Guardavidas del Cerro, sin protección
Montevideo cuenta con 120 guardavidas. Operativamente la ciudad se divide en dos, Base Oeste y Este. Hay 28 torres en toda la costa y cada una tiene un jefe de base. En cada torre hay 2 salvavidas por turno.
En la temporada, si bien se han realizado numerosas intervenciones, (86 ) sólo se ha registrado un ahogado, un joven de16 años en la playa de Buceo, según informó a LA REPUBLICA el director del Servicio de Guardavidas de la Intendencia Municipal de Montevideo (IMM), Daniel Perdomo.
Pero la calma lograda por la eficiencia de los guardavidas en está temporada se vio perturbada por un hecho de violencia.
En una playa del Cerro, se han registrado algunos conflictos entre guardavidas y un grupo de personas del lugar.
Los problemas van desde el robo de señalización (banderas, cartelería) hasta la amenaza personal contra los guardavidas, motivo por el cual Perdomo estuvo a punto de retirar el servicio en la zona de la playa Frigonal.
Bajan con armas
La Base Oeste, se encarga de la vigilancia de las playas de la zona que va del Cerro a Punta Espinillo, son un total de 9 playas todas habilitadas. Los problemas más importantes se han registrado en la playa junto al ex Frigorífico Nacional.
Está playa sufrió cambios últimamente, por el cerramiento de un terreno, comprado por capitales extranjeros, que dejó una entrada única, lo que llevó a que la playa quedara semiabandonada.
Es un lugar de encuentro perfecto para «todo el ambiente fulero que se fue para ahí «, como expresó a LA REPUBLICA el jefe de guardavidas de la Base Oeste, Ricardo Suárez.
El guardavidas dio sus explicó que «hay barras que se tienen pica entre ellos, y nosotros quedamos en el medio, sos atacado de diferentes maneras, desde que te puedan tirar piedras o tirar un balazo a que te amenacen que te van a pegar afuera, o que te zamarree la casilla un montón de gente. Estos son hechos concretos que sucedieron».
Según el jefe de guardavidas, los problemas se dan generalmente en horas de la tarde. «En la mañana predomina un ambiente familiar», comentó, sensación que fue confirmada por diferentes vecinos del Cerro.
Con respecto a los bañistas problemáticos se tiene identificados a algunos. «Pero es muy variable y carece de toda lógica, estás bien con uno y de repente otro puede ir rayado o con un ‘toque’ y te insulta o amenaza, pero no da lugar a réplica, porque siempre corrés el riesgo de perder. Te podés ir con un corte, con un balazo. Estás medio regalado ahí. Hasta hemos visto gente que baja a la playa con un revólver y lo deja al lado en la arena».
¿Omisión de prefectura?
El director Perdomo dijo que «se pidió apoyo a la Prefectura de Santiago Vázquez y contestaron que no tenían personal. Cuando se fue intensificando el problema, enviamos una nota formal, solicitando nuevamente apoyo, pero no pasó nada».
La solución que encontraron los guardavidas al problema es mover la torre hacia una punta de la playa, y ante la negativa de Prefectura y si siguen los problemas, es retirar el servicio de la playa, «porque, en definitiva, estamos arriesgando funcionarios», afirmó Perdomo.
Por su parte los guardavidas de la Base Oeste se contactaron con gente del barrio y al comunicarles que se iba a sacar el servicio, se comprometieron a tratar de bajar a la playa y de alguna forma tratar de interceder para apoyar a los guardavidas.
Esto pasó hace dos semanas, pero es una situación que según Suárez está latente y cuya solución depende de dos cosas: cambiar la torre de lugar (porque está en un lugar donde se concentra mucha gente) e incrementar la presencia de marineros en la playa
«Acá prácticamente no hay marineros, porque dos en el Cerro pueden cubrir muy poco. Son dos playas, más el Parque Vaz Ferreira, que si pasa algo ahí también vienen a pedir auxilio acá. Son gente trabajadora pero no dan abasto, se necesitan 3 o 4 marineros por lo menos».
La concurrencia en la playa del Cerro se ha multiplicado por cuatro en estos últimos años. Sólo hay marineros en la playa de Pajas Blancas, porque en esa zona está ubicada una base de la marina. La otra base del Este, en cambio, tiene un número mayor de marineros debido a la concurrencia de turistas.
Policía de playa y algo más
El marinero colabora en tareas de salvataje, solicitando apoyo a Prefectura para los rescates más alejados o en situaciones comunes en las playas: cuidando que no estén personas con perros, niños jugando con balones en zonas prohibidas, niños extraviados. o delitos como hurtos o riñas.
Consultado sobre la importancia del marinero para el guardavidas, Suárez subrayó: «Para nosotros eran importantes porque cuando había un accidente hacían la clásica rueda para despejar a la gente del lugar, cosa que se dificulta ahora, porque no tenemos apoyo y a veces tenemos que sacar a las personas empujándolas con una mano, mientras con la otra estamos haciendo respiración artificial».
Ante la ausencia de marineros, las personas acuden con sus problemas al guardavidas, pero muchas veces esos problemas no corresponden a la tarea del guardavidas. «Nosotros no somos la Policía de costa. Porque corremos el riesgo de ser sancionados o echados porque si en ese momento hay un accidente y nosotros no fuimos, no podemos decir estábamos buscando un ladrón, porque no es nuestra tarea», dijo Suárez. *
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