Dos cometas coincidirán en mayo, y a simple vista, en los cielos de Uruguay
A lo largo de una vida humana es bastante posible tener la posibilidad de ver un cometa. Bastante menos probable es ver un cometa a simple vista o con instrumentos ópticos de uso cotidiano. Esos cometas son los llamados de primera magnitud y aparecen promedialmente uno cada diez años.
Ver dos cometas de primera magnitud a lo largo de una vida es raro. Y aunque muchos uruguayos vimos el Halley (en 1987), el fenómeno que se avecina es absolutamente inusual. Tanto así, que los astrónomos no se ponen de acuerdo todavía acerca de cuántas centenas de años pasarán antes que se registre un acontecimiento semejante. En resumidas cuentas: en el mes de mayo dos cometas serán visibles simultáneamente, a simple vista o con instrumentos de mínima ampliación, en el cielo de este hemisferio. Más aún. Los cometas aparecerán en el mismo cuadrante estelar, es decir, muy cerca uno del otro.
Los cometas NEAT 2001 Q4 y Linear 2002 T7 son además de orígenes absolutamente distintos, es decir, no son partes de un mismo objeto celeste, ni de similar origen, ni tampoco es posible determinar si alguna vez antes estuvieron en similar posición.
Aunque los más grandes observatorios del mundo ya están destinando parte de su tiempo de labor a focalizar ambos colosos siderales, la forma en que finalmente podrán ser vistos por los terráqueos es aún indeterminable. Es que si bien los dos tuvieran el tamaño del famoso Halley deberán continuar aproximándose al Sol. Para establecer su comportamiento, habrá que tener en cuenta también la forma en que se los verá. Las trayectorias que cumplen hasta ahora, anuncian un pasaje cercano al Sol, y mucho más aún a nuestro planeta. En caso de que persista la actividad eruptiva que han detectado los equipos astronómicos en la Tierra, ambos cometas podrían alcanzar la primera magnitud de brillo, y con ello sus colas podrían cruzar a mediados de mayo próximo, toda la bóveda del cielo.
Sin nombre humano
Más allá de sus misterios, todos los cometas responden a un bautismo común: llevan el nombre de sus descubridores. Es por ello que una de las metas de la mayoría de los astrónomos es encontrar algún cometa nuevo al cual bautizar.
En el caso de los cometas que se avecinan ocurre algo particularmente interesante y hasta donde es posible saber lo único que tienen en común es que ambos fueron descubiertos electrónicamente, de allí sus curiosos nombres «no-humanos».
El «2001 Q4 Neat», que se proyecta como el más espectacular de ambos, fue descubierto por el Equipo NEAT (Near Earth Asteroid Tracking), el proyecto de búsqueda automática de cometas de la Universidad de Harvard y la Fuerza Aérea de los Estados Unidos.
Por su parte, el «2002 T7 Linear» (del Laboratory Near-Earth Asteroid Research), es un cometa absolutamente novedoso en términos cosmográficos: fue descubierto por el equipo Linear, en el observatorio de Socorro, en Nuevo México, hace tan sólo cuatro meses.
Antes de que estos viajeros se hagan visibles al común de los mortales, habrá otro espectáculo que se anuncia extraordinario: el 20 de abril, la proximidad de órbitas del «2001 Q4 Neat» y la Tierra, generará una lluvia de estrellas fugaces de alta intensidad.
La fecha clave sin embargo, en el proceso de acercamiento y retiro de las inmediaciones solares, será el 10 de mayo, cuando se espera que ambos cometas alcancen la primera magnitud, presentando de forma simultánea sus colas más extensas. *
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