Uruguay ya tiene Plan Nacional de Lucha contra la violencia doméstica
El artículo 29 de la Ley 17.514 encomienda al Consejo Nacional Consultivo de Lucha contra la Violencia Doméstica, creado por la misma norma, la elaboración de un Plan Nacional para prevenir y sancionar ese delito. En cumplimiento de sus términos, el documento quedó listo en 2003, no obstante lo cual recién fue aprobado el pasado 11 de junio por decreto del Poder Ejecutivo.
En los considerandos se explica su finalidad y objetivos. La primera es erradicar las situaciones de violencia doméstica en Uruguay, promoviendo estilos de vida saludables, caracterizados por la equidad de trato y oportunidades, la tolerancia y el respeto en la diversidad para que, tanto en el ámbito privado como en el público, se efectivice el pleno goce de los derechos humanos de todos y cada uno de los habitantes de la República a través de un trabajo articulado en los diversos ámbitos sociales y políticos».
Los objetivos son, entre otros, «contribuir a la sensibilización social sobre las causas, características, riesgos y efectos de la violencia doméstica en sus diversas manifestaciones; promover la transformación de las pautas culturales asignadas socialmente como modelos, que legitiman la violencia doméstica; capacitar a las personas que se ocuparán de atender esta problemática; prevenir y detectar el fenómeno, rehabilitar a sus protagonistas, investigar el tema; generar en cada departamento un ámbito de análisis, asesoramiento y consulta».
El decreto también advierte la importancia de elaborar una estrategia de difusión de los contenidos y objetivos del plan, que facilite su efectivo desarrollo a nivel nacional.
El paso siguiente es «desarrollar estrategias para establecer articulaciones» entre los diversos actores que estarán encargados de la implementación del plan, etapa que se completaría en lo que resta de 2004, según indicó a LA REPUBLICA la doctora Luz Calvo, directora del Instituto Nacional de la Familia y de la Mujer (INFM).
Calvo está convencida de que la educación, prevención y rehabilitación son claves para lograr los objetivos del plan, así como que estas acciones no significan mayor costo para el Estado, si se compara con lo que éste gasta actualmente en la atención de las consecuencias de la violencia doméstica, que se expresan en términos de salud y rendimiento laboral, entre otros aspectos. La directora del INFM también observa que a la Ley l7.514 le faltan algunas cosas, entre ellas dispositivos para el seguimiento del cumplimiento de sus disposiciones, entre ellas las medidas cautelares que el juez puede disponer. Sancionar sólo por desacato no sirve, afirma Calvo.
A juicio de la funcionaria, la educación también es la herramienta adecuada para combatir la pobreza, porque la gente educada «puede ver mejor las oportunidades para construir un mañana».
Mujer y familia
En diálogo con LA REPUBLICA, Calvo explicó que la jornada sobre «Mujer y Familia» realizada ayer en la Biblioteca Nacional tuvo por principal objetivo conocer qué se está haciendo en torno a esos temas, y llegar colectivamente a conclusiones que sirvan de base para la elaboración del Plan Nacional de Equidad, otra de las tareas pendientes del INFM. Estima, asimismo, que por ser año electoral, 2004 no es el indicado para concretarla. La anterior directora del instituto, Anamaría Balparda, había puesto en marcha a esos efectos un banco de datos informativizado. Calvo asegura que se sigue trabajando en la captura de los datos necesarios para la elaboración del plan.
La funcionaria llama a distinguir: «hay mujeres y hay familias. Si bien la mujer es el pilar fundamental de la familia, hay familias donde no hay mujeres, hay personas solas que construyen familias con otras. No se debe cerrar los ojos a la realidad». En este concepto amplio, incluye también a las familias constituidas por personas del mismo sexo.
Respecto de la dependencia a su cargo, que funciona en el seno del Ministerio de Educación y Cultura (MEC), se pronuncia por la independencia presupuestal y la profesionalización del funcionariado. Una aspiración que comparte con la sociedad civil, que siempre ha criticado la falta de jerarquía del instituto. Uruguay es uno de los pocos países que mantiene esta rémora en el concierto latinoamericano. En la mayoría de los demás países existen efectores gubernamentales hasta con rango ministerial.
Ausencias notorias
En la jornada del día de ayer, llamó la atención la ausencia de representantes del movimiento de mujeres y feminista en los paneles. Preguntada al respecto, Calvo explicó que todas las organizaciones fueron invitadas, pero declinaron participar en esta primera actividad del instituto bajo la gestión de Calvo.
Las actividades de la jornada giraron en torno a tres grandes temas: empoderamiento y economía, violencia, familia y salud. Las exposiciones estuvieron a cargo de una heterogénea muestra de representantes de instituciones gubernamentales, como la Dirección Nacional de Prevención Social del Delito y la Comisaría de la Mujer de Montevideo, dependientes del Ministerio del Interior; gremiales, como el Departamento de Género y Equidad del PIT-CNT; académicas, como el Departamento de Vejez de la Facultad de Psicología; de investigación, como Claeh; comisiones vecinales, como la de Monte Grande, Rincón de la Bolsa; Juntas Departamentales, como la de Flores; y organizaciones de la sociedad civil, como la Asociación de Ayuda al Seropositivo, la Casa de los Inmigrantes César Vallejo, el Jardín de Infantes del Club Bohemios, el Servicio Voluntario de Damas Rosadas del Hospital de Clínicas, entre otras. *
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