Cerco perimetral en atracadero de Carmelo
La obra, en un predio que tiene más de seis cuadras de extensión para albergar las más de 400 embarcaciones deportivas que llegan desde Argentina, ya generó polémica y, mientras algunos sostienen que es indispensable para la seguridad de los turistas, otros aseguran que el gasto que realizará Hidrografía «es el primer paso en un plan de privatización» del atracadero de yates.
El responsable del atracadero, Jorge Elcura, confirmó la realización de la obra a LA REPUBLICA. Las primeras columnas comenzaron a colocarse en la zona del camping que Hidrografía tiene destinado en ese predio. Si bien aún no está claro si se terminará en los próximos meses, la idea es «llegar hasta Prefectura a fin de año», contó Elcura. Se trata de preservar la calidad de parque y de los 630 metros de atracadero, ya que «los dos serenos tienen problemas para controlar durante la noche un predio tan grande», dijo.
La obra mantendrá los accesos originales y será abierta al público, se cerrarán algunos durante la noche a los efectos de controlar las entradas y se construirá un portón «para el ingreso de vehículos, ambulancias, etc.», explicó, a la vez que confirmó que el cercado será «desde la boca hasta el yacht club», cerrando completamente el predio.
Voces disidentes y privatización
Mientras tanto, LA REPUBLICA encontró voces disonantes con la propuesta que comenzó a llevar a cabo Hidrografía. «Es un gallinero, vamos a quedar encerrados acá adentro», dijo un funcionario estatal que pidió no ser identificado. «En vez de un lindo lugar va a parecer un campo de concentración», sentenció. Lo cierto es que el alambrado perimetral cambiará radicalmente la imagen de esa hermosa zona de Playa Seré y –para bien o para mal, según con quién se hable– el tema será polémica en los próximos meses.
Tanto los serenos como el mismo personal de Prefectura encuentran serias dificultades para mantener controlado el lugar. Lo regular es que, por ejemplo, los yachtmans se quejen por los extraños que circulan cerca de sus embarcaciones, o porque les roban bicicletas y otros elementos. «No podemos estar tranquilos porque si nos descuidamos nos roban algo», dijo a LA REPUBLICA un turista con el que dialogamos y que tiene amigos que vienen frecuentemente a pasar el verano en su yate. Pero hay algunos que estiman que bajo la piedra se esconde, una vez más, el cangrejo de la privatización. «Quieren cercar para luego entregarlo en concesión a un privado», afirmó a LA REPUBLICA un alto funcionario de Hidrografía. «Es la forma de obtener dinero contante y sonante, ya que bien trabajado es una mina de oro», remarcó. *
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