LA HISTORIA DE LA SEMANA

Psicofonías: cuando el más allá trata de comunicarse (parte II)

 

UNA EXPERIENCIA IMPRESIONANTE OCURRIDA EN URUGUAY

Tengo conocimiento del fenómeno de las psicofonías desde que era niño. Desde entonces en varias oportunidades he experimentado ya sea estando acompañado o solo, en lugares abiertos o cerrados. Confieso que nunca obtuve resultados. Sólo en un par de veces se escucharon unos leves sonidos, extraños, pero pudo haber sido por el propio grabador. En esos dos casos se trataba de grabadores a cassette de tamaño grande.

El profesor Alberto Martínez, uno de nuestros asesores en psicotecnia y parapsicología, militar retirado, una vez también logró unos sonidos difíciles de identificar pero la verdad es que quedó en eso, sin poder determinar de qué se trataba. Investigaciones posteriores no nos permitieron llegar a evidencia alguna de nada. Por lo cual, ya sea a nivel personal o de equipo, nosotros no hemos tenido éxito con relación a las psicofonías. No negamos su posibilidad pero tampoco tenemos elementos que nos convenzan de su total autenticidad. Al menos tal como lo han presentado distintos parapsicólogos de varias partes del mundo.

En 1993 por mitad de año, yo había comentado el extraño y fascinante fenómeno de las psicofonías en el entonces programa radial «Dimensión Desconocida», en donde estábamos todos los domingos de noche por CX 50 radio Independencia. Mucha gente se sintió interesada por el misterio y muchos experimentaron. Cuando el 31 de octubre de ese año hicimos un programa especial para HALLOWEEN, recibimos una carta del departamento de Lavalleja de un señor que narraba su experiencia de una grabación que había obtenido unos años antes. Que yo sepa, de ser cierta, es la primera vez que alguien en Uruguay logra algo así. La experiencia había sido muy traumática para este hombre. Lamentablemente nunca lo pude ubicar.

A continuación reproducimos la carta recibida, donde este uruguayo relata una experiencia que realmente da escalofríos:

 

Estimado Angel, mi familia y yo te escuchamos todos los domingos. Nos es imposible comunicarnos por teléfono por la cantidad de llamadas. Por eso para «Noche de Brujas» te mando una anécdota por carta. La historia tuvo lugar hace 3 años, precisamente los primeros días de octubre.

Una noche estábamos reunidos en casa de mi hermano mi señora, mis dos hijas, él, su señora, un matrimonio amigo y yo. Era un domingo. Hablábamos de motivos diversos. De tarde cayó de visita otro amigo de mi hermano que yo conocía de nombre. Mi hermano lo había nombrado varias veces porque era un estudiante de parapsicología y ciencias ocultas. Al cabo de un rato comenzamos a preguntarle cosas de esos temas y que nos cantara algo interesante. Entonces nos contó que estaba haciendo investigaciones sobre algo que se llama psicofonía. Nos dijo que si tomamos un grabador cualquiera y colocamos cinta virgen y nos ponemos a grabar en una habitación silenciosa o en el claro de un bosque, sin emitir sonidos nosotros, era probable que pudiéramos grabar voces de personas que ya no pertenecían a este mundo. Al principio nos reímos incrédulamente, pero él insistió que era cierto y que en Europa estaban haciendo serios estudios sobre esto. Nos dijo que él mismo había logrado comunicarse con un familiar ya fallecido.

Bueno, todo pasó, ya nos habíamos despedido pero nos había impactado mucho lo que nos había dicho aquel hombre. Los días pasaron y mi familia se fue a pasar un fin de semana con mis suegros a Paysandú y yo quedé solo en casa. Tenía grabador en mano y al ver que un cassette, que si bien no era virgen tenía espacio suficiente para grabar, me recordé de aquella experiencia y era el momento ideal. La casa es grande y no tenemos vecinos cerca y estaba solo. Entonces puse a andar el cassette. Habría andado unos veinte minutos que era lo que quedaba para grabar.

Rebobiné y comencé a escuchar. Al principio no escuché nada.Un silencio total, como me lo esperaba. Yo incluso me reía porque pensaba que era una pérdida de tiempo, pero en el fondo me gustaba. De pronto, después de varios minutos quedé helado, petrificado. Sentí una voz como de mujer mayor que decía HOLA… HOLA… Lo que más me impactó fue que creí reconocer esa voz. Volví a rebobinar una y otra vez y siempre lo mismo. La verdad es que sentí tanto miedo! Era la una de la madrugada. Afuera un silencio total, ni los perros ladraban. Y la casa que es enorme y toda oscura. Sólo mi cuarto encendido. No me da vergüenza afirmar que sentí mucho miedo.

Prendí de apuro todas las luces.Prendí la radio, quería sentirme acompañado. TENÍA MIEDO QUE SE ME APARECIERA LA PERSONA DE AQUELLA VOZ. No me podía dormir del susto. Maldecía la hora que se me dio por hacer aquello. Tenía un «julepe» bárbaro. Metí los perros en la casa para sentirme más seguro. Así me fui durmiendo en compañía de la radio y los perros. Al otro día me fui a ver a mi amigo y luego al que estudiaba parapsicología. Me dijo que no era para tener miedo.Había logrado de entrada algo que a él y otros le había llevado varias sesiones.Me tranquilizaron bastante. El asunto fue cuando se lo conté y mostré a mi familia. Les impactó muchísimo. Realmente nunca más lo volví a hacer. Hace ya de esto 3 años. Me impresionó muchísimo.

Esto fue algo que me pasó de verdad y que no creo que olvide nunca.Fue la única vez que sentí realmente miedo. Sin embargo la grabación, la guardo como un divino tesoro. Esta es mi historia para compartir con uds. No sé si a alguien más le habrá sucedido algo parecido.

Te felicito por el programa. Sos nuestro invitado de honor todos los domingos de noche. Un día nos gustaría hablar personalmente estos temas.

 

Hasta aquí el impresionante relato de este minuano que al lograr esta psicofonía sintió mucho miedo. Nunca pudimos escuchar la grabación ni ubicarlo, pero de ser cierta la historia, sería el primer caso conocido en Uruguay que se logra… UNA VOZ DEL MÁS ALLÁ. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje