Tiene la palabra

El huso horario debería adelantarse de setiembre a marzo

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* En la edición del sábado 5 de junio pasado se publica un artículo referido a las ventajas e inconvenientes de variar el huso horario de nuestro país para ahorrar energía. En la mayoría de los países del mundo se varía el huso horario con ese fin. Pero lo que hace la mayoría de los países es adelantar el huso horario (sumar 1 hora a la actual) durante los meses de primavera y verano de modo de aprovechar la luz solar durante las tardes, que es donde se produce anormalmente el mayor consumo energético. Con esta medida se logran ahorros de entre 1 y 2%, en la energía total consumida y del orden del 15% en iluminación residencial. En nuestro país esta medida también se ha aplicado en varias oportunidades, la última de ellas en el verano 1992 a 1993. Sin embargo en el artículo publicado se incurre en une error al proponer atrasar el huso horario a nuestro país durante este invierno al huso horario (-4) que es el que se utiliza en Chile. Se argumenta que Uruguay utiliza erróneamente el huso (-3) desde 1974, cuando en realidad Uruguay utiliza como huso horario normal el (-3) desde hace más de 60 años. En 1973 durante la primera crisis petrolera se adelantó el uso horario de Uruguay al (-2) durante el invierno debido a una gran crisis de energía. En 1975 se llegó a adelantar 90 minutos en verano y 30 minutos en invierno. En 1979 también se pasó al huso (-2) durante todo el invierno, también ante problemas energéticos. Justamente el huso horario se «adelanta» cuando se quiere ahorrar energía. Si se atrasara el huso al (-4) como se propone en ese artículo el consumo energético sería mayor al actual pues a las 17 horas sería noche, justamente en el momento de mayor consumo. La confusión puede venir porque este año algunas provincias cordilleranas de Argentina (Mendoza, Chubut, Tierra del Fuego, Tucumán, San Juan, Santa Cruz, Catamarca y La Rioja) atrasaron sus relojes pasando al huso (-4). Esa medida es razonable para esas provincias, pero no para Uruguay que se encuentra mucho más al este. En el momento en que está saliendo el sol en Uruguay, en Mendoza es plena noche. La salida del sol recién se produce allí una hora después que en Montevideo, por lo que es razonable que el huso horario de Mendoza, al igual que el de Chile, esté una hora atrasado respecto al nuestro. Ahora en ambas ciudades el sol sale en junio a las 7.45 y se oculta 17.40 (horas locales). En la próxima primavera esas provincias volverán al Huso (-3) al igual que Chile. En ese momento y por las mismas razones es que Uruguay podría pasar al huso (-2), como ya lo hizo en el pasado entre 1977 y 1979 y entre 1987 y 1993. También Brasil aplica una medida similar. EL período óptimo para que Uruguay pase al huso(-2) es entre el 9 de setiembre del año en curso y el 28 de marzo del año siguiente, de manera que en ningún momento la hora de salida del sol con el huso (-2) supere el máximo del invierno con el huso (-3). De esta forma se aprovecha al máximo la luz solar, pasando para la tarde el aumento de luminosidad que naturalmente se produce en las mañanas durante los meses de primavera y verano. Además se uniformiza la hora de salida del sol aproximadamente entre las 6.30 y las 7.45 durante todo el año con el consiguiente ahorro energético. En cambio si se aplicara lo propuesto por el articulista, o sea pasar al huso horario (-4), que es el que utiliza Chile, se produciría un desahorro, pues en invierno tendríamos claridad desde las 6.30 de la mañana y oscuridad desde las 17.00 horas, cuando el país está en plena actividad. Por otra parte los niños saldrían de las escuelas de noche en el turno vespertino así como también podrían producirse otros inconvenientes derivados de realizar más actividades en horas de la noche (delincuencia, accidentes asociados a la oscuridad, etc.).

Como conclusión lo que debería hacerse es mantenerse en el huso horario actual (-3), que es el normal para Uruguay durante el invierno y adelantarlo al (-2) en el período comprendido entre setiembre y marzo para aprovechar mejor la luz solar y ahorrar energía.

Saluda a usted muy atentamente.

ING. JULIO CANESSA – C.I. 1.311.366-6

 

Quiosqueros vs. supermercados

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* Increíblemente los supermercados en Montevideo, compiten aparentemente en la venta de diarios con los «canillas», incluso con los que venden en la puerta de estas multinacionales. Y decimos «aparentemente» dado que en realidad operan como subrepartidores de aquellos, que deben concurrir al local de expedición de los diarios y revistas todas las mañanas, para traérselos al supermercado, el que los vende en sus cajas y los cobra, llevándose una comisión (que paga el «canilla») pero el diariero que los provee las paga por lo menos ¡a los 20 días de producida la venta!

Hay supermercados, incluso, que en los últimos días, han vendido ciertas revistas especializadas (mecánica, tejido, decoración, etc.) a precios inferiores al del quiosquero que tiene en la puerta. ¡Insólito!

Hay revistas (fundamentalmente en la temporada de verano) que no llegan al quiosquero común de Montevideo, dado que van preferentemente a Punta del Este, Piriápolis, Costa de Oro, donde «curiosamente», los encargados de la distribución, son los propios dueños del pseudo-Sindicato de Vendedores de Diarios y Revistas, no afiliado al PIT-CNT y que realmente, como «sindicato» es inexistente. Al margen de estos «inconvenientes», los quiosqueros en los últimos días se vieron enfrentados a otro tipo de hechos negativos. Así por ejemplo, el diario El País lanzó el primer número de una mentada enciclopedia a determinado precio para el quiosquero. Ya, en su segundo número, sin aumentar el precio al público, aumentó el precio de adquisición para el «canilla». Que perdió plata pero el «sindicato», lejos de defenderlo, ¡metió violín en bolsa!

La revista Hola, española, que cubrió la boda de los príncipes realizada días pasados, tampoco llegó a la inmensa mayoría de los quiosqueros. ¿Por qué? Porque también fue vendida prácticamente toda en supermercados de gente de alto poder adquisitivo y, ¡obviamente, en Punta del Este!

Preguntamos: ¿es lícito y «normal» que ocurra todo esto, donde los únicos perjudicados son los «canillas»?

Ojalá el triunfo ya cercano de la izquierda, termine también en este rubro, con este estado de cosas donde siempre (como dijo vuestro Prócer) («los más infelices no son los más privilegiados»)

UN GUEVARA – CI: 1.345.678-1

 

Aún quedan «Mercaderes» en el Templo

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* El domingo 23 de mayo se concretó la 5ª edición de elecciones a Concejales Vecinales en Montevideo. Los Concejos Vecinales son los órganos institucionales creados por Decreto Nº 26019 de la Junta Departamental de Montevideo el 1º de julio de 1993. Dicha creación, apoyada por «todos» los partidos políticos se enmarca dentro del plan de Descentralización y Desconcentración de funciones llevado a cabo por la Intendencia Municipal de Montevideo como forma de democratizar la labor municipal, dándole una más amplia y activa participación a «todos» los vecinos de nuestro departamento.

Porque como se sabe, a fines de la década de los 80, se produjo «una curiosa coincidencia en los discursos de los diferentes sectores políticos: todos se referían a la descentralización como
una panacea frente a la pasividad, ineficiencia e inoperancia de las antiguas estructuras municipales» (sic) al decir del intendente de Montevideo, arquitecto Mariano Arana con motivo del Debate Necesario a los 10 años de descentralización.

Fue a partir de 1990 que la Intendencia Municipal de Montevideo impulsa la idea de crear 18 Centros Comunales Zonales como forma de desconcentrar funciones que se venían realizando exclusivamente en el local central de la Intendencia.

El 1º de julio de 1993 se crean las Juntas Locales, integrada por 5 ediles zonales (3 del partido mayoritario y 2 de la oposición), Junta dependiente del Ejecutivo Comunal.

Ambos órganos, el CZ y la Junta Departamental que cumple funciones de «asesoramiento», «iniciativa» y «colaboración» en la gestión del gobierno comunal zonal y que pasó a denominarse Concejo Vecinal.

Por consiguiente, los Concejos Vecinales dan garantía plena a los habitantes de la zona de que sus «iniciativas», sus «propuestas», sus «sugerencias», sus «reclamos», luego que han sido aceptadas por el ejecutivo, se llevan a cabo, son cumplidas a cabalidad.

Los Concejos Vecinales están integrados por vecinos en forma individual o representando a organizaciones sociales de la zona que «honorariamente» estén dispuestos a integrar Comisiones Permanentes o Especiales referidas a temas como: salud, deporte, cultura, jóvenes, mujer, tercera edad, vivienda, áreas verdes, saneamiento, etc. a) Iniciativa y Propuestas, elaborando y proponiendo programas, proyectos y planes de interés zonal o local, así como proponer medidas tendientes a mejorar la prestación de servicios y obras, como sugerir nuevas, en concordancia e íntimo relacionamiento con el vecindario.

b) Asesoramiento de la Junta Departamental, el órgano local o la Intendencia Municipal, referente a planes o proyectos para bien de la zona, en especial en lo referente al Presupuesto Quincenal y sus modificaciones anuales.

c) Colaboración en la gestión organizando y llevando adelante actividades de carácter cultural, social o deportivo. Cooperar en el cuidado de plazas, parques, playas u otros lugares públicos. Velar por el cumplimiento de las normas departamentales y su difusión entre los vecinos. Evaluar la gestión del gobierno departamental, la prestación de servicios y la ejecución de las obras comprometidas.

Los Concejos Vecinales concentran un conglomerado de más de 600 vecinos dispuestos a cumplir las tareas comunales y de solidaridad enunciadas anteriormente.

Los Concejales se presentan espontáneamente con el apoyo de 10 vecinos o de una Organización Social de la zona y sin ningún tipo de especulación político-partidaria son elegidos democráticamente a través de elecciones secretas cada dos años.

Los Concejos Vecinales se reúnen en Asambleas Abiertas donde se invita a los vecinos a exponer propuestas, como una forma totalmente democrática de participación ciudadana.

El presente artículo, y yendo al título del mismo, demuestra claramente que aquel o aquellos que denotan este tipo de participación democrática, de solidaridad, de transparencia y de socialización de la gestión municipal o no entienden nada de transparencia, solidaridad y democracia y añoran el «centralismo» de antaño, el clientelismo político donde sólo funcionaban las cosas a través de las «tarjetas de recomendación» dirigidas o emitidas por algún «caudillejo regional o zonal», están destilando «bilis» tal como lo ha hecho ese señor Antonio Mercader desde las páginas del diario El País el día 28 de mayo de 2004.

Este señor Antonio Mercader que si es el ex ministro de Educación del gobierno de Lacalle, demuestra estar sangrando por su herida.

Herida que debe ser de «arma blanca» porque fíjense, se ríe de la «poca participación» o la «poca convocatoria» que tuvo la elección a Concejales del 23 de mayo (8% en 1.000.000 de habilitados en Montevideo), pero, por favor, de que se ríe señor Mercader, le recuerdo a usted y a todo aquel que pueda padecer desgraciadamente de «Alzeimer» que en las elecciones municipales de Montevideo del año 2000, donde fue reelecto el arquitecto Mariano Arana con el 56% de los votos, y nada menos y nada más que en una elección para intendente (y no para simple Concejal honorario), «los blancos» obtuvieron la irrisoria cifra de apenas 104.038 votos, o sea apenas un 10% de los habilitados en Montevideo, cifra que ni siquiera les permitió tener un representante en la Junta Electoral.

No quisiera recordarle, porque sería para llorar, que de los 44 diputados que le corresponden a Montevideo (y ahora estamos hablando de una elección Nacional), «los pobres blancos» apenas lograron la magra cifra de 5 diputados, o sea apenas un 11%.

No sé por qué dice que «la cháchara habanera y el tamboril y el plan descentralizador de la Intendencia de Montevideo se hizo pedazos».

¿Qué tendríamos que decir de los «blancos montevideanos» de acuerdo a las cifras detalladas? Por favor, señor Mercader, hay veces que es más sensato callar.

Pero, hay todavía un poquito más. No sólo denosta a los Concejos Vecinales, al intendente, sino que la agarra con la Descentralización, y como si fuera poco, arremete contra la democracia directa, contra los plebiscitos. Pero qué falta de democracia que demuestra este señor Mercader.

En otra parte dice que: «Tras los Concejos Vecinales late la utopía de la democracia barrial, encarnada en una asamblea con cierta voz, poco voto y nula ejecutividad. Así de estéril es la función concejil y así lo venteó la casi totalidad de los montevideanos» (sic).

Como no podía ser de otra manera, se la agarra con Eusebio Leal, restaurador del casco antiguo de La Habana, donde aprovecha para decir que esa ciudad es el «modelo de asambleísmo barrial de ciertos frentistas… Vecinos en Asamblea permanente, comisarios políticos, «manzaneras» vigilantes y un control puerta a puerta…».

En fin, no sé si se trata del mismo Mercader que vive en Costa Rica. Si lo fuera, es coherente, en ese lugar no dialogan los vecinos, no se si siquiera se conocen. Tal vez sí. Pero quizás sus preocupaciones están en otro lado, fuera de su residencia, quizás en alguna isla caribeña. No, me refiero a Cuba. Por favor no se me malinterprete.

Como dice el título de la nota: «Aún quedan Mercaderes en el Templo», pero no se desanimen, al igual que hizo Jesús, muy pronto los expulsarán.

YAMANDU VISILLAC – CONCEJAL ELECTO CCZZ – C.I.: 711.282-8

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje