BPS inauguró refugio para adultos mayores
En el marco del Plan Invierno ayer el BPS inauguró el «Hogar Maranata», un centro con una capacidad de 40 camas, que será gestionado por la Asociación Civil Centro Pro Dignidad Humana (Ceprodih). El BPS tendrá a su cargo el equipamiento: camas, colchones, almohadas, frazadas, sábanas, cocina, heladera, entre otras cosas, más la refacción, mantenimiento del local y el pago de la gestión por tres meses. «Este centro propone recibir a los adultos mayores carenciados que no tengan vivienda, con el objetivo de satisfacer las necesidades básicas y apuntar a la reinserción social», sostuvo durante su inauguración Gastón Inda, gerente de Prestaciones Sociales del BPS.
Carlos Gasparri, presidente de dicha institución, afirmó que «este tipo de desafíos nace para el BPS en el año 1999 y las problemáticas sociales han ido integrándose a nuestros programas: la temática de la niñez, la discapacidad y la gente en situación de calle». A su vez, destacó que «detrás de esta casa está la sociedad, que lo hace a través de este organismo. Por otra parte con este emprendimiento quisimos apuntar a un plan anual y no sólo de invierno. Además de que apuntamos a un sistema de reinserción laboral del adulto mayor y en todo este tiempo hemos tenido fracasos y éxitos». El BPS durante el período 1999 a 2003 atendió a 1.058 personas mayores dentro de su programa permanente de «Atención Integral a Personas en Situación de Calle», dependiente de Prestaciones Sociales, en el cual está incluido el «Hogar Maranata». Este programa comprende tres niveles de atención, agregándosele para este año la modalidad de Centro Diurno. Por otra parte, el BPS se hará cargo financieramente durante tres meses de la «Casa Acogida». La cual es la puerta de entrada al Plan, por la que se realiza el ingreso de las personas y desde donde se las deriva a los refugios, en función de su edad y género.
«La familia es la gente con la que tratan todos los días»
«Ceprodih fue fundada por cuatro personas formadas en Ciencias Sociales y la idea nace a partir de los refugios nocturnos en los cuales tres de los fundadores trabajamos. Empezamos a coordinar y buscamos una solución no sólo para la noche sino también para el día», señaló la licenciada en Trabajo Social, Paola Pollan. Además agregó que «en la primera instancia cuando recién llegan de la calle se encuentran muy desestructurados. En esta primera etapa el trato es muy asistencialista y luego de generar un vínculo con la persona allí se empieza a trabajar con la familia –si la hay –, aunque es muy difícil; por lo cual la familia es la gente con la que trata todos los días. Luego comenzamos con todo el tema de la jubilación y pensión que le pueda generar un ingreso, y aquellos que poseen una jubilación coordinamos con el BPS para que consigan una vivienda. Es un trámite bastante rápido, que lleva un mes, o mes y medio. Aquellos que tienen un oficio y están bien fisicamente se los apoya para que puedan obtener una instancia laboral». *
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