OPS y OMS: Uruguay podría evitar la enfermedad del dengue
Representantes de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y de la Organización Mundial de la Salud (OMS) visitaron Uruguay para realizar una consultoría que solicitó el Ministerio de Salud Pública (MSP). Fueron convocadas la doctora Ima Braga, especialista en entomología para todo lo que tiene que ver con el vector, y la doctora Anabelle Alfaro, experta en atención a pacientes con dengue.
La doctora Ima Braga explicó en exclusivo a LA REPUBLICA el cometido de su visita junto con la doctora Alfaro: «Hacer una evaluación de la situación uruguaya que no tiene dengue, pero tiene una presión de los dos países cercanos, Brasil y Argentina, que tienen el vector y la enfermedad del dengue. El MSP ya está trabajando y quiere saber en qué puede mejorar». «Es una enfermedad causada por un virus. Pero existen cuatro tipos de virus circulando por América Latina; cerca de Uruguay están los virus llamados uno, dos y tres. Argentina creo que tiene el uno y el dos. La enfermedad es transmitida por un vector, que es el mosquito Aedes aegyptii, que no es natural de América sino que proviene de Africa. Está instalado en las Américas desde la década de los años 70. Ya estuvo desde los 30 pero fue erradicado de la mayoría de los países entre los años 50 y 60. Ahora, prácticamente todos los países tienen el Aedes aegyptii», sostuvo Ima Braga. «Su reaparición», explicó, «se debe a que es un vector muy asociado a un ambiente doméstico y ligado a pequeños recipientes: llantas, recipientes de plantas y también en el caso de las fronteras terrestres que pueden venir con las personas y con las cosas que las personas traen».
«La hembra es la que transmite la enfermedad porque solamente ella se alimenta de sangre, además de vegetales. La sangre le permite madurar sus huevos. Sólo ella puede transmitir el virus cuando pica a una persona enferma de dengue. El virus se desarrolla por un período de cinco o seis días. Luego, la hembra está apta para transmitir el dengue mientras viva». «Es un mosquito de color oscuro con unas rayas blancas. En el dorso posee el diseño de una lira de color blanco; esta característica sólo la puede detectar un experto», aclaró Braga.
Aedes proviene de aedo que quiere decir juglar. En la antigua Grecia era el poeta que cantaba o recitaba, acompañándose con una lira, las aventuras y hazañas de los dioses y los héroes. «Es un mosquito con hábitos diurnos, que no pica durante la noche, y no se ve en las paredes de las casas. Se ubica en lugares oscuros: detrás de las cortinas, escondido debajo de la mesa; no suele hacer el zumbido clásico», indicó la especialista.
La doctora Anabelle Alfaro, especialista en la parte clínica de la enfermedad, informó sobre la sintomatología de la enfermedad: «dolor de cabeza, fiebre, a veces taquicardia, dolor retrocular, mialgias, artalgias, diarrea, náuseas y vómitos, eritema en todo el cuerpo o en algunas partes como brazos o cara. Es una enfermedad difícil de detectar, se la ha confundido con alergia. Los casos no suelen ser muy claros, hay que comprobar varios síntomas. Lo más importante es una notificación temprana de los síntomas al médico, para que sea atendido a tiempo y no se propague».
Agregó: «Puede tener más de una manifestación: una es el dengue clásico, que se manifiesta mediante dolor en el cuerpo, fiebre, incomoda tanto como una gripe, y se sale de esto en 7 o 8 días. En otros casos puede darse el dengue hemorrágico que puede llegar a producir un shock en la persona e incluso la muerte. La primera epidemia que puede llegar a tener un país es la de dengue clásico, luego se puede dar el dengue hemorrágico. Si se tuvo denge una vez se puede tener otra vez o no».
Ambas consultoras mantuvieron varias reuniones con diferentes divisiones del MSP para «trabajar junto con ellos y hacer una evaluación viendo lo que tienen y lo que creen que necesitan para realizar un diagnóstico de la situación. Investigar por qué no hay dengue, pero sí el mosquito transmisor, y evaluar cómo están preparados para prevenir la enfermedad», afirmó Braga.
La doctora Braga sostuvo que «Uruguay tiene Aedes, entonces existe la posibilidad de tener dengue, siempre que entre alguien infectado. Además tienen la presión de dos países que tienen dengue, Brasil y Argentina. Hay personas que van de un lugar a otro, y no hay una forma de impedir que un individuo con dengue ingrese a un país». «La persona con dengue no tiene signos claros. Lo que tiene que hacer el país es lo que se está haciendo ahora: invertir en el control del vector, y para ello lo más importante es que la gente debe saber que el dengue es un mosquito que está dentro de tu casa, cerca de tí». «Las medidas de control del vector dependen mucho más de la persona que está en la casa, que de las autoridades. Por ejemplo, es importante no tener recipientes con agua estancada. Todo ello contribuye mucho para no criar el vector, eso es lo principal. Si cada uno colabora, eso se puede lograr». «Uruguay tiene el vector y hay que tratar de eliminarlo, porque si llega la enfermedad tienen todo el terreno para tener un bloque. Eso es responsabilidad de la gente. Sí se ve que la gente no está tan embotada, no se le ha dado importancia al tema, tal vez porque no han tenido la enfermedad», señaló Alfaro.
Además destacó que en el Uruguay «la enfermedad además de poner en riesgo a la gente, disminuiría el turismo. Los turistas piensan ‘¿dónde no hay enfermedades para ir a visitar?’. Aquí se puede trabajar mucho con las personas porque tienen un buen nivel, siempre que se cambie el estilo de vida», sostuvo Alfaro.
«»Brasil es el país que tiene más dengue de América Latina. En el año 2002 hubo 800.000 casos de dengue. A partir del 2001 iniciamos un plan de control muy fuerte, entonces logramos en el 2003 una baja del 50%», afirmó Braga.
«Estamos trabajando en el control del vector en todos los municipios donde lo tenemos y hacemos vigilancia en los que no. Con esto nosotros pudimos bajar la transmisión. Nuestra esperanza es que para 2004 tengamos muchos menos casos de dengue. Para ello estamos invirtiendo mucho dinero y entrenando al personal». La doctora Alfaro señaló que en Costa Rica tienen «dengue desde 1993. El año pasado tuvimos 19.700 casos, 69 fueron hemorrágicos. Nuestra población es de tres millones de habitantes», informó. «En el 2004 llevamos 1.000 casos de dengue y tres hemorrágicos, probablemente vayamos a tener situaciones más graves. Ahora estamos teniendo niños con dengue hemorrágico», añadió. «Lo más importante es cambiar el estilo de vida, no es posible que tengamos latas tiradas, agua sin tapar; en algunos países dicen que estamos criando en nuestra casa a nuestro propio enemigo. El Aedes también transmite la fiebre amarilla, hay países que ya la tienen», recordó. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad