Evaluación de los avances del programa de igualdad de derechos y oportunidades a través del presupuesto
Montevideo construyendo equidad. Una mirada de género desde los presupuestos» es el título de la publicación que recoge la investigación realizada por las sociólogas Silvana Bruera y Mariana González para las Comisiones de Equidad de Género y de la Mujer de la Intendencia Municipal de Montevideo (IMM), con el apoyo de la Fundación Friedrich Ebert (Fesur) Uruguay.
Como señalara Achim Bachendorf, director de Fesur, el análisis presupuestal con mirada de género es un enfoque innovador, al tiempo que un ejercicio democrático muy poco usado hasta ahora.
«El presupuesto es el instrumento más importante de política económica para el gobierno y, como tal, puede ser una herramienta poderosa para transformar a un país, o a un municipio, en términos de equidad. El análisis de un presupuesto con un enfoque de género busca determinar si integra la perspectiva de género en todas las políticas, planes y programas o si, en nombre de una supuesta ‘neutralidad’ y de un enfoque tradicional de los roles de las mujeres, no se consideran sus derechos y necesidades», explican las investigadoras.
Transparencia, aunque faltan indicadores
Acceder a la información presupuestal existente en las oficinas públicas sólo es posible si se cuenta con la voluntad política de las autoridades, en el sentido de transparentar su gestión a la ciudadanía.
Contando con ella en el caso de la IMM, Bruera y González se abocaron a rastrear algunos de los impactos del Programa de Igualdad de Oportunidades y Derechos (PIOD) puesto en marcha en 2002, a traves de su traducción presupuestal en 2003.
La primera dificultad fue la falta de indicadores especifícos, que las confrontó con una masa de información «cifrada», que se esforzaron en desagregar con ayuda de funcionarios contables y responsables del desarrollo de los programas.
Aún así, no pudieron abarcar todas las áreas, y se limitaron a rastrear las marcas de aquellas acciones con indudable perspectiva de género o de impacto reconocido en las mujeres. Seleccionaron algunos programas en salud, infancia, convenios educativo-laborales, cooperación internacional, adultos mayores, deportes y Comisión de la Mujer, respecto de los cuales identificaron beneficiarios, impactos directos e indirectos y sumas invertidas, con detalle de los destinos del gasto por grandes rubros.
Algunos ejemplos
A modo de ejemplo, el Programa de Atención Integral de la Salud de las Mujeres (PAIM), creado en l996, ejecutado por la División Salud y Programas Sociales de la IMM, con dirección política compartida por el titular de esta dependencia y la presidenta de la Comisión de la Mujer, registró en 2003, un año particularmente crítico para el país, el récord histórico de 77.322 atenciones que, calculadas a razón de 3 por mujer, beneficiaron a 25.744 usuarias, entre las cuales hubo 3.206 nuevas. El gasto total fue de $ 8.550.873, correspondiendo la mayor cantidad ($ 5.717.760) al rubro recursos humanos.
Comparando con las atenciones brindadas en el mismo año por el Servicio de Atención a la Salud (SAS), que fueron 599.871, el PAIM representa el 13% de las mismas, y su inversión el 9.18 % de la del SAS.
Además de su significado en materia de reconocimiento y fortalecimiento de los derechos vinculados al manejo del cuerpo, la sexualidad y la reproducción, los impactos del PAIM deberán rastrearse en el mejoramiento de la calidad de los servicios y en sus potencialidades aglutinadoras y multiplicadoras a nivel comunitario, advierte el estudio.
El Programa Nuestros Niños , creado a comienzos de los 90, apoya la integración de mujeres en situaciones de pobreza al mercado de trabajo, a través de centros de educación inicial para sus hijas e hijos, cogestionados con asociaciones comunitarias. Durante 2003, los l8 centros en funcionamiento atendieron a 974 niñas y niños, a los que deben sumarse 305 becas para servicios comunitarios privados.
El gasto total fue de $ 27.973.144, siendo el rubro de mayor incidencia ($ 16.172.515) la transferencia a asociaciones civiles por concepto de equipos de trabajo.
Con el apoyo de la cooperación internacional, durante el año elegido para el análisis se financiaron 21 programas. En once de ellos está presente la perspectiva de género, y su desarrollo insumió 43 millones de los 57 así obtenidos.
De la Comisión de la Mujer depende el Servicio Telefónico de Apoyo a la Mujer en Situación de Violencia, que durante el 2003 recibió 5.359 llamadas, las que acumuladas a las recepcionadas desde su creación en 1992, elevan la cifra a 58.074 consultas. Durante el período analizado, el gasto total en este servicio de particular impacto en la población femenina fue de $ 1.361.006.
La Comisión de la Mujer gestiona también los programas Comuna Mujer Fortalecimiento a los Liderazgos Femeninos, Adolescentes Promotores de Derechos, Empleo y Ciudadanía Activa de las Mujeres. Su presupuesto total creció en 11.5% desde 1995 a la fecha.
El gasto ejecutado en 2003, según el origen de los fondos, se repartió en un 73% derivado del presupuesto municipal y el 27% restante fueron recursos extra presupuestales, provenientes de cooperantes, en su mayoría de la Comisión Europea a través de la Red 5 de URB-AL.
Voluntad política consecuente
A pesar de la merma de ingresos durante 2003 en virtud de la crisis nacional, la IMM no recortó el gasto en proyectos sociales; tampoco los recursos asignados a la Comisión de la Mujer.
Comparando los resultados del estudio con algunos obtenidos en otras ciudades de América Latina, las investigadoras concluyen que la ecuación programas con sensibilidad al género/gasto social es más significativa en Montevideo que en otros países de la región. Y seguramente lo sería aún más, si se hubieran podido contabilizar otras accciones cuyos gastos específicos se pierden en grandes rubros que no pudieron desagregar. Diversas miradas explicitadas por el Director de Ejecución Presupuestal de la IMM, Enrique Cabrera; Cristina Grela, por la Comisión Nacional de Seguimiento de los Compromisos de Pekín, y la senadora del Encuentro Progresista/Frente Amplio/Nueva Mayoría, Mónica Xavier, confirmaron la utilidad del esfuerzo de análisis realizado por Silvana Bruera y Mariana González. ,Particularmente porque la lectura presupuestal de los avances programáticos permite evaluar la voluntad política de promover la igualdad. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad