HORAS DE TENSION SE VIVEN EN MERCEDES

Familias sin techo ocupan techos sin familia

En febrero de este año, LA REPUBLICA informó sobre el insólito hecho de estas viviendas que, a 4 años de construidas y adjudicadas a pasivos, todavía seguían sin ser entregadas, por trabas burocráticas. Como se recordará, se informó que venían siendo objeto de saqueos y se habían hurtado parte de las instalaciones sanitarias y eléctricas, registrándose diversos destrozos. Por lo que se montó una guardia policial, la que ahora se vio desbordada ante la irrupción de estas familias que decidieron ocuparlas por la fuerza.

Los hechos generaron largas horas de tensión en virtud de que al darse la alerta, se desplegó un amplio operativo policial, registrándose incluso algunos forcejeos con algunos de los que pretendían ocupar, que con niños pequeños y sus pertenencias, quedaron afuera. Mientras tanto la mayoría de ellos lograron entrar a las viviendas.

Algunos dirigentes políticos comenzaron a llegar al lugar para mediar en la situación. Desde el interior de las viviendas, Leslye Alzamendi, una de las ocupantes, leyó una suerte de proclama que expresaba: «Somos familias de trabajo, decentes y con aspiraciones, nos une el objetivo de tener un techo, los que organizamos solamente queremos vivir en casas decentes. Somos clase media baja, la mayoría vive de agregado, otros en viviendas precarias y los menos alquilan. Organizamos todo para crear un ambiente digno en donde criar nuestros hijos. No queremos compararnos con otros grupos que hayan hecho esto, no queremos hacer destrozos, ni mucho menos vivir como marginales, la mayoría trabajamos, estaremos organizados, las mejoraremos, somos gente con diferentes oficios, ocupaciones, de todos los partidos políticos. Sólo nos une la necesidad de un techo como la gente, estamos dispuestos a demostrar donde vivíamos, a demostrar que somos gente humilde, pero gente de bien. Estamos dispuestos a hablar con la prensa, con las autoridades, no ocasionaremos disturbios ni enfrentamientos, si es preciso llegaremos hasta que nos escuche el Presidente. Es injusto que habiendo casas del Estado vacías, haya gente sin hogar porque es imposible construir, los sueldos de la mayoría apenas alcanzan para comer en el mes. Sabemos que lo que hicimos está mal pero el Estado no nos pide permiso para sus decisiones, para cerrar fábricas, subir impuestos, subir la tarifa de la luz, o para demorar los préstamos a viviendas de ayuda mutua, sabemos que hay dos cooperativas de la ciudad que tienen sus terrenos y el préstamo nunca llega y hay más gente que sigue esperando su casa. Por todo esto y muchas más cosas por las cuales no nos piden permiso nosotros no pedimos permiso para entrar a estas casas y lo más importante es que no nos moverán».

Edil reprimido

El gran despliegue policial que se realizó en la zona llegó incluso a impedir el ingreso de alimentos y aguas a los ocupantes. Esto derivó en la indignación de un grupo de vecinos y de dirigentes políticos que organizaron en plena calle una olla popular. Cuando desde dentro de las viviendas comenzaron a oírse los primeros reclamos de los ocupantes, que no contaban ni con alimentos ni con agua, el edil del EP-FA, Antonio Benítez, decidió acercarles una olla con agua, siendo reprimido por la policía (tal como lo registra la foto).

Para las últimas horas de la tarde se esperaba la visita de un representante del Ministerio de Vivienda, responsable de la obra y responsable de adjudicar las viviendas. El pasado año, a poco de asumir, el propio ministro de Vivienda, Saúl Irureta, expresó en Mercedes que «si en un mes no entregamos estas viviendas estamos demostrando que como Estado somos ineficientes». Ha pasado un año y los hechos hablan por sí solos, con el agravante de que estas familias que ahora las están ocupando, sin dudas serán desalojadas sin tener un techo donde vivir. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje