El 70% de los domisanitarios y cosméticos no cuenta con el registro del MSP
Midet nació como empresa importadora de desinfectantes de alto nivel y antisépticos, pero como consecuencia de la crisis de 2002 abandonó este perfil para transformarse en elaboradora de los mismos. Sergio Figueiras, uno de los directores de la corporación explicó que «como resultado de reiteradas pruebas, análisis y controles de calidad en laboratorios ajenos a los intereses de la empresa, se logró desarrollar fórmulas que permitieron mantener el nivel de los productos, que luego fueron imponiéndose en el mercado».
Esta inclusión de los mismos llegó a tal punto que a principios de este año, el MSP adjudicó «por calidad» a Midet la licitación para proveer a los hospitales y centros de salud de estos desinfectantes y antisépticos. Sin embargo los productos no están registrados ante la cartera de Salud.
De acuerdo con Figueiras, «desde hace tiempo intentamos regularizar la situación, pero ha sido imposible porque en Uruguay, a diferencia de otros países de Latinoamérica, no existen reglas claras para los productos domisanitarios. Recién ahora fijaron un arancel arbitrario que debe pagarse para realizar los trámites».
El problema con los domisanitarios, entre los que se incluyen desinfectantes, antisépticos, cosméticos o especialidades de tocador, es que no hay consenso respecto a si deben seguir las reglas establecidas para otros productos que deben registrarse como las especialidades farmacéuticas. Por ejemplo, las normas para domisanitarios existentes en Paraguay, Brasil o Francia son fruto de amplias discusiones y consultas a expertos de distintas profesiones relacionadas con la salud, la química y el derecho. «La dificultad radica en que la línea entre unos y otros es muy difusa.
Midet no recomienda el uso de sus productos con fines terapéuticos, pero algunos profesionales en forma independiente los recetan para tratar ciertas afecciones. Igualmente muchos cosméticos o productos de tocador tienen principios activos utilizados en la industria farmacéutica con fines terapéuticos», dijo Figueiras.
Por esta razón, de acuerdo con lo aseverado por el empresario, es muy frecuente encontrar en las góndolas de supermercados o en los estantes de perfumerías y farmacias productos que no tienen número de registro ante el MSP. «Muchas empresas que comercializan estos productos son conscientes de que existe un número elevado de los mismos en esa situación.
En el caso de los cosméticos y los domisanitarios, esa cantidad está en el orden del 70%», afirmó.
No obstante, el empresario remarcó que el registro de un producto no asegura la calidad del mismo, ya que ésta depende «no sólo del control puntual, sino de una actitud y del conocimiento del tema que se logra acercándose a los lugares donde se va a utilizar.
Además existen productos registrados que han causado muertes o morbilidad en pacientes y no precisamente por mala praxis». *
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