"La propuesta privatizadora de los neoliberales no es aplicable en el país"
Los manifestantes se concentraron frente al edificio del organismo estatal, desde donde marcharon hasta la Plaza Libertad. Allí, en un estrado dispuesto sobre la principal avenida y con una cuerda de tambores encabezando la marcha, integrantes de la Comisión Nacional de Defensa del Agua y de la Vida leyeron una proclama con vistas a la votación del plebiscito de la reforma constitucional del agua el próximo 31 de octubre, coincidente con las elecciones nacionales. Hasta el momento se recolectaron 280 mil firmas pero los impulsores de la iniciativa estiman que la cifra se duplicará en los próximos meses.
Raquel Marquizio, integrante de la comisión y de la Federación de Funcionarios de OSE (Ffose) sostuvo que en el Día Mundial del Agua, el objetivo de todas las organizaciones que integran la comisión es «la defensa del agua en manos del Estado», al tiempo que convocó a una reforma constitucional que garantice que todos los recursos hídricos del país no sean cedidos ni vendidos a privados.
«Elemento esencial de todos los uruguayos»
La dirigente recordó que el 22 de marzo de 2002 se inició un debate nacional en torno al futuro de los recursos hídricos nacionales a partir de la privatización de parte del suministro de agua potable en Maldonado a cargo de la empresa española Uragua.
«Los desastres en Maldonado, efecto de la privatización del abastecimiento de agua potable y saneamiento desbordan los límites departamentales y alcanzan a todos los puntos del país. La conclusión que sacamos con estos hechos ratifica lo que decíamos: la privatización no es un camino válido para la gestión de nuestros recursos. Especialmente el agua, un bien de la naturaleza, esencial para la vida», manifestó Marquizio, en alusión a los hechos protagonizados por la multinacional, concesionaria del servicio en parte de Maldonado.
En enero de 2002, se detectó la presencia de colibacilos fecales en el vital elemento lo que llevó al Directorio de OSE a recomendar a la población usuaria a que hirviera el agua antes de consumirla. Tiempo después, se suscitaron otros problemas como el no pago del canon estipulado en el pliego licitatorio y el atraso en las obras de infraestructura de saneamiento.
«La propuesta privatizadora de los neoliberales definitivamente no es aplicable en el país. Los resultados están a la vista», subrayó Marquizio.
En este contexto, agregó que la comisión nacional busca caminos alternativos como la reforma de la Constitución de la República de manera que «los intentos de privatización del agua sean un delito», al tiempo que responsabilizó a funcionarios del gobierno de «proponer transferir el control de los recursos hídricos» desde los sectores públicos a los privados.
«Este año está signado por la campaña para lograr la aprobación de esta reforma en las elecciones de octubre, lo que significa un nuevo paso en la defensa de nuestro patrimonio. La propuesta constituye un mecanismo importante en la defensa del agua, ya que cualquier intento de privatización o venta será, necesariamente, inconstitucional», concluyó Marquizio.
Uno de los bienes más preciados en el mundo
Por su parte, Carlos Santos, también integrante de la Ffose y de la comisión nacional, se refirió al agua como uno de los bienes más preciados a nivel mundial en un futuro no muy lejano. Se estima que en dos décadas unos dos mil setecientos millones serán víctimas de la escasez del líquido, lo que ha llevado a que poderosos grupos económicos hayan comenzado a interesarse por el vital elemento.
«Nos ha tocado vivir en un mundo donde se habla que las futuras guerras serán por el agua. Los uruguayos, desde nuestro paisito, apostamos a la vida, a la paz, a la lucha por la liberación de los pueblos contra la opresión extranjera», afirmó Santos.
En su alocución, el gremialista catalogó a la comisión como «la herramienta que expresa el interés de una nación por defender su soberanía e independencia» y agregó que su creación fue posible gracias «al aporte de las distintas vertientes que surgen del pueblo organizado».
«Este es un pueblo que se resiste a entregar su patrimonio al bajo precio de la necesidad como sentenciara nuestro prócer José Artigas.
La lucha por la defensa del agua no es aislada. En todo el mundo existen movimientos de indígenas, de campesinos, de trabajadores, que defienden el vital elemento resguardándolo de la concepción mercantilista.
Esperamos que la Corte Electoral se expida sobre la validez de las papeletas presentadas que exceden la cantidad requerida para la consulta popular», manifestó Santos. *
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