En un gobierno del EP-FA "seremos los primeros en hacer una huelga"
Y agregó que ante la eventualidad de un gobierno de izquierda, «seremos los primeros en hacer una huelga», si es necesario, pues «nosotros tenemos independencia absoluta».
En diálogo con LA REPUBLICA, José Porley advirtió, respecto al tema vivienda, que «si un futuro gobierno de izquierda no cumple, también vamos a salir a la calle», negándose a «arreglarnos con un par de chapas».
Defendió a su vez al ex secretario general de Fucvam, Gustavo González. «Nuestro compañero está haciendo las cosas bien, no hay ninguna informalidad, ninguna quita de su pase a comisión. Nunca negamos que González era funcionario estatal, ya que pertenece a la Administración Nacional de Correos y pasó en comisión al Parlamento».
Catalogó las críticas recibidas por González como «ataques tontos e inútiles» que se dan cuando «no se tienen propuestas, y cuando se siente la derrota». Señaló luego que los integrantes de los partidos tradicionales «están seguros de que pierden el poder después de 160 años», algo que, afirmó, no es responsabilidad de Fucvam. Tampoco «es responsable la gente que los ha mantenido en el poder» quienes «también los van a sacar».
Recordó después que la Ley 17.556 «en su artículo 11 faculta a cualquier funcionario público a trabajar mediante contrato con un privado».
Añadió que el ataque recibido por Fucvam por parte «del diputado Ruben Díaz es totalmente inexacto, irracional y además también se ha querido perjudicar a Fucvam como institución».
«No tienen propuestas positivas hacia la gente. Esto es producto del principio de la derrota. Son ataques descalificadores en forma personal» que empezaron «15 o 20 días antes del 7 de diciembre», cuando las encuestadoras marcaban que triunfaría la papeleta rosada en el referéndum por Ancap.
«Los interlocutores de los partidos tradicionales, tanto Sanguinetti como Lacalle perdieron el equilibrio» con apreciaciones «totalmente irascibles, no eran correctas sus apreciaciones. Eso era producto de que ya perdían, y perdieron, y muy lejos. El 62 % de la población no sólo reprobó lo de la Ley de asociación de Ancap con capitales privados, sino que reprobó todo el accionar del Poder Ejecutivo».
No a las chapas
Porley adelantó que Fucvam presentará a todos los candidatos presidenciales sus propuestas de trabajo en cuanto a vivienda, salud, y educación, junto a la central obrera.
«Primero la pelea será para que exista la Ley Nacional de Viviendas porque si no existe el Fondo Nacional de Viviendas, y si ya se afanaron 140 millones de dólares y no controlamos, nos van a decir que faltó otro tanto. Por eso primero tenemos que esperar que la ley siga existiendo».
Ante la eventualidad de un gobierno de izquierda, Porley afirmó que la postura de Fucvam seguirá incambiada: «No vamos a renunciar a nada».
«Hay compañeros», dijo, «que dicen ser compañeros, que ya están pensando en un futuro triunfo de la izquierda y dicen: y bueno, muchachos, agarramos un país fundido, entonces vamos a tener que arreglarnos con un par de chapas. No, no. Acá no lo arreglamos con canasta de materiales, y no lo arreglamos con las chapas. Porque si en esta crisis que han puesto al país durante décadas, seguimos construyendo, no vamos a renunciar».
Indicó también que Fucvam «va a marcar una independencia total respecto a los partidos políticos. Este reclamo que hoy estamos haciendo, si en un futuro gobierno de izquierda no cumplen, también vamos a salir a la calle como estamos haciendo ahora».
Afirmó después que si no son escuchados los reclamos de Fucvam en un gobierno de izquierda: «seremos los primeros en hacer una huelga. Esa es nuestra gran condición. Por eso nos ven diferentes a otros sectores sociales. No estamos comprometidos. Esto es una organización social que construye, y tenemos muestras de haber construido muy bien, transparentes en los fondos y en reintegrar el capital que se invirtió. No somos deudores, y además esto ha sido réplica en otros países de Latinoamérica. Tenemos las credenciales».
«Lo que no estamos dispuestos es a querer ser más pobres de lo que somos. Eso de que quiero vivir, y si no tengo, me alcanza con un rancho de paja y terrón; no. Eso no», advirtió. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad