Tiene la palabra
El Pai Ayala se fue con los orixás
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Armando Ayala fue un amigo de esta casa. Editó y publicó con LA REPUBLICA varios libros como Profecías, Simpatías, Iemanjá y otros. También, durante años, nuestro taller imprimió su periódico: Nuestra Umbanda.
Se me ocurre hacer este pequeño homenaje a un hombre cuya sagacidad siempre me asombró. Se metía con la política, el deporte, la filosofía y otras yerbas, con un desparpajo y una puntería extraordinarios.
Si no me creen no los culpo pero los resultados que arrojan hoy las encuestas de los especialistas, aquí, en el taller, los conocíamos desde hace casi dos años. Decía «la pieza clave, es Nin». Macanas, dijeron algunos. Antes, mucho antes, al comienzo de aquellas internas coloradas, asomando su cara por la ventanilla de su my Kitch Laguna blanco, (vivíamos una feroz campaña mediática en la que unos cuantos taitas se jugaban la ropa por las barbas y los ojitos de Luis Hierro), dijo: «…pierde como en la guerra. Batlle lo mata». Así fue. Hace hoy más de dos meses me llamó para contarme que el diagnóstico era muy malo: nombró a todos y cada uno de los compañeros y compañeras del taller, y se despidió de nosotros, nos dio su bendición. Me voy con los orixás. Gracias a todos, dijo. Por la inflexión de su voz, sonreía.
ARIEL HERNANDEZ
La historia censurada no es válida
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* El día 10 del corriente Canal 5 Tveo trasmitió un programa llamado «Edición Documental» dirigido por Laura Redondo. En el mismo se refirió en forma documental a la Isla de Flores, con reseñas de interés aportando datos históricos como ser la intervención de Lecor en su momento, la reconstrucción del faro, la compra del foco y su complicada instalación, etc., como así también su uso del lazareto y otros fines, incluyendo el período de la dictadura de Terra, donde aparecen presos políticos en el período del 1933 al 35.
Pero de lo que no se dice una sola frase, es sobre los hechos del año 1969 donde los funcionarios de UTE hicimos la huelga bajo las medidas prontas de seguridad, y como castigo fuimos enviados algunos al cuartel de la Laguna
del Sauce, Dependencias de la Marina y otros a la Isla de Flores, viviendo durante semanas en muy malas condiciones porque las pocas instalaciones estaban en total abandono. La historia censurada no es válida.
Saluda muy atte.,
JUAN C. FERRARI >
Reclamo contra diplomáticos españoles en Uruguay
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Por la presente me dirijo a usted a fin de que se sirva dar a publicidad a través de vuestro diario de la situación en que me encuentro, fruto del desconocimiento por parte de mis ex patrones, quienes revistan como funcionarios del Ministerio de Relaciones Exteriores de España, y que cumplieron funciones en nuestro país, de una sentencia de la Suprema Corte de Justicia cuyos antecedentes paso a relatar:
1) Me desempeñé como empleada doméstica de los señores Ernesto Zulueta y Adriana De la Riva durante su permanencia en la ciudad de Montevideo en su calidad de diplomáticos de la Embajada de España.
2) Terminada la relación laboral, tuve que promover juicio por cobro de pesos que me adeudaban, el que se tramitó ante la S.C.J. en atención al carácter de funcionarios diplomáticos de los demandados.
3) Existe sentencia de condena de la S.C.J. que se encuentra ejecutoriada y cuyo número es el 193 del 19/7/2002, dictada en los autos «Rodríguez Velázquez, Olga Orales C/De la Riva, Adriana y De Zulueta, Ernesto-Causa diplomática» (Ficha 416/2000), según la cual los demandados deben abonarme la suma total de U$S 1.155,00, más un 10% por concepto de daños y perjuicios preceptivos e intereses legales desde la demanda, con costas a cargo de la demandada.
4) Dicha sentencia no ha podido ejecutarse en virtud de que los demandados ya no se encuentran en el país, y según pude saber por contactos realizados por mi abogado quien los llamó en dos oportunidades a España, se encuentran adscriptos a la Cancillería de ese país.
5) Corresponde señalar que en su oportunidad, la Embajada de España en Uruguay, a través del órgano competente, le comunicó a la S.C.J. que el señor Zulueta había dejado dinero para cumplir con el pago, de todo lo cual tengo pruebas.
6) Sin embargo, y pese a las gestiones realizadas por mi letrado a través de la secretaria del embajador de España solicitándole a éste una entrevista para solucionar el caso, éste ni siquiera se dignó a dar una respuesta, y tampoco la dio cuando, hallándose circunstancialmente en la ciudad de Castillos, donde resido, le fue entregada en mano propia una misiva firmada por mí planteándole el problema y pidiéndole tuviera a bien intervenir y facilitar el pago.
7) Soy una persona de muy humilde condición socioeconómica, que trabajé para los referidos diplomáticos españoles como doméstica, y sólo reclamo lo que la Suprema Corte de Justicia del Uruguay, con todas las garantías del debido proceso determinó que se me debía.
Es por ello que, entendiendo que está en tela de juicio la honorabilidad de la diplomacia española en el Uruguay, y el respeto a la soberanía de nuestro máximo órgano de Justicia, hago pública mi protesta y reitero mi pretensión al señor embajador de España, que se encuentra en condiciones de poner fin a tan ignominiosa situación.
Agradezco al señor director la publicación de la presente
OLGA OREALES RODRIGUEZ – C.I: 1.293.324-7
Un extraño taller mecánico
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Ojalá nunca tuviera que escribir esta carta que en realidad me duele, pero más me duele haber luchado por un ideal y hoy me siento traicionado. Hagamos un poco de historia: en la calle José Revuelta entre Norbero Ortiz y Basilio Araújo funciona en forma extraña un taller mecánico que curiosamente trabaja a puertas cerradas y en horas de la noche, menos sábados y domingos, donde comienzan a trabajar después de las 14 horas y hasta altas horas de la noche, motivo por lo cual es imposible dormir y muchos menos respirar ya que también hacen chapa y pintura. En los primeros días de febrero me dirigí al tristemente célebre CCZ 11 para hacer la denuncia, allí se me dice que vaya a la IMM (yo me pregunto para que existen los CCZ).
El día 11/02/04 me dirijo al Palacio Municipal y allí comienza mi periplo, trato de contactarme con una jerarca a quien conozco hace varios años, pero esta persona debido a sus múltiples tareas no me puede atender, razón por la cual se me deriva a otra sección donde me toman la denuncia por escrito que lleva el Nº 3000/001310/04.
Pasado algunos días y viendo que no pasa nada llamo por teléfono para inquirir en qué quedó la denuncia, allí se me dice que el trámite lleva un mes (yo inocente creyendo que la burocracia había terminado me siento defraudado). El 1º/03/04 llega un inspector muy mal educado y prepotente, quien destrata a mi señora y a mí, y como solución me sugiere que me mude. Grandiosa verdad: los transgresores gozan de buena salud, mientras que los que cumplimos con las normas vigentes, estamos desamparados en tanto la IMM chifla y mira hacia un costado. Sintiéndome defraudado me dijo a la Junta Departamental, allí me escuchan y dicen que mi qu
eja pasa a inspección general.
Mientras esta gente sigue molestando y quebrando las normas vigentes, yo sigo esperando, y con gran preocupación me pregunto, si después de 15 años ¿esto es lo que más puede hacer la IMM? ¿que puedo esperar de un posible gobierno nacional? La interrogante queda planteada, a mi pesar.
Sin otra consideración y esperando pueda publicar mi queja me despido de usted quedándole muy agradecido.
WALTER PEREIRA – C.I. 650.470-1
No le gustó el programa de Omar Gutiérrez
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* ¿Quién no recuerda con emoción el primer día de clase? Desde los días anteriores al comienzo, hay mucha expectativa y un clima especial: vidrieras con túnicas y uniformes, ofertas de todo tipo, preguntas como ¿quién será la nueva maestra? Y así podríamos seguir con muchas más. Pero sobre todas las cosas, la importancia que reviste el comienzo de otro año lectivo, cargado con tantas esperanzas. Cuando sintonizo el programa «De igual a igual», el lunes 8 de marzo, con asombro veo que éste se realiza «en vivo», desde una clase de una escuela de la ciudad de Montevideo. No sería tan asombroso ya que habitualmente se hace desde exteriores pero lo que realmente me asombró es cuando veo a Omar y otros compañeros del equipo entrar al salón, túnica y moña, cual alumnos de la clase. Veía las caras de asombro de los alumnos, la seriedad indicaba que se preguntaban como yo: ¿es broma? ¿qué es esto? En ese momento pensé: ¿lo sabrán las autoridades? Cómo se permitió esto? Pero cual no sería mi asombro cuando, luego de una pausa (tanda del Canal) entran otros alumnos: la presidenta de Enseñanza Primaria, maestra Teresita González (vestida con túnica y moña, cual un alumno) y ¡atrás el presidente del Codicen, el licenciado Bonilla!, éste no llevaba túnica).
No sé qué pensarán los lectores ni los televidentes que presenciaron esto cuando creo que estamos asistiendo rápidamente a una «argentinización de los medios». Cuando veíamos bromas ajenas a nuestra idiosincrasia, en programas argentinos (Figureti, Tinelli, etc.) pensábamos que nunca entrarían acá, «somos diferentes», decíamos, entonces maestras de «otra época» como yo (soy maestra jubilada) no pueden dejar de asombrarse de este cambio de valores, ya estamos en el «vale todo» (parodiando a una telenovela brasileña). Cómo podemos «pedir valores», que se «trabajen los valores» ¿cuando desde las autoridades ellos nos muestras que los valores cambiaron? ¿Cambiaron? ¿Qué quedó de la solemnidad y la importancia que tiene el primer día de clase? ¿Con todas las expectativas y esperanzas que tiene para la familia cuando «los nenes comienzan el año?» ¿Por qué hay que convertir la trascendencia de un día en la banalización de un programa de televisión? No estoy contra el programa, lo respeto e incluso muchas veces lo veo porque lleva gente interesante con problemas de actualidad, pero que su estilo «se meta» en la clase, es lo que me cuesta admitir y menos que las autoridades se presten a esa parodia, escondiendo reales problemas que tiene la educación, continuamente denunciados pero poco atendidos. Se hacen cosas sí, pero han pasado los años y lo que se hace frente a lo que se necesita, es muy poco, pese a que se promete mucho en todas las campañas electorales.
Con esto quiero introducir un tema para la reflexión: somos los adultos los que con el ejemplo, educamos y formamos, no podemos exigir valores, cuando lo que mostramos, deja mucho que desear.
OLGA GOMEZ – C.I. 3.006.651-7
Al admirador de Mafalda al que tampoco le gusta la sopa
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* En carta publicada el 9/3/2004 el señor Ernesto Torque me menciona haciendo referencia a una mía del 29/2/2004, y siguiendo su línea argumental en defensa de la edila Cristina Ferro de Rodríguez Batlle, a través del diario plural merece una respuesta, como la que debiera haber recibido de la misma, ante mi carta abierta publicada el 19/10/2003 con cuatro preguntas sobre: cantegriles (asentamientos) que crecieron como hongos en los gobiernos colorados y blanco; el déficit ocultado por Luis Mosca; el canje de vales de nafta por comida para perros y ayuda proporcionada por los colorados a las víctimas de Paso Pache: 1) se refiere a un director de la IMM que a pesar de tener memoria no recuerda su nombre, que utilizó «verborrea» para atacar a funcionarios y a la edila, con el cual me identifica por haber, quizás, «estudiado en el mismo librito». A esto le afirmo que no tengo ninguna proximidad con algún director de la IMM. 2) Manifiesta que se le agrede por cumplir su cometido de contralor y denuncias de situaciones anómalas que entiende allí ocurren lo que desconozco si son verdaderas al no tener vinculación alguna. 3) En cuanto a cambiar por hiena lo que es lobo, puede demostrar un ánimo de zaherir o de ignorancia. Si es lo primero, y me doy por aludido, es igual que cuando a la persona de sus desvelos la motejaron de comadreja (¿quizás el director mencionado?), considero ambos hechos un insulto gratuito a las especies animales aludidas y no lo es para quien así es llamado, ya que los animales teniendo solamente instinto, nunca llegan a obrar en forma tan baja y execrable como los humanos que poseen raciocinio. Si lo hizo de ignorante, allá usted. Por último le comunico señor Ernesto Torque, que estaré pendiente al hecho de que su nombre y apellido puedan figurar en la lista de Acción Popular, seguidora del candidato colorado recientemente atacado de abandonismo, copartícipe junto a la edila en la foto que generó estas cartas, cosa a que lo invito a proceder de la misma manera, buscando los míos en toda lista que caiga en sus manos, para poder evaluar si hubo algún interés particular en este asunto.
LUIS MOLINA – CI: 753.679/3
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