Leptospirosis mató a municipal de Soriano
Un posible caso de leptospirosis cobró la vida de un trabajador municipal. El hecho había sido denunciado en la Junta Departamental cuando el trabajador debió ser trasladado al Hospital Pasteur, que ingresó directamente al CTI con un cuadro de salud que se tornó irreversible.
Este hecho suscitó nuevas críticas hacia la Intendencia de Soriano, en virtud de las reiteradas denuncias presentadas por el sindicato de municipales quienes han insistido en la falta de seguridad e higiene en las diferentes dependencias comunales.
Ruben Riva, de 44 años, el trabajador municipal, desempeñaba funciones en el corralón municipal en el sector de lubricantes donde se han constatado la presencia de numerosos roedores, aunque desde la Intendencia se ha restado trascendencia a este hecho, indicándose que podría haberse contagiado en otro lugar y no en su puesto de trabajo.
El gremio de municipales, en tanto, reiteró sus denuncias por falta de seguridad e higiene, recordando un dictamen del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS), que tras una minuciosa inspección de las diferentes reparticiones concluyó «que la IMS debe procurar -a la mayor brevedad posible- un cambio sustancial en sus políticas de control de riesgos laborales y mejoramiento de las condiciones y medio ambiente de trabajo de sus funcionarios».
Este informe fue realizado el pasado año, y pese a las recomendaciones de los inspectores del MTSS, hasta el momento la Intendencia de Soriano no las ha tomado en cuenta. Ante este trágico desenlace el gremio de municipales reiteró sus denuncias al MTSS en virtud de que en los talleres municipales además del riesgo que implica para los funcionarios la presencia de roedores, significa también un posible foco de contagio para la población. En virtud de que el corralón municipal es además utilizado para numerosos fines, depósito de papeles y documentación proveniente de diferentes reparticiones municipales, estimándose en 6 y 7 toneladas el volumen de papel almacenado.
Pero además en una de sus reparticiones se almacenan las canastas de alimentos enviadas por INDA para ser repartidas a la población, donde también se han constatado la presencia de roedores, por lo que el riesgo sanitario podría ser aún mayor.
Años atrás diferentes cuadrillas de funcionarios se encargaban de la limpieza de los diferentes sectores de los Talleres municipales, pero dejaron de prestar funciones ante una disposición municipal, redistribuyendo los funcionarios, lo que ha originado que actualmente no se realicen tareas de limpieza e higiene. Ruben Riva se desempeñaba desde hace veinte años como funcionario del corralón, y deja dos hijos de 12 y 15 años. *
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