La rotura del colector no afecta la calidad de las aguas; quedará reparado para el verano próximo
El director de la División Higiene Ambiental, Luis Lazo, afirmó que la comuna pudo detectar el lugar de la rotura que experimentó el caño colector que motivó la filtración de aguas servidas en el tramo sumergido. El 31 de octubre pasado fue el día en que se detectó la anomalía, cuando se realizaban las tomas de muestras de control de funcionamiento de la salida del emisario subacuático del Sistema de Saneamiento de Montevideo, ubicado en Punta Carretas.
Inmediatamente, la IMM se contactó a la Armada Nacional para realizar una inspección con el equipo de buzos y se dio cuenta al Banco de Seguros del Estado con el que está contratada una póliza de U$S 25 millones. Según explicó Lazo, el lugar de la ruptura está totalmente delimitado y en este momento un grupo de buceo de la Armada está abocado a extraer los materiales que se encuentran sobre el caño colector.
Se tiene la firme presunción que por algún motivo accidental, el daño se produjo en las juntas de los caños, quizá por el «enganche» de una red de pesca de un barco pesquero. «Debe ser en las juntas de goma que une a los caños, y no en éstos; es imposible que se rompan, porque están construidos con una chapa de 12 milímetros», afirmó el director. Pero los trabajos para llegar a reparar el desperfecto no son fáciles, ya que sobre el emisario hay dos metros de lodo compacto que se debe quitar.
El parte oficial de la comuna sostiene que se pudo constatar dos pérdidas ubicadas en las coordenadas locales 0.1423 y 0.1484 que corresponden a las juntas del caño 18 en los pilotes de apoyo 16 y 17.
Lazo explicó que se continúa con los análisis diarios de aguas costeras para determinar la balneabilidad de las playas y se asegura que «no se ha observado ninguna variación en los parámetros correspondientes».
El director sostuvo que las condiciones de baños en las playas se mantiene, «excepto en playa Miramar y Puerto del Buceo, por otras causas ya expuestas en los comunicados de la División Salud».
Lazo explicó que el caño colector se encuentra a 8 metros de profundidad, y por sobre el emisario hay dos metros de lodo y otros materiales.
La empresa alemana Hutchtief, que fue la que construyó el emisario, es la encargada de realizar un diagnóstico sobre los motivos del daño y ejecutar la reparación correspondiente. Los gastos de adecuación del emisario correrá por parte de la póliza contratada por el Banco de Seguros del Estado (BSE).
En cuanto a la tarea marítimas de reparación, las mismas dependen de las mareas y del estado del tiempo. Es que hay meses en que se puede trabajar sólo 10 días, «pero esperamos que para el próximo verano los trabajos estén terminados».
«Sobre las playas no tiene ninguna incidencia», advirtió Lazo, y acotó que la no afectación se debe a que el emisario está funcionando al 50% de su capacidad, ya que está programado que el caudal máximo se alcance recién en el año 2035.
El jerarca explicó que el colector está diseñado para emitir 7 metros cúbicos de líquido por segundo, y actualmente, son expulsados 3 metros cúbicos.
Las obras del colector culminaron en 1992 y demandaron 4 años.
El proyecto insumió una inversión de U$S 25 millones a través de un préstamo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). *
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