A Contramano y Sociedad Anónima en gran nivel
A primera hora se produjo la vuelta de Sarabanda al Carnaval, lo que fue saludado positivamente por el público, en particular, aquellos seguidores de la categoría de negros y lubolos por la rica historia de la comparsa.
El esfuerzo de Alfonso y César Pintos para volver a Sarabanda al Carnaval no fue en vano, presentando un espectáculo firmemente aferrado a la tradición comparsera con la base de una casi siempre ajustada cuerda de tambores, de muy buen desempeño y que obtuvo en todos los casos el reconocimento del público con sus aplausos.
Buenos también fueron los temas y en general sus interpretaciones.
Creemos no obstante que el desempeño de Sarabanda no fue parejo, notándose desajustes en los coros y en el desarrollo del guión, que deberá atender con vistas a la rueda de ajustes.
Para destacar el cuadro de mamas viejas y gramilleros con la presencia de una atractiva pareja infantil, que ganó muchos aplausos.
También las hermosas vedettes de la comparsa, Viviana Ray, Lorena Céspedes y Graciel Pintos, así como la ya mencionada cuerda de tambores con Pablo y Alfonso Pintos a su frente.
Un reconocimiento especial para la presencia de Belén Ray, que pese a su ausencia por años en los escenarios sigue siendo una gran bailarina, manteniendo intacta su reconocida entrega por el espectáculo.
A segunda hora actuó revista Feeling, bajo la dirección responsable de Carlos De León, la coordinación general de Gabriela García y Katia Zakarián y los libretos de Pablo Benítez.
El debut de la revista resultó una muestra atractiva y por momentos lujosa en vestuarios, efectos especiales e iluminación.
Los dos pilares básicos de la categoría, el baile y el canto están muy bien cubiertos y resulta un verdadero placer visual la presencia del cuerpo de baile en los diferentes cuadros en los que participan, así como las coreografías que deben desarrollar, tanto colectivamente como en calidad de solistas.
En cuanto al canto también tiene muy buenas interpretaciones incluyéndose alguna joya coral, con arreglos de Andrés Atay, con la permanente y activa participación de Hugo López, Natalia y Silvia Ferreira, Claudia Avero.
Buen trabajo del actor Sergio Pereira, junto a Ana Laura Montes de Oca.
No obstante estas presencias y sus rendimientos individuales, la revista refleja un notorio déficit comparativo con el resto, precisamente en lo que hace a la actuación y entendemos que viene por el lado de los textos.
Se monta un espectáculo que recrea el infierno donde el diablo, interpretado por Pereira, procura un supuesto sucesor entre los pecadores más notorios del universo.
Con ese motivo comienza a desfilar toda una serie de execrables personajes históricos, incluyendo algunos «domésticos», cayéndose a partir de sus presentaciones, en toda una serie de lugares comunes de acusaciones, que, de alguna manera, terminan siendo un catálogo revisionista, que procura el impacto en el público, cosa que consigue en varios de los pasajes acusatorios pero que, por exceso, cada vez logran menor respuesta.
Hay también un poco cuidado uso de los micrófonos, gritándose en demasía frente a ellos, lo que genera ciertas incomodides de audición.
Feeling tiene todo para disputar la vanguardia de la categoría, será cosa de esperar que el rodaje en los escenarios y la visión de sus técnico, logren los equilibrios que entiendo se hacen necesarios.
A tercera hora murga A Contramano, nuevamente generó un gran espectáculo murguero, manteniendo la gran calidad artística y la categoría interpretativa alcanzada en el Carnaval pasado.
A Contramano es un grupo humano muy sólido y más allá de algunos recambios ha mantenido por años una sólida estructura en cuanto a su elenco, el que permite excelentes respuestas a planteos, tanto en arreglos corales como en movimientos escénicos.
Por otra parte A Contramano posee algunas figuras determinantes en sus filas, tales los casos de Pablo Barrios, o Albino Almirón, dos fenómenos siempre de notables rendimientos y que se complementan en forma excelente.
También destacan Leonardo Pereira uno de los libretistas de la murga, o Guillermo Iturrioz dentro de un plantel muy parejo.
El planteo de espectáculo de la murga es casi la prosecución del manicomio del año anterior cuando aquellos «locos», pasan a ser ahora supuestamente curados, viéndose sometidos nuevamente a la marginación siendo obligados a disfrutar su «libertad» bajo el puente de los Cuida Noche, único cobijo para estos «murgadores» que recorren la ciudad.
Colectiva e individualmente, A Contramano tiene momentos soberbios que la mantienen en un primer plano entre las murgas.
Su presencia en la segunda rueda es una hecho y de no sufrir algún tropiezo a esta altura inimaginable, también estará en la liguilla.
El cierre de la etapa estuvo a cargo de los humoristas maragatos Sociedad Anónima.
La agrupación viene de tres años consecutivos como primer premio, hazaña relevante para cualquier conjunto sea cual sea la categoría.
El peso de esa circunstancia obligaba a Sociedad Anónima, a demostrar su valía y de alguna manera a rendir prueba de estar a la altura de tan lustrosos antecedentes. Entiendo que Sociedad Anónima lo consiguió y en particular desplegó su humor desde el primer momento, irrumpiendo en el escenario hasta con una camioneta con todos los elementos de utilería ante una supuesta llegada tarde al Ramón Collazo.
Allí despliegan y montan la escenografía incluso se visten, porque los percheros con la «ropa», también llegaron tarde.
En estos primeros momento llegan las primeras carcajadas del público y Sociedad Anónima comienza el espectáculo de la mejor manera.
No obstante ese ritmo humorístico no se mantiene o por lo menos no logra mantener el nivel de risa con que comienza.
Tal vez algún desajuste en los diálogos, lo notamos particularmente cuando se juega con la insólita propuesta de las dos justicias, la pública y la mutual, hace que, pese a su originalidad, no logra del público la respuesta esperada. Esta situación no se extiende por un lapso muy dilatado y el ingreso de los «Gauchos Patones», a esa altura esperado por el público y sello distintivo de Sociedad Anónima, le devolvieron el nivel de receptividad, con desopilantes actuaciones individuales. Aquí debemos señalar la notable participación de Cléber Esteche.
Desde luego vuelven a ser puntales de la actuación de Sociedad Anónima, Diego Montesdeoca, Manuel Galanes, Carlos Barceló y una debutante en Carnaval como Melania Raszap.
Otro de los puntos altos de Sociedad Anónima es su canto, cada vez atendido con mayor detenimiento por la agrupación, incorporando este año a sus filas nada menos que a Edelweis Loyate de excelente rendimiento tanto como solista como en el coro y de Pablo Bove también en gran nivel.
Los arreglos corales y musicales de los humoristas, un aporte a destacar, fueron de Víctor Donabella, Juan Pablo Díaz y Manuel Galanes.
En definitiva, Sociedad Anónima fue un cierre altamente positivo de la quinta etapa del concurso, quedando seguramente en el puntaje del jurado, muy bien posicionados en lo que al certamen se refiere, en un año, en el que, a juzgar por lo ya visto, habrá dura competencia y aún faltan tres títulos para calibrar y establecer las primeras comparaciones. *
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