Tiene la palabra

No te cases en Bagdad

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* En una semana el mundo presenció dos bodas. La cobertura mediática posibilitó la casi simultaneidad, cuando los episodios se desarrollaron en las antípodas: una boda se celebró en una de las capitales del Primer Mundo y la otra, en una aldea perdida en los arrabales del Tercer Mundo.

En la primera los padrinos (el pueblo español), se gastaron la friolera de 20 millones de euros. Más de mil invitados llegaron por avión desde los lugares más remotos del globo, hubo muchas flores, fastuosos banquetes, licores y vinos. Los novios recorrieron el camino al altar por calles especialmente iluminadas y larguísimas alfombras rojas.

Lejos, muy lejos de las luces de Madrid, otra pareja ha decidido juntar sus destinos en la unión del matrimonio, en esas condiciones tan extremas que ofrece una guerra y más, cuando es una guerra impuesta, una guerra de ocupación. Afortunadamente no habrá problemas de conseguir vinos ni licores. Las normas se acompañan sin siquiera pensar en ello. Tal vez los padrinos hayan podido conseguir un cordero a sacrificar. Seguramente se servirá thé. Quizás las tías de la novia hayan podido conseguir los ingredientes mínimos para poder ofrecer kebab a los asistentes y éstos, evitarán por algunos momentos hablar de quienes no podrán asistir ni a esta, ni a ninguna otra boda.

Por una calle polvorienta y sin pavimentar, un poco a tientas en la oscuridad de la noche, van parientes del novio. Llegarán algo tarde a la fiesta. Se detendrán un instante al reconocer el zumbido de un avión de combate norteamericano muy alto allá arriba.

Y allá arriba, el único que llega por avión y no invitado observa, en su pantalla de infrarrojos, la movida actividad en el terreno. ¿Será el mismo no invitado a aquella boda en Afganistán? Comunica al Comando «posible actividad hostil». Y del Comando le contestan que proceda a discreción. Acto seguido marca electrónicamente las coordenadas que llevará en su memoria la bomba guiada por láser. Luego aprieta un botón. la alegría allá abajo durará catorce segundos más.

En Madrid miles y miles de botones serán apretados y los flashes fijarán la imagen de los príncipes. Muy lejos del Rolls Royce real, los otros novios están apretaditos, con sus mejores galas, en un rincón de la humilde vivienda en la que se celebra la fiesta. Las tías parlotean y los niños juegan sus juegos de siempre. Se produce entonces una luminosidad muy intensa de milésimas de segundo que fija la imagen. Luego todo se descompone, se derrumba, se descuartiza. Los que llegan tarde verán cómo, lentamente, se despliega una alfombra roja.

CARLOS MEDINA VIGLIELM

 

Sobre un destierro y un peregrinaje

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* El 4 de junio se va a cumplir un año de que la corrupción Política-judicial me impusiera un destierro que lejos de deprimirme lejos de rechazarlo, lo he aceptado, no como un castigo sino como un premio que se les da a los que en la historia se han opuesto a los delincuentes y abusadores. En el correr de este año, he transitado por Brasil y Argentina en busca de un asilo político que burócratas y lacayos de los que les mandan, y que la mayoría de las veces son corruptos, han impedido y han puesto traba para mostrar que soy un loco, un resentido social, o un desubicado, pero hasta este momento no se animan a responder si tengo o no razón.

Todo este tiempo lo que la corrupción no pudo a balazos la burocracia está tentando hacerlo al no dejarme trabajar, y suponen que me doblegarán de hambre. Pero que si quieren pueden esperar, porque, aunque no soy de izquierda como todos saben, son perfectas las palabras del Che Guevara cuando dijo «prefiero morir de pie que vivir arrodillado». Y todo esto ¿para qué? Bueno de mi parte, para defender a los triturados de siempre, como en este caso la gente más indefensa de Río Branco, que fueron robados durante tantos años.

Aunque aquí se demuestre que soy un loco, pero no importa, tengo pocos apegos y creo que como profesional universitario debo algún sacrificio a la sociedad que me dio el estudio y me permitió tener un cartoncito con el título de doctor en Medicina. También aquí tengo que confesarme, me hubiese sentido muy mal el no hacerlo, y hubiese quedado en la comodidad, pero sintiéndome muy mal. De la otra parte, hasta el día de hoy no me he podido enterar de cual es el motivo final de todo esto, puedo suponer que para defender a delincuentes menores «de café con leche» como dijera el amigo Carlos Fagúndez, que a pesar de eso son los que consiguen votos por el dinero que muchas veces roban a quien después se vende con ese mismo dinero (las morcillas se hacen con la misma sangre). Puedo suponer que para defender a instituciones que sirven a intereses no muy claros y que sirve más emparchar que mejorar y en vez de elegir jerarcas «a dedo!» (supositorios) podrían proponer que se deberían hacer concursos para evitar la corrupción. Todo esto ha hecho que después de 365 días, las instituciones del Estado uruguayo no se han expedido de lo que todos, creo que no me queda a nadie a quien ya no le haya informado y aunque se hagan los bobos, todos están en conocimiento de esta situación que no solamente amerita una solución, sino que devela una escara profunda en la sociedad uruguaya. Para el futuro, me queda solo seguir peregrinando por el mundo hasta que algún lugar me acepte, ya que creo que las soluciones no se deben esperar en el Uruguay. De todas formas envío un abrazo a todas las personas de Río Branco, lugar donde conviví con muchas personas buenas en los últimos veinte años.

DOCTOR GONZALO ALZUETA LIMA

 

Sobre declaraciones del diputado Ruben Díaz

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* En julio de 2003 pudimos conocer a través de las páginas del diario plural la aseveración de Ruben Díaz Burci: «Yo hice más contra la dictadura que (el doctor) Vázquez», dislate del cual cada uno hará su propia disquisición y efectuaba por siete años consecutivos el reparto de un cuaderno de 48 hojas; un lápiz y una goma «preferentemente a los niños de los barrios más marginados» con su volante propagandístico respectivo. Ahora en relación al volante y cartas firmadas por el diputado, haremos hincapié. Por esa fecha también LA REPUBLICA reprodujo una carta con membrete de la Cámara de Representantes y todos los datos al pie del infraescrito Díaz, donde se pone a las órdenes de los beneficiarios de los complejos habitacionales construidos por el BPS para jubilados de bajos recursos; etc., etc. En 2002 se conoce otra carta donde a otro representante nacional le espeta: «Le exijo que en el futuro no me vuelva a saludar, porque hasta aquí llegó mi paciencia».

El 18/2/2003 acompaña la firma de un senador del mismo sector político, colaborador civil de la dictadura y contrario a rajatabla del voto de la/los uruguaya/os en el extranjero, donde expresan su solidaridad y apoyo al gobierno y pueblo de EEUU en su «valiente» actitud ante Irak.

Y por último mencionamos la del 9/1/2004 donde su misiva termina: «… sos un hijo de puta». Es de extrañar entonces cuando su líder abandonista a la Presidencia, del otro del lado del charco una acción pintiparada se llamó de otra manera, manifiesta: «Este es un país de gente respetuosa, en este país nos hemos enorgullecido siempre de nuestra cultura… desde los bancos de la escuela valeriana… hemos aprendido una escuela de respeto y tolerancia».

«Es el pa

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