La ONG dedicada a apoyar a emigrados y potenciales emigrantes crece con la fuga
«Atendemos tres campos básicos: dar apoyo a quienes los emigrantes debieron dejar atrás; a los emigrantes mismos en el lugar donde estén; y a quienes por una razón u otra optan por retornar», aseguró a LA REPUBLICA la presidenta de la Asociación «Idas y Vueltas». Hendrina Roodemburg, holandesa de origen, pero con dos hijos uruguayos afincada y enamorada de este país. Preside la entidad que funciona desde noviembre último, dedicada a apoyar a las víctimas del fenómeno de masas más importante de la historia moderna uruguaya.
«Para ello contamos con unos treinta profesionales de las más distintas especialidades (abogados, asistentes sociales, psicólogos sociales, economistas, etc.), abocados a colaborar con los uruguayos que deben ó buscan dejar este país», detalla.
La ONG ha compendiado así en tres grandes áreas su potencial de apoyo. El área original, destinada a dar apoyo a quienes aquí se quedan, apuntala apoyos que van desde lo psicológico a lo práctico.
«Es muy compleja la situación de muchos padres ancianos que no tienen quien les haga un mandado, aun cuando tengan el dinero para hacer su compra, el que les ha enviado algún hijo en el exterior. Pero más terrible es la situación de aquellos a quienes se les van sus hijos primero y sus nietos después. Aquellos a quienes sus familias mantienen ahora desde el extranjero, pero cuya motivación sentimental de vida está destrozada», explica Roodemburg.
Destaca que la organización implementa planes de ayuda acordes a cada caso, «aunque el apoyo de mayor exigencia por estos días es el psicológico, para aquellos niños que se han quedado con su madre aquí, mientras su padre emigró, buscando otro futuro».
A los emigrados
El segundo plan de apoyo que la ONG prioriza es a los emigrados mismos. Desde las comunicaciones con los familiares, muchas veces limitadas por desconocimientos más que por imposibilidad, a tramitaciones de papeles que resultan engorrosos, cuando no imposibles, para quienes se fueron, «estamos abocados a cuanto podemos para ayudarles, estén donde estén».
Con esa finalidad, buena parte de los profesionales actuantes se aboca a áreas que van desde la documentación a búsquedas puntuales, e incluso negociaciones de compraventa, que por diferentes motivos deben concretarse en este marco.
También en este campo, el apoyo es para quienes se han ido y flaquean ante la perspectiva de quedarse más tiempo fuera.
«Es que muchas veces las expectativas no colman las necesidades del emigrante. Están por cierto mejor económicamente, pero el dinero no les paga la insatisfacción personal, la carencia sentimental, a que deben someterse para seguir emigrados», explica la presidenta. Detalla que en ese aspecto se está manteniendo una línea creciente de comunicación con España, donde «existe marco legal, jurídico y antecedentes humanos suficientes, como para que los uruguayos no deban permanecer alejados de sus familias aún cuando allí hayan emigrado». Destaca en ese aspecto el apoyo de numerosas entidades sociales de España que están abogando por la suspensión de la Ley de Extranjerías, que tanto afecta a los uruguayos emigrados.
Por la vuelta
La tercera área de asistencia de la ONG «Idas y Vueltas» responde a la inquietud de muchos compatriotas, por volver al país.
«Debemos pensar que, tan solo en el año 2003, más de 1.000 uruguayos regresaron de España». Falsas expectativas, incapacidad de adaptación, nostalgias y afectos, son fórmulas decisorias en la mayoría de estos casos.
«Y la cosa no es decir: ¡que horrible!. La cuestión es hacer algo muy activo. Para que quien esté afuera no sienta el desamparo, y el que se está yendo no sienta que da un salto al vacío».
Con esa finalidad, apuntan a consultas de toda índole, abarcando desde temas consulares, de puerto y traslado, para quienes vuelven, así como de asesoramiento y contactos para quienes se están por ir a determinado punto particular.
«Y también buscamos estar junto a las familias donde se adopta la decisión de emigrar. Porque sabemos que si bien las expectativas son altas, al que se va, hoy, le cuesta más que nunca asentarse fuera. El crecimiento de los niños es todo un tema en el exterior, y no son pocos los casos en que la evolución de esas mismas criaturas es la que determina regresar, a poco de haber emigrado. Buscamos evitar eso». Enfatizó en tal sentido que «afuera se está bien económicamente, aunque el trabajo no abunda en ningún sitio. Muchas veces lo que se veía desde acá de un modo, allá, se lo verá de otro. Los hijos suelen perder más de lo que ganan, muchas veces, al emigrar», sentenció.
Apuntó finalmente tanto a las asociaciones vinculadas al tema interesadas en colaborar de algún modo con los emigrantes, así como a aquellos «que han decidido quemar las naves», a aproximarse a la entidad a fin de encontrar caminos mejores en este derrotero.
La asociación «Idas y Vueltas», aunque sin vínculos directos con la Iglesia católica, tiene su centro neurálgico en una organización de los Padres Franciscanos.
Atienden todos los días miércoles, después de las 16.00 horas, en Constituyente 1779. Teléfonos 613-0979 y 208-6997. Correo electrónico: [email protected] *
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