algún nuevo tipo de experimentación. Lo que más le llamó la atención fueron los reflejos y destellos que producían cada vez que los nueve aparatos oscilaban en conjunto. Enseguida los extraños aparatos se destacaron claramente sobre las nieves brillantes y fue recién cuando Arnold pudo ver que no tenían alas ni cola. Aún así, siguió pensando que eran algún tipo de avión militar.
Tomó como referencia los Montes Rainier y Adams y así pudo calcular que se encontraban a unos 30 kilómetros de distancia y que la velocidad de aquellas fantásticas máquinas era de unos 2.000 kilómetros por hora. Le pareció que eran enormes y estimó que sus dimensiones eran similares a un C-54 cuatrimotor. Observó también que los nueve discos volaban mucho más cerca de las cumbres del Monte Rainier de lo que lo hubiera hecho cualquier otro avión.
El primer disco cruzó sobre las cumbres que se extendían entre el Monte Rainier y el Adams, cuando el último objetos de la cadena pasaba sobre la cresta norte de la cordillera. Así pudo calcular que la hilera entera tenía una extensión de por lo menos ocho kilómetros. Arnold intentó seguirlos en su avioneta durante unos 3 minutos, pero pronto los perdió de vista. Cuando aterrizó, comenzó su dilema si informar o no aquello tan extraño que había observado. Al final lo registró en su libro de vuelo.
Ante las autoridades y la prensa manifestó que los objetos tenían una forma discoidal, como dos platos soperos unidos por sus bordes, por su parte cóncava. También afirmó que parecían «como platillos flotando en un estanque de agua». De aquí en más, la prensa sensacionalista norteamericana utilizó la palabra flying saucer («platillo volador») para referirse a la experiencia de Arnold. La misma fue traducida a todos los idiomas del mundo: discos o platillos voladores en Hispanoamérica, pires o discos voadores en Portugal y Brasil, soucoupes volants en Francia, dischi volanti en Italia, letaiusche tarelki en Rusia y así en todas las lenguas del mundo.
Luego de la observación de Arnold, en varias partes de EEUU y el mundo hubo denuncias sobre objetos similares. 1947 fue el primer año de oleadas de avistamientos. Hacía dos años que había terminado la Segunda Guerra Mundial. El gobierno norteamericano se sintió muy interesado por este extraño fenómeno al que prefirió llamar U.F.O. (Unidentified Flying Object) que traducido al español fue O.V.N.I. Al principio se pensó que los «platillos voladores» podrían ser el arma enemiga de otros países como Alemania, Japón o Rusia y más tarde se empezó a esbozar la hipótesis de procedencia extraterrestre. En el seno de la Fuerza Aérea se creó una Comisión Oficial que investigara el misterioso asunto.
En 1947 se llamó Proyecto Signo, luego en 1949 Proyecto Resentimiento, en 1952 fue el más famoso «El Proyecto Libro Azul» que para 1969 fue rebautizado como el Informe Condon, debido al nombre del director, un físico, el Dr. Edward Condon. Dicho Informe llegó a la conclusión que las pruebas no justificaban estudios posteriores. Pero fueron tantas las denuncias que siguieron, que se reabrió nuevamente; esta vez se llamó Proyecto Vieja Luna Azul. Luego que cerró, no se investigó más oficialmente el fenómeno Ovni en EE.UU.
Las conclusiones determinaron que no habían pruebas que fuera un arma enemiga, extraterrestres ni tampoco una amenzaba para los EEUU. *
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