Desnutrición infantil
La doctora María Elena Curbelo es la heroica pediatra que atiende a la niñez en los barrios más pobres de Bella Unión. Hace poco denunció la creciente mortandad infantil en esa zona y por ello, los burócratas mandamases de turno intentaron destituirla. Por suerte, hasta ahora, en vano.
La revista Noticias del Sindicato Médico del Uruguay le hizo un reportaje en su Edición Número 123 (páginas 43 y siguientes) del pasado mes de agosto. En ella María Elena cuenta cómo las mujeres de aquel lugar, asesoradas por las médicas, elaboran un «complemento vitamínico» con cáscaras de huevo, de arroz y con otros elementos alimenticios que por lo general tiramos a la basura. La lucha es entre la vida y la muerte para sus hijos desnutridos. Hay un pasaje, al final de dicho reportaje, que creemos útil e ilustrativo brindar a los lectores:
¿Con ese complemento se suple la compra de productos nutricionales industriales?
– Claro, en los centros privados se usa Dayamineral, pero Salud Pública no tiene. Por lo menos al Hospital de Bella Unión no llega ningún complemento vitamínico. Lo enfrentamos a partir de la unión del Mercosur de los de abajo.
Cuando en Brasil se estaban exponiendo las virtudes del complemento natural uno de los asistentes dijo: «Esa es comida para chanchos». Y la médica le respondió: «¿Dónde vio usted a un hijo de chancho desnutrido?».
Comentando tan duro impacto sobre cualquier conciencia, Mujica corregía asegurando que la frase era verdadera si estaba referida a hijos de chanchos silvestres… Porque suele darse el caso de que cuando el ser humano domestica y cría chanchos, esos pobres animales pueden tener también hijos desnutridos por culpa de los hombres. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad