Tiene la palabra
Los fallos del Carnaval
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Al haber culminado otro Carnaval mucho se habla del fallo del jurado en lo que a Sociedades de Negros y Lubolos respecta.
Por un lado C 1080 brindó un espectáculo que superó en desarrollo escénico a lo que nos tenía acostumbrado Yambo Kenia, mientras que Tronar de Tambores nos hizo emocionar al rememorar carnavales de antaño con una marcada esencia comparsera.
Muchos atacan a los jurados, pero considero que debe ser muy difícil puntear un conjunto lubolo con un reglamento vigente contradictorio desde el vamos. Por un lado habla de una evolución acompasada por el tiempo. Si nos ajustamos a eso C 1080 hizo lo suyo. Por otro lado habla de ambientación folklórica, aquí Tronar hizo lo suyo y muy bien.
Creo que los directores de Lubolos deberán en forma urgente reformar este reglamento y procura que las comparsas sean juzgadas en el Concurso Oficial por idóneos en la categoría.
No quiero desmerecer a los jurados, pero zapatero a tus zapatos, no puede juzgar a un lubolo quien desconoce la esencia comparsera desde sus bailes, su música, su canto. Aparte de ello, no son malos, ni corruptos ni deshonestos, simplemente no saben y para mal de males tienen que trabajar con un reglamento ambiguo que los desconcierta mucho más. Creo que llegó la hora que los lubolos decidan sí a la evolución o sí a la tradición. Gracias señor director.
Rodolfo Ayala – C.I. 1.495.354-6
Algunas reflexiones a tener en cuenta
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Como estoy convencida que no hay peor gestión que la que no se hace, a pesar de todo lo que tengo que hacer en mi casa, no puedo dejar pasar este momento para plasmar en esta reflexión mi preocupación ciudadana, madre de jóvenes ciudadanos, profesora de futuros ciudadanos que decidirán marcharse a buscar un lugar en este planeta donde se pueda vivir mejor que aquí…y a pesar de todo lo que los mayores que trabajamos por amor al arte, porque un profesor, como un maestro, y como tantos otros seres humanos que estamos pagando para poder trabajar en nuestro medio, tratando de dar el ejemplo a nuestros menores repitiendo sin cesar que no hay mejor país que el nuestro, por una innumerable cantidad de razones válidas:
pequeño país con escasos 3.000.000 de habitantes
con una ¿educación? bastante homogénea
sin los grandes problemas raciales que caracterizan a todos los integrantes de nuestra querida América
sin los grandes problemas de polución que caracterizan a los grandes países que nos circundan
bañado por ríos y arroyos en toda su superficie y rodeado al sureste por mar oceánico y con tierras propicias para toda clase de producción como para que nadie se muera de hambre…
Pero, para que toda esta realidad que nos rodea signifique algo concreto que tenga preponderancia en nuestras vidas, nos tenemos que atrever a realizar cambios en nuestras mentalidades atrofiadas, que no nos permiten ver el país como debe ser y nos obliga a permanecer en esta suerte de supervivencia cada vez más chata que va aplastando nuestro espíritu, nuestra imaginación… porque para lo único que la mayoría está meditando, si medita, es para ver cómo se puede hacer para ganar más plata…
O sea que nuestro tiempo depende de hasta qué fecha podemos hacer durar el magro sueldo que ganamos y cómo hacer para que nos dure todo el mes, llegando el día en que no podemos disponer de un peso, estamos deseando que llegue el día de cobro del mes siguiente y así se pasa nuestro tiempo: volando. Hasta este momento las ¿mentes brillantes? que nos han gobernado en esta tan mentada ¿democracia? se las han arreglado perfectamente para hacernos creer que sin un sueldo digno no se puede gobernar. ¿Acaso un país cuya ciudadanía está en la lona, del punto de vista económico y viviendo en democracia, puede mantener sueldo públicos semejantes a los sueldos públicos de países desarrollados? No debemos olvidar que los sueldos pagos por el Estado salen de todos y de cada uno de los bolsillos de los trabajadores; entonces, me pregunto: ¿con qué cara pueden los políticos pedir el apoyo popular para que los votemos y hacer los desaguisados de los que nos enteramos cuando trascienden porque es imposible que los puedan disimular, como aumentos de sueldos que se votan sin chistar y sin ninguna clase de vergüenza, porque ¡cómo han sido electos por la ciudadanía y la Constitución les concede tal privilegio, ellos tienen entonces todo el derecho de aumentarse sus sueldos! ¿Hasta cuándo? ¿No habrá que empezar a hacer al revés, o sea equiparar hacia abajo? Es sabido, archisabido que no se puede aumentar los sueldos porque no hay dinero en las arcas estatales. Entonces, sin no hay dinero, aquellos ciudadanos de primer nivel que aceptan ocupar cargos políticos y salen a la palestra a declarar con la mano en el pecho que son de una moral intachable, ¿no podrían realizar la tarea para la cual fueron elegidos, con un sueldo no mayor al de un maestro o profesor de primer grado? Pues en la actividad gubernamental no se puede generar antigüedad (mala palabra, actualmente). Además, los ciudadanos del Uruguay tendríamos que tener una garantía constitucional en su gestión, malgastando miles y miles de pesos, realizando negocios desastrosos, en los que generalmente vamos todos a pérdida, menos los reales responsables que nunca aparecen ni tienen que pagar ni devolver nada… sino que por el contrario, se siguen manteniendo en los cargos o en toros diferentes con el mismo sueldo o con un sueldo mayor. ¡Y así es muy fácil! Y se sigue infringiendo los derechos de los más para sostener los errores de los correligionarios… como el robo de los ahorristas que creyendo de buena fe a quien alentó a diestra y siniestra a gastar en dólares porque aquí no pasaría nada… y pasa lo que pasó… y la pobre gente se vio despojada de su dinero, pero nadie se hace responsable. Y nuestros representantes hacen como Pilato y no pasa nada… y se sienten tan intachables como para volver a presentarse en las próximas elecciones… ¡Que país generoso!
J. B. DE V. – C.I. 1.076.904-0
Libertad para los Peirano
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Ahorristas del Banco Montevideo y del Caja Obrera, se ha manipulado y engañado a nuestro pueblo de que el mal llamado clan Peirano es el culpable de lo acontecido con el sistema financiero, que son un grupo de estafadores que embaucaron a sus ahorristas aquí y en otros países, se ha manipulado a los medios de prensa para que se difunda lo que encubre la verdadera realidad, se ha mancillado y humillado a toda una familia en nombre de la Justicia, vergonzosamente hasta se llegó hace pocos días a allanar la casa donde vive la madre de los mismos y niños pequeños buscando a Juan Peirano, ¿qué pensó señor juez, que lo encontraría debajo de la cama? Angustiaron aún más a la misma madre que perdió a su esposo por culpa de esta injusta situación, los mismos niños que perdieron a su abuelo llevado a la muerte al encerrarlo con 82 años en una prisión. Con todo respeto al doctor Pablo Eguren los que conocemos la verdad que se le oculta al pueblo, le decimos que no se deje manipular quien sabe por quién y por qué intereses; no continúe con este circo que usted mismo sabe que no es verdad, se habla de una justicia independiente, sin embargo vemos día a día cómo se politiza la misma. Si hubiesen dejado continuar frente a sus bancos a los Peirano, estos no h
ubiesen caído, los intervinieron y los llevaron de la mano a la quiebra, y esto no se le explica al pueblo. Se le hace ver lo que quieren que vean por intereses que no son precisamente de los ahorristas y le reitero señor juez con todo respeto, no me diga que usted no lo sabe, se han sacado más de cincuenta mil volantes de estos a nuestras calles y es sólo el principio. He intentado mediante los medios de prensa informar lo aquí expuesto a la gente para que no vea más en los mismos a su enemigo, a los que robaron sus ahorros, no es la verdad, aquí no hubo estafa, ni vaciamiento, ni nada que se le parezca, lo que sí hubo y no es el único caso, ya que nos ha tocado ver mucho últimamente, un circo armado con una absurda y vergonzosa colaboración de la Justicia. Se encarceló a hombres que su único delito fue invertir su patrimonio, trabajar asiduamente entregándose a los intereses de nuestro Uruguay, y ahora les pagan quitándoles sus libertades y hasta sus vidas (como le pasó al doctor Peirano Facio) por creer en nuestro país, hoy se los expone como monstruos ante la opinión pública, como vampiros del sistema financiero, donde los verdaderos vampiros y culpables de lo sucedido son los que a sabiendas de los que hacían y que perjudicarían a todo el pueblo con esto, los llevaron de la mano no solo a la cárcel, si no que a la quiebra del sistema financiero de nuestro país para luego tener en los Peirano unos excelentes chivos expiatorios a quien culpar.
Es vergonzoso ver como se sigue esta farsa, como pocos somos los que salimos a decir la verdad y tantos que la saben callan cobardemente. La Justicia no es tal mientras sigan sucediendo estas aberrantes injusticias y quienes violan en nombre de la misma la verdad y la propia justicia, tarde o temprano serán ellos víctimas de sus propias trampas, por que la justicia tarda y aquí demasiado, pero llega y cuando ésta llegue no quiero estar en el pellejo de quienes a sabiendas de lo que hacían y las consecuencias que esto traería, hicieron tanto daño en nombre de la misma. No solo a los Peirano, si no a su propio pueblo, ya que ésta se les dará vuelta y tendrán que rendir muchas explicaciones ante sus superiores, pero lo que es más grave e importante para estos, ante su pueblo, sus ciudadanos a los que ellos se deben y nos fallaron a sabiendas que estaban en el camino equivocado.
No se mal interprete lo que aquí expongo, es sólo la cruda realidad para todos la saben y pocos la dicen, no estoy en contra de nuestro gobierno ni del Poder Judicial, ya que no podemos estar los ciudadanos en contra de los que nos pertenece, sino todo lo contrario, ya que los mismos se deben a nosotros y entre todos tenemos el deber de decir lo que vemos mal para colaborar con ellos. No todos nuestros representantes en ambos poderes son culpables de esta injusticia, de lo que sí son todos culpables, e incluyo al pueblo en ello, es de no hacer nada al respecto y de permitir que pague justo por pecador, dando vuelta la cara mirando a otro lado, permitiendo que hombres inocentes estén en la cárcel por provecho e intereses de los otros.
No busquemos más culpables, ni revanchas, sino soluciones al problema, con encarcelarlos no se ganó nada, ¿o se reintegró el dinero a los ahorristas? No, todo lo contrario, como en muchos casos que vemos desgraciadamente en nuestra Justicia a diario, fue pero el remedio que la enfermedad, al encerrar a los Peirano ¿se pensó en los que saldrían perjudicados por ello? ¿se logró alguna solución al problema que ya estaba encima de todos los uruguayos? Claro que no, sólo se comenzó una caza de brujas, se creó un problema peor, se asesinó a un anciano de 82 años que entregó a lo largo de su vida todo a su país y se perjudicó indirectamente al pueblo entero, sin el más mínimo miramiento humano en lo que se hacía, se distrajo muy hábilmente la atención hacia los mismos vendándoles los ojos al pueblo de la verdadera realidad. Piensen, mediten lo que les digo y verán que no estoy tan lejos de la verdad, que con sangre no se recuperarán sus ahorros, con venganza y buscando culpables sólo aumentamos nuestro dolor, saldremos a esto unidos y sin rencores, no es la solución a sus problemas mantener en prisión al mal llamado clan Peirano. Con los mismos Libres afrontando la situación a que los llevaron a estar, es que podremos todos recuperar lo que hoy hemos perdido, ahora si prefieren sangre y venganza, continuar con esta caza de brujas, no sólo están apuntando mal al enemigo, ya que ellos no son los verdaderos culpables.
Si no el que suscribe sólo habrá gastado su tiempo y tinta inútilmente. Por eso con nombre y apellido, digo libertad para los Peirano.
Los saluda atentamente
ESTEBAN SILVA
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