Entre 2002 y 2003 jubilados y pensionistas recibieron 142 millones de dólares menos
También dio a conocer otros datos, especialmente cifras comparativas, entre 2002 y 2003, período en que se computó que los jubilados y pensionistas percibieron en ese lapso 142 millones de dólares menos, descendiendo el valor de la jubilación, comparada con el año anterior, en un 11%. Otro dato que muestra la magnitud de la crisis está vinculado a que el BPS pagó 17 millones de dólares menos en cuotas mutuales, lo que significó que 43 mil personas más, beneficiarios de Disse, quedaron sin cobertura.
En cuanto al monto de las asignaciones según estimó el senador se pagaron 3,5 millones menos, contradictoriamente aumentando el número de beneficiarios en un 4,6%, fenómeno que se vincula a la caída del poder adquisitivo de la asignación familiar como consecuencia del derrumbe del salario mínimo nacional que hoy vale la mitad que en el año 2000.
Paradójicamente se recaudaron 20 millones de dólares más por concepto del Impuesto a las Retribuciones Personales (IRP), al tiempo que se transfirieron a las AFAP 14 millones de dólares menos, mientras que en el año 2002, el peor año de la crisis, las mismas ganaron más del 90%.
La situación de las AFAP
Desde el comienzo del funcionamiento de las AFAP, según informó el propio Banco Central, han recaudado 1.311 millones de dólares. «Cuando se modificó el sistema de seguridad social siguió expresando el senador del EP-FA con la publicación de la Ley 16.713 de setiembre de 1995, quienes defendían el nuevo modelo aseguraban que así la «seguridad social estaría al alcance de todos».
Se indicaba además que desde ese momento comenzaría a reducirse paulatinamente el peso de la seguridad social sobre las finanzas del Estado, sin afectar derechos de los actuales jubilados; disminuir la evasión en tanto se estimula la aportación al sistema; beneficiar a los trabajadores de menores ingresos, brindando al trabajador libertad para elegir entre las AFAP, reforzando así el principio de solidaridad entre las generaciones y estimular el ahorro. En esencia se sostenía que con el nuevo régimen de jubilaciones y pensiones (Reforma de la Previsión Social) se determinaría una disminución paulatina del nivel de gasto en jubilaciones y pensiones por parte del Estado, lo que «permitirá atender la presión fiscal».
La pregunta que hace el senador Gargano es si esa reforma del sistema previsional ha permitido resolver esa realidad. Su respuestas es que en un plazo de cinco a siete años el número de personas jubiladas o que se retiren bajo el actual sistema no va a disminuir, sino que aumentará. Se sostenía que el total de ingresos del conjunto del sistema estatal crecería. Sin embargo, en el caso del Banco de Previsión Social los ingresos, por un cúmulo de factores incluidos en la propia reforma, cayeron verticalmente.
El legislador también se refirió a la llamada tasa de reemplazo, que es la que se paga a la persona cuando se jubila. Con la ley de reforma del sistema previsional, en el caso de la jubilación común, con 35 años de trabajo y 60 de edad, una mujer percibía antes de la Ley el 75% como tasa de reemplazo, mientras que actualmente, como consecuencia de la aplicación de la misma, percibe el 50%. El hombre, antes percibía el 65% y ahora el 50%. Ahora, las mujeres que tenían 40 años de trabajo y 65 de edad, antes percibían el 80% como tasa de reemplazo y los hombres el 75%, mientras ambos perciben ahora el 65%, lo que significa que perdieron un importante porcentaje de la jubilación que antes les correspondía.
«El régimen vigente ha recortado derechos y beneficios para la hora del retiro».
A causa de la nueva ley y de los magros ajustes de las pasividades, el monto promedio de éstas ha tenido una pérdida significativa, en términos reales.
El período 2000-2003
Considerando el período 2000-2003, las jubilaciones cayeron un 32% con relación al costo de la vida.
Hubo un perjuicio para las pasividades que ajustaban por el Indice Medio de Salarios, porque al aumentar los impuestos sobre los salarios, el líquido se hizo menor, por lo que la caída de las pasividades resultó mayor. Ahora hay un proyecto de ley por el que esto cambia, ya que se toma el salario bruto para calcular el tema de la cuota a pagar. Los trabajadores activos, por concepto de seguro de paro, cuota mutual y asignación familiar de sus hijos, recibieron U$S 44:000.000 menos en el año 2003, respecto de 2002.
En ese año, la variación del IPC fue del 13,97%; a su vez, las jubilaciones variaron un 4,09% y las pensiones un 6,59%.
En el año 2003, la variación del IPC fue del 19,38%, casi un 20%, mientras las jubilaciones aumentaron un 2,94% y las pensiones un 5,54%. «Como vemos, es un despojo total, brutal, realizado a gente que no tiene manera de defenderse y no puede hacer huelga, porque ya se jubiló; además, como no hay trabajo, no puede conseguir otro empleo. Quiero aclarar que estos son datos del Banco Central, no inventados por nosotros», sostuvo el legislador.
En cuanto al acumulado de los años 2002 y 2003, los jubilados y pensionistas recibieron en ese período U$S 142:000.000 menos. Los trabajadores activos percibieron U$S 81:000.000 menos y el BPS recaudó, de sueldos y jubilaciones para Rentas Generales por Impuesto a las Retribuciones Personales, U$S 37:000.000, sacados del bolsillo de la población activa y pasiva.
Así, el Banco de Previsión Social, instrumento creado para una mejor política social, quitó a la población, por rebaja de prestaciones y aumento de impuestos, U$S 409:000.000 en los años 2002 y 2003. *
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