Podrían cerrar Reserva de Fauna del Cerro Pan de Azúcar
Tan inusual es la «fiebre Q», que ni siquiera Salud Pública cuenta con los reactivos suficientes para arribar a los diagnósticos, según lo reveló la propia directora regional de Salud, doctora María Emilia Alvarez. Desde el mes de diciembre a la fecha, han resultado afectados por estas zoonosis, siete funcionarios de una empresa privada de limpieza uno de los cuales falleció además de dos municipales. Todos cumplían tareas, o cumplen actualmente, en la Reserva de Fauna, donde en el mes de febrero se descartó que estuviera el origen de estas enfermedades, una de las cuales es relativamente desconocida para nuestro país.
Grave denuncia
Durante la reunión realizada para que los trabajadores enfermos fueran públicamente identificados, surgieron algunas controversias entre las partes. Salud Pública dice estar haciendo todo lo que está a su alcance, la Intendencia dice enterarse recién ahora de lo que podría haber comenzado hace cinco meses. Por su parte, el gremio de los municipales, reclamó más protección para trabajadores que permanentemente están expuestos a este tipo de enfermedades, precisamente por lidiar cada día con cientos de animales. Los trabajadores de Limpark empresa contratada por la Intendencia de Maldonado para realizar el aseo urbano en la Zona Oeste del departamento que enfermaron, debieron ser asistidos por Salud Pública, porque no tenían cobertura mutual, lo cual fue reiteradamente denunciado en el ámbito de la Junta Departamental. Por razones que nadie comprende, las autoridades de la empresa se niegan a revelar que los trabajadores afectados por «fiebre Q» han sido despedidos. La doctora María Emilia Alvarez denunció que ella no tuvo colaboración de esta empresa en la identificación y frecuencia con que sus empleados habían realizado tareas en la Reserva de Fauna del Cerro Pan de Azúcar. Néstor Rega, presidente de Adeom-Maldonado denunció que en todas las áreas similares se trabaja bajo el mismo proceso.
Informe del MSP
La doctora Alvarez dijo que el punto de coincidencia es que los enfermos han cumplido funciones dentro de la Reserva, y subrayó que el informe está en manos tanto de las autoridades municipales como del Ministerio de Salud Pública. Y agregó: «He estado «escorchando» en todos los medios para que alguien me dé bolilla, no quisiera que uno más caiga enfermo, y no quiero que ninguno evolucione, cuando con cinco pastillitas esta enfermedad se cura».
La directora aclaró que continúa la investigación epidemiológica planteada desde el mes de enero, cuando en un estudio de dos neumonías atípicas en la ciudad de Pan de Azúcar, el MSP confirmó «mycoplasma y fiebre Q». La profesional reconoció que se ha hecho un banco de sueros (de todas las muestras extraídas meses atrás), «porque el país no está preparado para una enfermedad que no está en el diario de los habitantes del país. Es una enfermedad de mataderos y frigoríficos, y el laboratorio del ministerio no tenía stock suficiente para hacerle los exámenes a tanta cantidad de gente». Entre municipales y privados rondaría las 50 personas. De los sueros extraídos, y que habían quedado guardados en el laboratorio del MSP, es que surgieron el pasado 24 de mayo, tres nuevos casos. Dos de ellos en funcionarios municipales, con lo que se «orienta hacia la Reserva el origen del foco, donde estos funcionarios compartían el mismo lugar de trabajo. Ahora se vuelve imprescindible que allí se busque el foco».
Demostración científica
El doctor Sergio Martha, subdirector general de Salud y Vivienda de la IMM, consultado acerca de la existencia de una demostración científica que asegure que el foco reside en la Reserva de Fauna, para de esa forma dar los pasos inmediatos e iniciar las investigaciones correspondientes, expresó que «es tan terrible la pobreza del MSP que no puede comprar los kits para continuar haciendo los diagnósticos de todos aquellos a los que se les extrajo sangre. Vamos hacer una mediación ante el intendente, para ver si la IMM puede comprarlos y de una vez por todas terminar con este problema».
Por su parte la directora de Higiene Ambiental de la comuna, doctora María Rivero, dijo que a partir de ahora se desarrollarán tareas coordinadas con el MSP y el MGAP. «Lo más importante para la IMM es abocarnos al diagnóstico de dónde se encuentra el foco, tarea extremadamente difícil», dijo. Respecto a lo expresado por la representante del MSP, en el sentido de que a partir de ahora es la comuna la que debe iniciar un exhaustivo trabajo en la Reserva de Fauna, la doctora Rivero señaló que, «no quiero entrar en polémicas, creo que la responsabilidad es de todos.
El testimonio de los enfermos
Gustavo Rijo es un joven trabajador que enfermó prestando funciones en la empresa Limpark. Trabajaba cada día en la Reserva, tanto en espacios públicos como en recintos de distintas especies, con una desmalezadora, hasta que comenzó a sentir dolores en la espalda, a la altura de los pulmones. Tomaba pastillas para dolores musculares, pensando que «los pinchazos» eran producto del duro trabajo de diez horas con la máquina al hombro. En la empresa rotaban los trabajadores que cortaban pasto en parejas, «sin ningún tipo de protección, si hubiéramos tenido la protección necesaria, que se exige para cortar pasto, no agarrábamos la enfermedad».
Rijo relató que inicialmente lo trataron por una congestión, pero según el médico Jorge Rodríguez, del hospital de Pan de Azúcar, había otros casos similares que lo hicieron pensar en otra cosa. A Rijo le medicaron ampicilina, pero no le hacía nada. «Decidieron mandar los análisis a Montevideo y saltó que teníamos fiebre Q y mycoplasma. Ahí caímos 12 días internados, con 40 o 41º de fiebre. Después nos hicieron un tratamiento con vibramicina y a los dos meses nos dieron el alta. Reingresamos a trabajar, pero a los ocho días nos sacaron, se lavaron las manos».
Pablo Prestes es otro trabajador de la misma empresa. A él le tomaron una muestra de sangre en el mes de febrero, recién ahora, luego de la reunión realizada, supo que su análisis había dado positivo. Seguramente algunas de las molestias que padeció en los últimos meses fueron producto de la enfermedad. Nunca dejó de trabajar, porque debe mantener a sus cinco hijos. «Me dijeron que tengo fiebre Q y vamos a ver qué pasa. Yo estoy bien, pero al principio cuando me hicieron los análisis de sangre, sí, hice fiebre, se me pegaban las sábanas en el cuerpo, pero tuve que seguir trabajando porque tengo cinco hijos».
¿Qué son estas enfermedades?
La «fiebre Q» es una enfermedad infecciosa transmitida por los animales, a través de la liberación de restos tales como placenta, flujos o secreciones, donde está presente la bacteria Coxiella Burnetti. Esta bacteria provoca neumonía y hepatitis, en su estado inicial, e infección de las válvulas del corazón, si la condición se vuelve crónica y persiste con el tiempo. El ser humano puede adquirirla al inhalar polvo que contiene gotitas contaminadas expulsadas por animales afectados.
El Mycoplasma Pneumoniae es la causa más común de la neumonía leve. Muchos estudios indican que esta enfermedad produce entre el 15% y el 50% de todas las neumonías en adultos, e incluso un porcentaje más alto en los niños de edad escolar. Entre quienes se encuentran más expuestos a contraer este mal, están quienes viven o trabajan en áreas de alta concurrencia, aunque muchas personas que la contraen, no presentan un factor de riesgo que se pueda identificar. *
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