Federación Uruguaya de la Salud anunció un paro con una marcha
La Federación Uruguaya de la Salud (FUS) presentó ayer su plan de acción para los meses de marzo y abril. A la vez, la federación denunció las carencias del sistema sanitario tanto a nivel privado como público y reiteró su interés en realizar acciones conjuntas con los otros gremios de la salud.
La FUS convocó a un paro con marcha para el próximo 30 de marzo. El mismo será de carácter nacional. En Montevideo el cese de las actividades comenzará a la hora 8.00 y se extenderá hasta las 15.00, mientras en el Interior es posible que se convierta en un paro por 24 horas, ya que los gremios del Interior iniciarán la marcha con destino al Obelisco de Montevideo.
Carmen Millán, dirigente de la FUS, explicó: «La concentración será en el Obelisco para luego marchar por 18 de Julio y pasar frente al Ministerio de Salud Pública (MSP). La movilización proseguirá hasta el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS), haciendo una escala en el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF)».
La federación espera que en esa movilización participen todos los trabajadores de la salud del país, incluso los funcionarios del Banco de Seguros del Estado y del Hospital de Clínicas, «porque el tema de la salud es un tema de todos. Cualquiera de los sectores tiene grandes dificultades y buscamos soluciones de fondo para todo el sistema sanitario», manifestó Millán.
La movilización nacional y la realización de un acto público en el que se emitirá una declaratoria de «Emergencia Sanitaria Nacional», así como los encuentros de los dirigentes sindicales de la salud serán propuestos al PIT-CNT para ser considerados como «actividades centrales».
«Antes de irse, este gobierno debe dar respuestas»
Jorge Bermúdez, secretario general de la FUS, aseveró que la responsabilidad de la crisis de la salud privada es compartida entre el gobierno y las mutualistas porque durante la década de los noventa, cuando el mutualismo estaba en auge, «ingresaban al sector alrededor de 1.200 millones de dólares al año, pero hubo una muy mala administración».
«A la vez hay responsables con nombre y apellido que hasta ahora no aparecen porque no hemos contado con apoyo del Estado. También incidieron en la caída del sector la falta de políticas de salud concretas y la falta de regulación por parte del gobierno, que ha dejado al mercado como definidor de las reglas», denunció Bermúdez.
Y reclamó: «por ello este gobierno antes de irse debe dar respuestas».
El dirigente señaló que no se puede esperar a la asunción del nuevo gobierno para implementar las soluciones de fondo que requiere el sistema sanitario porque «el gobierno que viene sólo va a encontrar ruinas, y sobre las ruinas no se construye nada nuevo».
La federación considera que el sistema político debe involucrarse en la búsqueda de soluciones porque «durante los últimos cinco años los trabajadores han presentado propuestas factibles para salir de la crisis y el Estado no las tomó en cuenta», sostuvo Bermúdez.
Además de presentar su propuesta, la FUS espera conocer las ideas de los líderes políticos. «Hemos escuchado soluciones maravillosas de algunos precandidatos, como Luis Alberto Lacalle, pero la gran pregunta es cómo lo van a hacer», expresó el sindicalista.
Unificar y jerarquizar
Un documento oficial de la FUS afirma que sus reivindicaciones «deben entrelazarse con la lucha de los trabajadores de Salud Pública en reclamo de salarios, frente a los recortes de funcionamiento e inversiones que el Poder Ejecutivo impone genéricamente a la Administración Pública con la finalidad de reducir el déficit fiscal».
Según la FUS, esos recortes provocan «el cierre de puertas de los hospitales a la población usuaria» mediante el rechazo reiterado de ingresos.
A la vez, remarca que «esas medidas sumadas a la falta de materiales básicos pone a los hospitales al borde de la omisión de asistencia».
Jorge Bermúdez afirmó que «los trabajadores están haciendo esfuerzos incontables para mantener la asistencia a la población».
Consultado acerca de las diferencias con la visión organizativa de otros gremios de la salud contestó: «la situación de la salud es tan grave que hay que darle la dimensión que tiene, si se la diluye en una serie de problemas que no están relacionados directamente, pierde peso».
El dirigente de la FUS expresó que «no es tema de no querer unificar, sino de cómo se jerarquizan algunos problemas. En una plataforma se pueden aglutinar 40 puntos, pero la federación prefiere tomar algunos y desarrollarlos en profundidad para darles una perspectiva y crear una propuesta de solución». *
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