Una piedra en el camino
El director de parodistas Zíngaros, Ariel Sosa, durante una actuación en el Club Albatros habría dicho que los componentes de su conjunto no se reunirían a esperar el fallo como habitualmente lo hacen todos los conjuntos en sus locales de ensayo, en virtud que, por infidencias surgidas desde el jurado, sabía el resultado de la categoría de parodistas, donde su conjunto no figuraba como ganador, instando a la hinchada a no concurrir al local de ensayos para la Noche de los Fallos.
Esto naturalmente generó una ruidosa manifestación de rechazo al hecho denunciado por Sosa y de respaldo al conjunto.
La grave denuncia tuvo inmediata repercusión entre todos los vinculados a la organización del concurso.
Por un lado el jurado directamente implicado en la denuncia y en particular, su presidente, profesor Cozzo, a quien se habría sugerido como quien filtró la información a un contratado de la empresa concesionaria de la televisación del concurso, que cumple funciones laterales como periodista y adjunto al trabajo directo de tal televisación.
Este funcionario habría sido el que advirtiese a Sosa de la infidencia. Por otra parte activó la inmediata intervención de la Intendencia Municipal de Montevideo en la persona de su directora de Turismo y Recreación Lilián Kechichián.
También la directiva de Daecpu en su totalidad fue sacudida por esta situación, propia de prácticas que se consideraban perimidas y que afecta no solamente a las personas involucradas, sino a la credibilidad de un sistema supuestamente saneado a esta altura.
Precisamente el teatro de verano en la tardecita del lunes fue sede de una reunión de la directiva de los carnavaleros con la directora Kechichián y el profesor Cozzo, a quién Daecpu le expresó su total respaldo, ratificándole su confianza.
Compromiso
A partir de esta grave situación, hubieron aparentemente varios contactos con Ariel Sosa, director de Zíngaros y denunciante, donde éste habría confirmado recibir la información del periodista mencionado que como ya se dijo, cumple tareas para la empresa Tenfield de la que el propio Sosa, director de Zíngaros es dependiente. Por su parte, el aludido informante, habría negado de plano su participación y ser portador del «dato».
Luego de estas instancias y aparentemente ante la evolución de los hechos que se desencadenaron, el director de Zíngaros, como forma de paliar las consecuencias de sus dichos, habría asumido ante la directora de Turismo y Daecpu, el compromiso de una rectificación pública y solicitud de disculpas, a través de todos los medios que difunden en directo el carnaval y en un plazo no mayor a las veinticuatro horas y previo a la Noche de los Fallos.
Tal rectificación en principio no se habría producido, por lo que la directora de Turismo habría decidido la puesta en marcha del artículo 34 del reglamento general del carnaval por el cual puede aplicarse sanciones muy graves, desde las económicas directas, hasta la eliminación del concurso, con la pérdida de cualquier puesto que hubiese ocupado y hasta la suspensión del título para su funcionamiento.
Por si fuera poco, el escrutinio de los votos -que ya se habían emitido a la hora de la declaraciones de marras-, determinaron que el ganador de la categoría fuese precisamente Zíngaros, el conjunto supuestamente «desplazado», tornando la situación en absurda y dejando muy mal parados y desacreditando, a quienes gestaron la denuncia.
En la madrugada del miércoles, mientras se procesaban los fallos, la directora de la División Turismo con el asesoramiento del departamento jurídico de la IMM. elevó a vista del director de Zíngaros, a través del delegado de Daecpu., una notificación en la que haciendo referencia a su denuncia, a su no rectificación y a la no constatación de su presencia en el local de ensayo tal cual su copromiso previo a conocerse el resultado, se le concedía veiticuatro horas para justificar su actitud o establecer los descargos correspondientes, a partir de lo cual la IMM, procedería a tomar resolución.
Tácito respaldo del Intendente
La gravedad de la situación genera una innegable expectativa en la afición carnavalera, que naturalmente se ve conmovida por la misma y en forma absolutamente gratuita.
Es dable destacar que el propio Intendente capitalino, arquitecto Mariano Arana concurrió al Ramón Collazo la noche final del concurso, brindando un efusivo y público saludo a los miembros del jurado, ratificándoles su confianza y total apoyo, llegándose a fotografiar en su compañía y junto a José Cozzo, presidente del colegiado.
Este affaire seguramente aún deberá tener nuevas actuaciones ya que de ellas dependerá la erradicación definitiva de estas prácticas, más allá de las puntuales sanciones que se apliquen.
Ãstas por otra parte, se estima que seguramente no serán muy venébolas, habida cuenta de la conmoción generada y que de ellas, según una fuente muy cercana a las autoridades comunales, «mucho dependerá la defensa de la cristalinidad de los procedimientos y la tranquilidad y respeto de quienes en el futuro, asuman la responsabilidad de ser jurados o estar afectados al concurso de agrupaciones».
Sin definición
De todas formas, hasta el momento no ha habido comunicaciones oficiales tanto de la IMM, como de Daecpu y hasta del jurado, aún cuando éste está sometido a ciertas restricciones de declaraciones públicas, dadas las reglamentaciones oficiales vigentes. Al momento de redactar esta nota, los descargos aún no habrían sido formulados, estando como lo establece el artículo 34 del reglamento general del carnaval, vigentes los plazos para la adopción de resoluciones al respecto. Consultada la secretaría comunal respectiva, nos confirmó que aún no hay resolución, estándose a la espera del cierre de los plazos legales y de las conclusiones a que se arribe, en las actuaciones iniciadas.
Transcripción del artículo 34° del Reglamento General del Carnaval
«La División Turismo y Recreación podrá aplicar sanciones económicas o el retiro del permiso de salida del conjunto o de alguno de suscomponentes hasta por un año o descuento de puntaje, cuando se profirieran injurias de hecho o de palabra contra algún miembro del Jurado o al cuerpo como tal, durante el Concurso y en la entrega de premios y menciones. La actuación se sustanciará de oficio y será decidida en forma inapelable en
un plazo máximo de veinticuatro horas, previa vista al Director Responsable con plazo de veinticuatro horas». *
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