
“Este eclipse es mucho menos espectacular que el causado por el cuerpo lunar, ya que dicho planeta está a unos 45 millones de kilómetros de nosotros, una distancia que reduce considerablemente la capacidad de hacer sombra”. Según Brunetto, este fenómeno fue predicho para la posteridad por Kepler, aunque él nunca llegó a verlo, porque murió un año antes del acontecimiento, que ocurrió en 1631. “Ocho años más tarde, un matemático inglés, Jeremiah Horrocks, volvió a calcular el acontecimiento sobre las bases de las leyes de Kepler, y en 1639 fue el primer cientÃfico en observarlo”.
“Los tránsitos de Venus transcurren en pares separados por 8 años y no suceden nunca en el mismo siglo. Los últimos dos pasos de Venus se dieron en 1874 y 1882, asà que nadie vivo ha visto el fenómeno. Este 8 de junio se visualizará como un disco muy oscuro envuelto en una aureola, que es la atmósfera de Venus, pasando por delante del disco brillante del Sol.
Esto durará seis horas. Sabemos que el fenómeno puede ser visualizado desde gran parte del mundo, particularmente Europa Central, en el cielo de Viena; empieza a las 7:19 con 53 segundos, y luego se va a desplazar sobre Rusia, el cercano Oriente, la India y desde Africa. Tendremos que esperar hasta el 2012 para que se vea sobre los cielos de toda América”.
“Estos tránsitos venusinos tienen un significado histórico incalculable, tal es asà que el fenómeno ha sido motivo de fiestas y es anunciado en las primeras planas de periódicos. Institutos, escuelas y museos han establecido programas especiales, y se han originado giras para viajar a los lugares de observación más propicios; también se podrá seguir en vivo la transmisión por Internet transmitida desde Grecia. BenjamÃn Franklin, James Cook observaron el eclipse.
En los siglos XVIII y XIX el estudio de estos fenómenos ha servido para realizar cálculos sólidos sobre la distancia media que separa la Tierra del Sol, que son 150 millones de kilómetros; también habilitó la medición de otras distancias cósmicas.
A su vez, los tránsitos planetarios (de Venus y Mercurio) permiten detectar sistemas extrasolares, es decir, planetas que orbitan a estrellas, que son lejanÃsimos soles.
Por otra parte, el tránsito venusino permite estudiar el famoso problema de la ‘Gota Negra’, ya que aparecerá el planeta proyectado sobre el disco solar como teniendo un ‘alargamiento’ oscuro parecido a una pera por poco tiempo, y lo opuesto sucederá cuando deje el Sol. En cuanto a su explicación no hay consenso, ya que para unos serÃa una ilusión óptica, y para otros, un problema de refracción o algún otro misterioso fenómeno”. *
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