El Barrio 19 de Mayo resiste el desalojo y ofrece pagar un precio justo por los terrenos ocupados
El terreno mide 9.789 m
Marianela Trucelli, otra vecina añadió: «La dueña apareció después de cuatro años, cuando ya nos habíamos constituido como barrio». A su vez, cuestionó la sentencia de desalojo: «Los derechos nuestros no sé dónde están, aquí la Constitución pasa a ser un libro de ciencia ficción. Queremos que respeten nuestros derechos por habernos constituido como barrio, a cambio estamos dispuestos a comprar el terreno, pero no por la suma descomunal que pide la dueña que es de U$S 85 mil, cuando ella abonó $ 220.000. La propietaria dice que nos podemos llevar las cosas móviles. Además el fallo judicial establece que nosotros empobrecimos el territorio por las construcciones, cuando las casas son de material. Ella lo que quiere es enriquecerse a costilla nuestra, al desalojarnos ella alquila o vende cada propiedad. Nosotros no entendemos cómo la Justicia pudo fallar en contra nuestra. No pretendemos que nos regalen nada. Otras personas podrían pensar que es más fácil que nos den las viviendas del SIAV, que no pagamos nada. Nosotros pedimos pagar para estar tranquilos, aunque sea poco, pero nuestro».
Nace una cooperativa
Asimismo, Trucelli explicó que «ignorando la determinación de desalojo y por la iniciativa de la edila Susana Pereira, quien nos planteó que nos afianzáramos como cooperativa, ya que habíamos luchado tanto en el barrio, el lunes pasado decidimos hablar con Fucvam y nos dijeron que nos apoyaban. Fue Fucvam la que nos hizo dar cuenta de que somos un barrio bien constituido y solidario, nos presentaron la misma solución: establecernos como una cooperativa. Desde ese entonces lo vemos todo desde otra perspectiva. El sábado próximo realizamos un festival para juntar dinero para pagar el terreno. La verdad es que recuperamos la esperanza y poco a poco podríamos pagar cuotas en UR».
Juan Martínez, directivo de Fucvam, explicó el acercamiento de los vecinos: «Recurrieron a nuestra federación por ser una organización dedicada a la autogestión de la vivienda, la defensa de este derecho y el apoyo a las familias trabajadoras. Es el artículo 45 de la Constitución el que establece claramente el derecho a la vivienda y no hay negociaciones posibles. Fucvam ha llegado a este barrio porque entendemos que la gente quiere superar el momento que se está viviendo, y que es producto de las políticas mal aplicadas de todos los gobiernos de turno, en la cual el Fondo Nacional de Vivienda –que le pertenece a los uruguayos– es de esta gente también. Esta gente también aporta de su trabajo al fondo y son uruguayos. En este caso los apoyaremos a superar la calidad de vida poniendo todo nuestro cuerpo jurídico a su disposición porque son merecedores de estas 43 preciosas casas que han construido con sus propias manos, y están defendiendo su derecho de quedarse en Uruguay». *
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