Pasear perros: una "profesión" que ya no será para cualquiera
El incumplimiento de las normas municipales en cuanto a las obligaciones que tienen los propietarios de mascotas cuando sacan a pasear a los canes en la vía pública llevó a la comuna montevideana a organizar cursos destinados a paseadores de perros en los barrios Punta Carretas y Pocitos. En Argentina hay camiones que recogen la materia fecal de los canes, y en España contratan detectives para detectar propietarios de perros «infieles».
Ayer, en la casona del Centro Comunal Nº 5, más de una treintena de paseadores de perros participaron de la primera de seis clases que incluirá el primer curso que se dicta en Montevideo relativo a buscar una tenencia responsable de mascotas.
El director municipal de la Región Centro, Jaime Igorra, explicó a LA REPUBLICA que la intendencia se encuentra en la etapa de convencimiento de la población sobre cómo actuar en la vía pública cuando saca a sus perros a pasear. Para lo cual, en el curso que se extenderá hasta el próximo sábado, se impartirán conocimientos sobre las normas y la reglamentación existente al respecto.
El jerarca explicó que los perros en la vía pública es un problema difícil y que sigue sin solución.
Los cursos tienen la participación de la Facultad de Veterinaria y de la Comisión de Higiene del Centro Comunal Zonal Nº 5, y está destinado a los paseadores de perros de las zonas 1 al 5 y 16, que conforman toda la región Centro de Montevideo.
Jorge Rosa, secretario de la Junta Local 5, informó que el curso estará conformado por tres módulos. Uno es integrado por docentes de Veterinaria quienes instruyen sobre los riesgos sanitarios que conlleva la presencia de materia fecal en la vía pública. Los abogados del municipio centrarán el contenido de sus clases en informar sobre la reglamentación de la tenencia de mascotas y, finalmente, un grupo de adiestradores volcará su conocimiento en el manejo de los animales.
La pretensión del curso es jerarquizar la profesión e inculcar una tenencia responsable de las mascotas. Según la reglamentación, los perros no pueden permanecer sueltos sino que deben estar con correa o con bozal. Los dueños deben hacerse responsables de los excrementos.
Rosa explicó que la presencia de materia fecal en los barrios Punta Carretas y Pocitos se debe a que en estas zonas vive mucha gente en edificios y, al mismo tiempo, existen pocos espacios verdes para llevar a los canes a hacer sus necesidades.
Sostuvo que la Intendencia pretende implementar una campaña buscando cambiar la mentalidad de la gente. Para eso, la Comisión de Medio Ambiente zonal realiza charlas en escuelas y colegios para formar a los niños en este tema.
Incluso, en poco tiempo, la Intendencia destinará un lugar recreativo para mascotas en la rambla. El mismo estará ubicado al este del Club Nautilus en Punta Carretas.
El secretario de la Junta señaló que hace unos años era muy poco habitual ver en la calle gente recogiendo los excrementos de su perro con una pala y una bolsa. Hoy, existe una mayor concientización en la población, manifestó el jerarca, pero aclaró que todavía se está lejos de extender masivamente ese comportamiento.
La reglamentación municipal no contiene sanciones para los propietarios de mascotas que no recogen las materias fecales de estos animales.
Desde el municipio se solicitó la colaboración a la policía para ordenar a las personas que pretendan estar con sus mascotas en una zona prohibida para ello.
A nivel del Parlamento Nacional existe un proyecto de ley que el Ejecutivo encomendó al Ministerio de Cultura sobre la tenencia responsable de mascotas, que conllevaría una sanción punitiva para los propietarios.
De aprobarse la iniciativa, estaría corrigiendo la incompatibilidad de la normativa municipal que impide la aplicación de multas. «En el caso de los conductores que infringen una norma de tránsito, el inspector municipal puede retenerle los documentos, pero en el caso de los propietarios que no recogen la heces de sus perros, es imposible actuar», sentenció Rosa.
La experiencia argentina y española
Este problema que padecen los vecinos de Montevideo, también lo sufren los habitantes de Buenos Aires.
Durante 2003, los inspectores comunales de la capital argentina, aplicaron 247 infracciones por no recoger la materia fecal de los perros. Según se pudo saber, en la vecina orilla se recogen 50 toneladas de deposiciones caninas en un año. Allí, los desechos son recogidos por tres empresas y para tal tarea se destinan 10 vehículos y 40 empleados diariamente.
Desde el punto de vista sanitario, se considera que la materia fecal del perro en la vía pública puede afectar la salud humana, ya que la misma tiene parásitos que causan toxicariasis, una enfermedad que en casos extremos puede provocar ceguera.
En otros países, la problemática de las heces de perro en la calle motivó a las autoridades a la adopción de medidas más intensas. Por ejemplo, en el Ayuntamiento de Tarragona, España, fueron contratados detectives privados para vigilar que los propietarios de perros cumplan con la normativa. En dos meses, sorprendieron a 20 personas que no recogieron los excrementos de sus mascotas y fueron sancionados con una multa de 15 euros. *
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