Suspendieron internación de presos en el Pasteur
En horas cercanas al mediodía de ayer el intento de fuga de un preso que había sido intervenido por una herida de arma blanca interrumpió el normal funcionamiento del Hospital Pasteur. El recluso se encontraba alojado junto a otro procesado en una sala especialmente acondicionada para esos fines, pero que es lindera a otra para pacientes comunes, y con un solo baño que es compartido por todos los pacientes de esa área y los funcionarios.
El incidente se inició en el momento en que el preso se dirigió al sanitario y aprovechando una distracción del guardia trepó más de cuatro metros pese a portar una bolsa recolectora de orina con la intención de ingresar a otra ala del nosocomio, hecho que se vio impedido por la presencia del personal de limpieza a muy pocos metros del sitio donde se escondió.
Los funcionarios, ante la voz de alerta del custodio, comenzaron la búsqueda del individuo, que debido a su ropa oscura y la poca iluminación del recinto no fue divisado con facilidad hasta que lo delataron sus championes blancos que sobresalían del pretil.
De acuerdo a lo informado por los funcionarios del hospital, el recluso había ingresado hace una semana y esperaba, tras su alta, concurrir al juzgado. Sin embargo en la mañana de hoy se enteró de que ya había sido procesado, razón por la cual intentó escapar.
Si bien el incidente no tuvo consecuencias graves, los acontecimientos alteraron a los pacientes alojados en salas cercanas e interrumpieron el normal funcionamiento del servicio debido a la preocupación que representa para toda la población del nosocomio la falta de seguridad ante hechos de este tenor.
Por ello la comisión interna de funcionarios del Hospital Pasteur presentó al ministro del Interior, Daniel Borrelli, una solicitud de entrevista con carácter de grave y urgente, esperando recibir una respuesta en el correr del día de hoy.
En la reunión con el secretario de Estado los trabajadores exigirán que el Poder Ejecutivo «dé muestras de voluntad política poniendo en práctica una propuesta de la Federación de Funcionarios de Salud Pública, aceptada por el Ministerio de Salud Pública, que promueve la conversión del viejo hospital de Canelones en un servicio sanitario para reclusos».
El edificio a que hacen referencia los funcionarios se encuentra vacío y custodiado por un 222 desde la inauguración del nuevo nosocomio canario hace más de dos años, pero cuenta con instalaciones en buen estado que en manos del personal de sanidad policial podría convertirse en un servicio que centralice la asistencia de los reclusos, evitando la presencia prolongada de estos en los hospitales comunes.
Frente a los enérgicos reclamos de los funcionarios, la directora del Pasteur, Annabella Marchesse, comunicó a la directora de la Unidad de Especializados del MSP, Beatriz Silva, que se suspendía la internación de presos hasta que se contara con las medidas de seguridad necesarias, ya que el incidente del día de ayer comprobó «la falta de seguridad del celdario y la falta del compromiso del guardia para cumplir su tarea». *
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