Tiene la palabra

Bordaberry no atentó sino que violó la Constitución

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

A primera hora de la mañana del día 23 de los corrientes, como todos los días, estoy leyendo LA REPUBLICA y, en la página 5, aparece en recuadro el artículo intitulado «SCJ llamó la atención al juez por contienda en el caso Bordaberry».

Es preciso hacer notar que, desde 1985 vengo diciendo que reingresemos a «democracia» pero no a situación de constitucionalidad. Que puede haber, como tenemos «democracia» sin «constitucionalidad» pero que resulta imposible, que se dé la situación contraria, es decir «constitucionalidad» sin «democracia».

La claridad de los conceptos vertidos, debería eximir de más comentario, pero, se da el caso de que debo hacerlos, por cuanto insólitamente, es la Suprema Corte de Justicia la que ha cometido y lo que es mucho peor, sigue cometiendo errores desde que se reingresó a democracia, creyendo que «volvimos a la constitucionalidad» lo que no ha sido, ni podrá ser posible, hasta que haya pronunciamiento claro, expreso, cabal y concreto del pueblo de la nación, debidamente emplazado para pronunciarse.

Ahora bien, ese «gran problema sin solución» de la falta de constitucionalidad, queda plasmado en lo imposible de una «contienda de competencia» como la que se dice planteada. En efecto, no solamente padece gravísimo error la Suprema Corte de Justicia, actuando en calidad de juez, o de órgano superior del Poder Judicial, en función de juez, como el propio señor juez de lo penal, al plantear la tal «contienda de competencia». En el caso concreto del señor Bordaberry –que por otra parte es obvio que no fue la única persona que actuó en los hechos que se le imputan– no cometió «Atentado» a la Constitución sino que, lo que se operó, a partir del (27.6.1973) veintisiete de junio de mil novecientos setenta y tres, fue simple, clara, sencilla y directamente la violación de la Constitución.

Por lo tanto lo que se hizo jamás pudo, puede, ni podrá ser calificado o catalogado como «Atentado» sino que lo superó, llegando a la Violación de la Constitución, haciéndola desaparecer.

Y, también resulta indudable que, para poder «salir» de la situación de caos en que ingresa un «no país» al ser «gobernado» al margen de la Constitución, luego de un «golpe de Estado» resulta imprescindible el revisionismo total, hecho por el propio pueblo de la nación, por vía de una Asamblea Nacional Constituyente.

El no haberlo hecho, nos ha traído al absurdo que ahora debemos enfrentar en que, es la propia Suprema Corte de Justicia la que incurre en la indudable contradicción que ustedes publican, cuando dice textualmente: «…no existiendo órgano superior que se encuentre habilitado para «resolver válidamente la cuestión…».

Yerran, muy seriamente los señores ministros, puesto que sí existe un órgano superior al que ellos integran y es una «Asamblea Nacional Constituyente» el único con facultades para entender en «el problema» de que se trata.

«Se dice» que el señor Bordaberry, habría cometido «atentado» y yo, y los hechos decimos que lo que se cometió, es violación de la Constitución. Ahora bien, veamos, en vocabulario jurídico del maestro Couture ¿qué es? lo que se le imputa, o sea «Atentado»: «I. – «Definición.- 1. – Procedimiento abusivo, ilegal, o gravemente «injusto …..» (los otros dos incisos carecen de relación con el problema, por lo que me abstengo de transcribirlos). Es bien claro que «atentado» no es «violación» y que, si se operó una violación de la Constitución, es imposible, que ningún órgano del Poder Judicial pueda considerarse habilitado para «juzgar» este tipo de problema.

Adviértase que, los límites de la «competencia» de los juzgados de lo Penal y de cualquier otro fuero, son de orden legal, y lo que se cometió está «más allá» de la ley, es constitucional por lo tanto, señor director y por su intermedio a todos los ciudadanos del «no país» es preciso destacar que: ningún órgano del Poder Judicial incluida la Suprema Corte de Justicia, tiene competencia ni facultades para dictaminar en «el problema» creado por los actos del señor Bordaberry, y quienes le secundaron, puesto que no se trata de un «problema legal» sino de violación constitucional, manifestación del pueblo todo, ¡si las hay!

Por ende pues, todo lo que se haga o diga, por quien carece de facultad para «juzgar y hacer ejecutar lo juzgado» será tan absolutamente nulo como lo que se ha hecho hasta ahora, pero aún peor es: que no se haga nada que sirva, o que resulte apropiado, para solucionar «el problema» por cuanto, ni se ha entendido, ni se entiende ¿cuál es? «el problema»… ¡Y así estamos!

Saluda muy atentamente SSS

MARTIN BIDEGAIN  – SACHETTI

 

Al Centro Comunal Nº 10

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Los abajo firmantes, vecinos todos de nuestro querido Piedras Blancas y más precisamente de la zona de la intersección de las calles Gerona Casales y Artilleros Orientales, nos dirigimos nuevamente a ustedes, para recordarles el problema que nos afecta desde hace mucho tiempo.

En nuestra zona no contamos con el servicio de saneamiento (de todas maneras en nuestro recibo de impuestos municipales pagamos dicha tasa) por lo cual las aguas corren junto al cordón de la vereda. He aquí el problema que nos afecta en la intersección antes mencionada el agua no corre junto al cordón sino que lo hace por el medio de la calle, lo que ha provocado y provoca infinidad de inconvenientes y caídas de todo tipo, peatones, ciclistas, motociclistas.

Se aproxima una nueva temporada escolar y por la cercanía de una escuela a la esquina en mención el problema se hace aún mayor, ya que ahora también se verá en riesgo la salud de nuestros niños.

Es por esto que volvemos a apelar a vuestra intervención para que le den una solución definitiva a dicho inconveniente y no se siga postergando en el tiempo. Es verdad que se trata de un barrio pobre en el cual no viven connotados dirigentes del Frente Amplio como pueden ser La Teja, El Prado u otro en donde quizás las soluciones llegarían más rápido. Ya vamos rumbo a quince años de administración frentista y las soluciones a nuestro barrio se siguen demorando. Es penoso comprobar que no existe diferencia entre la burocracia de izquierda y la de derecha.

También le informamos que copias de ésta van a hacer llegar a la prensa y al edificio central de la Intendencia.

Le saludamos, esperando una pronta solución a nuestro pedido.

(SIGUEN 52 FIRMAS)

 

El pueblo judío jamás apoyó la muerte de Cristo

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

En la antigua Palestina, el Sanhedrín o Consejo de Sumus Sacerdotes se había aliado al Poder Imperial romano de espaldas al pueblo, eran lo que en la jerga actual se denominaría «colaboracionistas», y ello les acarreó el desprecio popular judío.

Esta unión entre el poder religioso-clerical y el poder político sería muy común en los siglos posteriores, consolidando una alianza entre el papado católico y la realeza que perduraría hasta el nacimiento del liberalismo.

Fueron los sacerdotes y la chusma de la plaza pública manipulada por ellos quienes tuvieron participación en los eventos que desembocarían en la crucifixión de Jesús, pero el pueblo judío llano y simple, el que sufría bajo la bota romana, el que resistía al yugo imperial, el que se inmoló en la fortaleza de Masada para no entregarse a los opr
esores, no apoyó nunca la muerte de Cristo. Curiosamente en los tiempos posteriores a la muerte de Jesús, la Iglesia Católica que tanto fustigó al Sanhedrín adoptó la práctica de aliarse al poder político para asegurarse beneficios, privilegios, e influencia, en detrimento de masas descontentas que vivían en la sumisión y en la miseria. La hipocresía ha sido una receta utilizada por el clero hasta nuestros días, y si no habría que preguntarle a los miles de niños abusados por sacerdotes que predican la abstinencia sexual mientras violan menores. Cada vez que uno de estos sacerdotes viola un niño está matando a Cristo nuevamente.

MARCELA  – GUIMARAENS

 

Todavía no aprendimos a querer nuestra ciudad

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Gran idea que se multe a los propietarios que tienen la casa vacía, siempre y cuando esté en mal estado, pero hay que tener cuidado con algo: ya pasó antes que para evitarse pagar multas e incluso para no pagar tanta contribución, la gente opta por demoler. No queremos con esta medida fomentar los terrenos baldíos y seguir perdiendo nuestro patrimonio.

¿La IMM pensó en eso?

La exaltación de la cultura (incluyendo el patrimonio arquitectónico) de cada pueblo dignifica, además puede ser redituable, si se sabe emplear para fines turísticos.

La cultura de hacer turismo o, por decirlo de otra manera, la buena costumbre de interesarse en conocer otros lugares y otra gente (que no es lo mismo que viajar mil kilómetros para tomar algo de sol), va de la mano con el resto de la cultura: las características artísticas y arquitectónicas que cada pueblo ofrece. Es decir, una persona que siente deseos de viajar, probablemente aprecie todo lo típico y original que se le muestre: naturaleza, música, ciudad.

Al Uruguay no le sirve conformarse con mostrar su lado salvaje, que no deja de ser un valor codiciado hoy en día, sino que tiene que saber usar cómo su verdadero capital turístico a su capital, la eclética, la rica en expresiones artísticas, la europea pero única por su mezcla.

Montevideo da para mucho más que servir de lugar de convenciones.

A ese servicio hay que agregarle la ciudad, nada menos que esta ciudad tan curiosa, verde y extensa.

Para eso hay que saber venderse, pero para hacerlo bien no alcanza con propaganda o marketing, sino que hay que hacer un trabajo previo, con medidas concretas que tiendan a la valorización de todo aquello que sea relevante: cada paisaje urbano, cada edificio interesante.

Montevideo, por su diversidad de estilos podría llegar a ser la capital mundial de la arquitectura, siempre y cuando se conserve lo que todavía queda, se recupere y se destaque bien.

Hace pocos días verifiqué con mis propios ojos, que se había autorizado la demolición del palacete de estilo frente a Juventus y Ministerio de Economía.

Hace un tiempo me crucé en la Plaza Fabini con un matrimonio de arquitectos de Noruega, quienes no demoraron en decirme que estaban extasiados con lo que veían, que en ninguna parte habían visto obras tan buenas y heterogéneas, pero se mostraron sorprendidos al constatar el estado de abandono en que se encontraban muchos edificios, además de la cartelería tan agresiva que no deja ver nada. Es verdad, todavía no aprendimos a querer nuestra ciudad, pero la Intendencia debería ser más firme y más inteligente, a la hora de castigar y premiar.

No tenemos idea de lo que se puede llegar a hacer con el potencial que tenemos, si lográramos fomentar la recuperación de fachadas en toda la ciudad e impulsar el desarrollo artístico, por ejemplo haciendo uso del edificio del Sodre, tan grande como inútil.

No tenemos idea de cuánto se fortalecería la plaza hotelera y gastronómica, así como también el comercio en general, si aprendiéramos a mostrar la ciudad y «lo que sabemos hacer», además de la costa, el campo, la flora nativa, los pájaros y los jabalíes, que tampoco debemos despreciar.

Una cosa no quita la otra.

VANINA GESTOSO – [email protected]

 

En el Pinar el agua está privatizada

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

En estos tiempos que se está hablando del problema que sería privatizar el agua, nadie habla de zonas como el Pinar (Sur) en donde el agua está privatizada a una empresa llamada «Aguas Corrientes» y que cobra tasas de conexión altísimas, aparte de ser más cara en el mes a mes.

Este tema parece no importarle a nadie dado que sólo es una zona, ya que el Pinar norte tiene agua de OSE, a costos totalmente accesibles.

Agradezco la publicación de esta carta, y ojalá alguien se interese en este tema y dé una pronta solución.

Desde ya muchas gracias.

Saludos.

 

DOSANTOS – CI: 1.572.870-4

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje