LAS ESCUELAS DE TIEMPO COMPLETO CONTINUAN SU DESARROLLO

"Es el óptimo a donde tenemos que apuntar"

La situación económica y social del hogar en que el niño nace y se desarrolla es muy importante, ello constituye una condición que tiende a reproducirse y a perpetuar la iniquidad social. Esta constatación, que no es nueva, adquiere especial gravedad cuando en el Uruguay la cantidad de niños de 0 a 5 años bajo la línea de pobreza en 2002 en el total del país urbano, según el Instituto Nacional de Estadísticas, fue del 46,6% y en el grupo de 6 a 12 del 41,9%.

Ante esta realidad que ya se evidenciaba años atrás, la ANEP comenzó, a principios de los años noventa, a desarrollar algunas estrategias. Una de ellas fue la extensión del horario escolar, transformando escuelas comunes en escuelas de tiempo completo. «Se entendió que el horario extendido resultaría de por sí beneficioso cuando los alumnos provienen de hogares de escasos recursos económicos, sociales y culturales. Al mismo tiempo, las escuelas al aire libre que ya contaban con un horario extendido, fueron categorizadas también, como escuelas de tiempo completo».

En una primera etapa de expansión del modelo, entre los años 1992 y 1995 se crearon en el país las primeras 58 escuelas de tiempo completo que, a comienzos de 1996 tenían una matrícula de 9.500 niños.

Hoy existen en todo el país 101 escuelas con estas características, en las cuales se ha evidenciado un porcentaje bajo de repetición respecto a las escuelas comunes. Los escolares permanecen cuatro horas más, respecto a las comunes, con un servicio de comedor de desayuno, almuerzo y merienda. Al trabajo tradicional se le agregan otros talleres de recreación, de lengua y se incorpora a la metodología un proyecto denominado «Vínculo y Familia», donde un grupo de asistentes sociales y psicólogos trabajan durante un periodo de 3 años con los alumnos, los maestros y la familia del escolar. Tiene como fin fortalecer a la institución y cuando el apoyo técnico desaparece poder mantener las redes establecidas.

 

Mayor carga de horas, mejora el aprendizaje

Al consultar a la directora del CEP, Teresita González, remarcó que las escuelas de tiempo completo constituyen «una verdadera política de Estado, que comenzó hace más de una década y cada administración continúa en esa linea de trabajo».

«La mayor cantidad de horas de trabajo facilita el aprendizaje en los niños. Si comparamos los resultados con las escuelas comunes, es indudable que en estas escuelas los niveles de repetición son inferiores».

Más aprendizaje, una alta aceptación a nivel del cuerpo docente y de los padres, y han alcanzado resultados muy buenos con niños provenientes de contextos muy carenciados, son los resultados de estas escuelas.

La directora de Primaria al reflexionar sobre el tema expresó que «es el óptimo a donde tenemos que apuntar». A su vez agregó que «hay que buscar alguna medida que vaya complementando a estas escuelas, en el sentido de que existan escuelas que por las características edilicias puedan tener mayor horario de clase y albergar a más niños.

Esto sería un intermedio que facilitaría el poder lograr el número ideal de estas escuelas, de tal forma que puedan armonizarse las propuestas pedagógicas más favorables con las posibilidades económicas». También señaló que hay 800 maestros inscriptos a nivel de todo el país que van a concursar para estas escuelas. A su vez todas estos centros se están incorporando al proyecto «Itea» el cual incorpora una computadora por aula, de tal forma que sea para el maestro un elemento más de trabajo y a los niños se les capacite a nivel de la informática. También existen escuelas que tienen incorporada una segunda lengua como el inglés y los niños pasan media jornada con la maestra en español y media con la otra, en el caso de las escuelas ubicadas en la frontera del país, se les incorpora el portugués. *

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