CESIONARIO DEL PEAJE CONSTRUYO VIADUCTO SIN CONTENCION AMBIENTAL

Alto riesgo para una de las más bellas playas de Maldonado

Cuando la playa de Portezuelo se abrió al mundo turístico, de los pasatiempos favoritos era juntar almejas en sus orillas. Los más afortunados navegaban de Punta del Este a la ensenada, al oeste de Punta Ballena donde, aseguran, los atardeceres son únicos. Corrían los últimos lustros del Uruguay sin apremios y, de a poco, Portezuelo se fue convirtiendo también en una playa famosa: Solanas. Dunas sucesivas, luego de pinares y acacias, desembocaban en una playa llana, sin riesgos, que miles disfrutaron e hicieron popular.

Durante decenios, el fervor por Solanas se hizo tradición. Durante ese mismo período, decenas de personas dejaron de ser visitantes, para convertirse en vecinos. La belleza del lugar hizo allí converger a mucho de lo granado del mundo esteño, destacados más que por su riqueza, por su caudal artístico e intelectual.

Cuando a principios de la década de 1990 se comenzó a hablar de la autopista de que a partir de la doble vía interbalnearia, entonces aún inexistente, cruzaría por el lugar, los residentes se alertaron.

Las autoridades de la época (el mismo partido, similares caras) aventaron los temores de propietarios y residentes: en esa parte la ruta se convertiría en una arteria panorámica para beneficio de todos. Aunque muchos desconfiaron, la aseveración contundente era incontestable.

Hoy, la situación es considerada insostenible por los vecinos quienes, aunados, buscan incluso junto a la Intendencia de Maldonado solución a un problema crítico: se están quedando sin playas. Los técnicos apuntan a la autopista como responsable del cambio en la geografía de aguas. Y, peor aun, alertan que la obra erigida a un costo millonario en dólares tiene los días contados. Las aguas están socavando el basamento, afirman, y ello reducirá en mucho la vida útil de la autopista. Apuntan como responsable a Consorcio del Este que, entienden, debería haber adecuado la obra a las circunstancias. Pero la empresa se vio beneficiada, asegura el representante de estos vecinos, con la «bendición» del ministro de Transporte y Obras Públicas, eximiéndoles de asuntos vitales. Lucio Cáceres acciona así, otra vez, detrás de los mismos que ahora se benefician con el doble cobro de los peajes.

Aguas en pugna

El arquitecto Manuel Flores Flores es conocido desde hace decenios en Punta del Este. Su labor en defensa del barrio «del Faro» logró años atrás que se tuviera consideración para con la zona más tradicional de la península. Ahora reaparece, en defensa de quienes eligieron el estupendo poblado vecino a Punta del Este como lugar de residencia, cuando no de inversión.

Sin eufemismos de ninguna clase, Flores Flores apunta directamente al «gobierno nacional, que con una actitud desarrollista absolutamente anticuada, fuera de lugar, hace que la autopista no solamente pase por el medio de un centro poblado, algo insólito en la actualidad, sino que colabora con la desaparición de la playa de Solanas, con liquidar la calidad de vida del lugar, mediante una obra que incluso ya está envejecida debido a sus omisiones».

El arquitecto explica que al trazar la autorruta «se creó un conflicto de aguas trascendente, ya que, al subir la napa freática se provoca la práctica desaparición de la playa».

En cuanto a la eventualidad de un desconocimiento en cuanto a lo que iba a ocurrir con la playa al diseñar la ruta, Flores Flores es contundente: «Eso está ya todo estudiado. Usted se pregunta ¿cuál es la solución? Pues la solución es poner en acción lo que ya está estudiado por la arquitectura y la ingeniería desde hace años. Pero para dar solución hay que poner en acción a una burocracia de tal magnitud que parece apuntar a que quienes promovemos esta acción nos terminemos cansando y olvidando. Pero esta unión vecinal es tozuda, sabe lo que quiere y estamos luchando».

Para Flores Flores la forma de construcción de la autopista ha sido una de las condicionantes de la situación de la playa, «ya que como es sabido ningún problema ambiental es aislado: en todos intervienen diferentes factores y aquí hay tres determinantes principales».

Apunta en ese sentido a la elevación del nivel de aguas de la Laguna del Sauce, que a su vez hizo ascender el ras general de la zona.

«Esta elevación es absolutamente justificable, ya que se necesita abastecer cada vez más de agua potable a Maldonado, San Carlos, Piriápolis, etc. Al subir el agua, esa presión fuerza caudales hacia el punto más bajo: la playa». Recordó en tal sentido que la cuenca de la Ballena es diferente a la de la laguna «del Diario». En tanto esta última es estanca, la primera es de un solo material geológico que va hasta el mar, con excepción de la duna final. «Se produce un tapón en la confluencia del agua dulce y salada: esa presión, debido al sistema de vasos comunicantes, afecta directamente a la playa de Solanas que se mantiene constantemente húmeda».

El segundo aspecto clave para la situación crítica a que está sometida la playa de Solanas es el mencionado de la autopista.

«Todas las rutas cuando se hacen generan consecuencias fuertes por lo cual se hacen imprescindibles estudios colaterales paralelos, principalmente del tema aguas pluviales. En esta ruta autorizada por el ingeniero Cáceres no se hizo nada de eso. Y si se hizo no se lo aplicó», remarca Flores Flores. «Es absolutamente curioso que, en este país, se haga una obra de esta magnitud sin pluviales: eso es un cáncer porque va depredando la propia base de la obra».

Excusándose de analizar el tema al detalle, «que puede ser sumamente árido para el lector, lo concreto es que la obra está hecha sobre un muro de contención. Y estas obras no se hacen sobre hormigón en su base sino primero sobre dos o tres metros de arcilla entoscada, apisonada, que se va apretando… ¿las consecuencias? toda el agua que viene por la ladera de la Ballena llega a la base de la autorruta, socavándola, para después ir al punto más bajo: la playa».

En cuanto al tercer aspecto que está afectando a la playa de Solanas, el arquitecto señala la desaparición de la masa arbórea en la zona. Los árboles que consumen hasta un metro cúbico de agua al día han sido diezmados por el avance de la construcción, con lo cual esa cantidad de líquido incide también en la ecuación final. «Sin dudas que eso es responsabilidad de los vecinos, de los constructores, de todos nosotros, que estamos bregando para que se repongan los árboles», apuntó.

Apoyo municipal

La elevación de la napa freática determina que la playa esté literalmente desapareciendo. El sol, en sus días más tórridos, apenas si alcanza a secar la superficie de arena, máxime cuando históricamente esta playa ha sido baja y con mareas que la afectan a diario.

«Estamos ahora junto a la intendencia de Maldonado, peleando para mejorar esta playa, pero ni el Estado saca el agua, ni obliga al concesionario de la ruta a hacerlo, como sería su obligación», sentenció Flores.

Reconoce no obstante el apoyo constante de la Intendencia fernandina. «Los vecinos, con tecnología de la Intendencia y una creación innovadora del departamento sanitario municipal, dirigido por el ingeniero Jorge Hurcade, estamos dando algunos pasos importantes, pero indudablemente insuficientes», afirmó. «El sistema es bastante simple, pero no por ello deja de ser costoso: y no creemos que debamos ser nosotros y la Intendencia quienes sequemos las playas, sino los responsables directos de que esto esté ocurriendo».

Aseguró finalmente: «Con la Unión vecinal, de la que participa, estamos poniendo nuestro trabajo, con lo mejor que sabemos hacer sin reclamar absolutamente nada, para tener esta excelencia de la que tanto habla el paÃ
­s y que no siempre parece ser que tenemos. Si lo dejan como está la entrada de la Ballena es la Giannattasio de Punta del Este.

Pensada para que fuera una ruta paisajística del primer mundo hoy es un mamarracho de quinta, la ruta de la muerte. Ese es el mismo diseño que le han dejado a la entrada de Punta del Este hoy.» *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje