Héctor González: simplemente payador
«Y en cada copla que trenza un payador cuando canta
es una flor en la planta
y le agradezco a la prensa
y sin cometer ofensa
le muestro mis credenciales
si somos todos iguales
en cuanto una brisa sopla
yo ya le entregué las coplas
mi apelativo es González».
Héctor González hace 35 años que es payador. Es solista, pero canta en contrapunto de dos o de tres payadores. Se crió en el campo y «tuve la vocación casi desde niño, yo llegué a ser payador sin darme cuenta, cuando quise acordar empecé a cantar en las peñas, en las radios; me di cuenta que podía serle útil a la gente con la guitarra y el canto».
Conversó con LA REPUBLICA y nos explicó que es ser payador: «El payador nace en los primeros albores de la patria. Cuando no habían medios de difusión, el payador agarraba la guitarra y cantando decía; en tal lado paso tal cosa, y ahí nace el payador. Payador es comunicarse con la gente a través de las consonantes y en versos.
Por eso nosotros improvisamos, le cantamos a la gente y le damos desarrollo al tema a través de las consonantes».
Explicó que el payador le canta a las tradiciones, a los problemas sociales y que «el canto del payador no tiene divisas políticas, nosotros decimos cantando lo que pasa, lo que vemos, lo que sentimos y lo que la gente nos cuenta. El canto del payador es una carrera comunicativa, porque se canta en verso».
González viene a la Criolla del Prado con su guitarra todos los años, está convocado por la Intendencia Municipal de Montevideo (IMM), a tomar parte en el escenario mayor «Carlos Molina», escenario donde se desarrollan todas las payadas.
«A la gente le llama la atención la payada y el contrapunto porque durante el año tiene poca oportunidad de escuchar a los payadores, a no ser en algún programa de radio, entonces la gente cuando viene acá ya sabe, viene a ver la jineteada y a escuchar los payadores».
Explicó qué es el contrapunto, «es un diálogo en verso. Nace con las distintas opiniones de los payadores que estén cantando. Es una pelea en verso y en conocimiento». Y llama mucho la atención de la gente porque usted escucha dos payadores que están punteando y los dos tienen razón.
A pesar que no están de acuerdo uno con lo que dice el otro, la payada tiene ese misterio; transmite a la gente y también forma parte de la payada. *
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