BHU comenzó acciones de remate a familias endeudadas en dólares
El 20 de junio de 2002, el dólar alcanzó los 29 pesos, lo que supuso un aumento del 100% en apenas 24 horas. La devaluación de la moneda nacional puso en jaque a tres mil familias que accedieron a la vivienda a través de préstamos en dólares otorgados por el BHU.
Durante 20 meses, los deudores presentaron varias propuestas al Directorio del organismo, «las que fueron sistemáticamente rechazadas», señaló anoche el presidente de Asociación Civil de Deudores Hipotecario del Uruguay, Jorge Milano, a LA REPUBLICA. Por su parte, la tesorera de la asociación civil, Lis Pérez, denunció que al tiempo que presentaba a la Justicia una acción de oblación y consignación, como forma de manifestar la voluntad de pago de los deudores, un funcionario del BHU intentó ingresar en su domicilio para tasar la vivienda. La mujer, visiblemente consternada, narró a este matutino que fueron sus dos hijas menores, que se encontraban en ese momento en la casa, quienes le avisaron de la situación.
«En el momento que estábamos presentando el escrito en el juzgado, donde también se encontraban los abogados representantes del BHU, un funcionario del organismo que se presentó como arquitecto e intentó entrar a mi casa para tasarla. Ellos sabían que estábamos en el juzgado», manifestó la denunciante.
Pérez, agregó que, en su caso, la deuda se remonta a noviembre de 2002, al tiempo que exhibía una citación de remate de su vivienda. «Soy docente y con la suba del dólar no puedo abonar la cuota. Todos los que estamos inmersos en esta problemática no somos deudores crónicos. En todos los casos, los problemas comenzaron después de junio de ese año», afirmó la mujer.
Los representantes del BHU rechazaron el petitorio por considerar que la oblación, para que sea válida, «debe hacerse de la suma debida y exigible de acuerdo con el contrato de préstamo oportunamente celebrado entre el Banco y el deudor» y que «las obligaciones asumidas deben cumplirse tal y como se contrajeron por imperativo legal». En definitiva, el organismo entendió que «no existe elemento alguno para modificar dicha situación».
«La clase política debe hacerse cargo»
Por su parte, Milano señaló que debido a la devaluación, «las reglas de juego cambiaron», y exhortó al Poder Legislativo a que tomara cartas en el asunto.
«En la campaña electoral pasada, el actual vicepresidente de la República, Luis Hierro López, prometió que no iba a haber devaluación y que el dólar se mantendría estable. El BHU no ha tenido ninguna sensibilidad ante la grave situación que padecemos, que no sólo afecta lo económico sino que está atacando las bases fundacionales del propio banco que es facilitar el acceso a la vivienda», afirmó Milano.
El 15 de julio de 2003, la Asociación Civil de Deudores del BHU entregó por escrito una propuesta de negociación transitoria al Directorio del organismo. La misma consistía en la firma de un convenio que habilitara, por un período de dos años, el pago de una cuota no mayor al 26% de los ingresos de las familias afectadas.
En diciembre pasado, se presentó ante la Comisión de Vivienda de la Cámara de Senadores un anteproyecto de ley solicitando que se convirtiera a unidades reajustables la deuda en dólares.
«Nunca recibimos una respuesta. Pese a que la justicia se mostró favorable al recurso de oblación y consignación que presentamos, el Banco tiene potestades extrajudiciales para iniciar los remates», afirmó Milano.
Pese a que fue imposible contactarse telefónicamente con la presidenta del BHU, Graciela Pérez Montero, una fuente del organismo confirmó a este matutino el envío de las citaciones de remate.
Según la fuente, la decisión fue «largamente discutida» a nivel del Directorio ya que existían posiciones encontradas al respecto. «Algunos integrantes se mostraron contrarios a los remates porque estamos en año electoral. Finalmente primó la decisión de darles curso», confió la fuente. *
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