Menos imprudencia, más prevención
La tarea del guardavidas además del cuidado de las playas, implica funciones de curación de heridas. Todos los días hay mucha gente lastimada en cada playa y en el Cerro «hay mucha piedra, la playa está descuidada, han habido muchos heridos y tuvimos que duplicar los implementos de curación», señaló Suárez
El peligro no se genera sólo en el agua. Varios guardavidas han expresado su preocupación por los reiterados casos en donde la imprudencia o el descuido de adultos provoca accidentes de niños. «¿Cómo medís la imprudencia de un niño? Al niño tenés que acompañarlo, hay que tener claro que nunca se lo puede dejar solo. El padre, madre o tío son los responsables directos».
La prevención es lo principal. En ese aspecto la Brigada Montevideo trabaja en el invierno recorriendo escuelas enseñando a los niños el significado de las distintas señalizaciones y, según aseguró el director Perdomo, la idea es continuar esta actividad en los liceos. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad