Brillante ceremonia de coronación
El público que desbordó las instalaciones del coliseo del Parque Rodó, disfrutó a pleno el ceremonial y cada una de las chicas participantes, fueron saludadas con efusividad y cariño.
El buen tiempo se sumó al brillo del evento con una brisa que desde el mar no solamente despejó algunos nubarrones que por momentos cubrieron el cielo, sino que refrescó gratamente la temperatura ambiente transformándola en ideal para espectáculos al aires libre, luego de haber soportado Montevideo, una tórrida tarde estival.
Protagonistas
Las jóvenes seleccionadas como representantes de los diferentes centros comunales, aspirantes de los reinados de Carnaval y Llamadas, resultaron verdaderas protagonistas del espectáculo, teniendo activa participación en todos los cuadros representados y cuyas coreografías fueron creadas en lo medular por Rafael Valieri con la participación de Lola Acosta, en particular en los cuadros de candombe.
En uno de los cuadros, Muñecas del Cha Cha Cha, se trabajó sobre la base de una coreografía de Nacho Cardozo.
Un selecto grupo de bailarines y bailarinas profesionales a la vez de actores y actrices de la compañía Italia Fausta jerarquizaron cada una de las representaciones.
A ritmo de conga…
La ceremonia comenzó tras una primera presentación en conjunto de las postulantes, con un homenaje a los carnavales del cincuenta, tal vez la más rica y atractiva década en la historia de nuestra máxima fiesta popular.
El marco musical estuvo entonces señalado por aquellos ritmos aún hoy recordados y muchos coreados, de congas, guarachas, rumba y mambos, sobresaliendo naturalmente la celebrada conga Al Carnaval del Uruguay del maestro Armando Oréfice que inmortalizara junto a los Lecuona, precisamente por aquel entonces y como homenaje a nuestro carnaval.
A ritmo de candombe
Continúa un nuevo desfile en este caso el espectáculo se transforma en un emotivo reconocimiento al Conventillo del Medio Mundo, a su significación en la historia del Carnaval y del candombe y en particular de Juan Angel Silva «El Cacique», líder indiscutido de Morenada la gran comparsa de Cuareim, y cuya imagen se proyectó dominando el escenario.
Fueron precisamente los colores de Morenada: el verde, rojo, blanco y negro que signan los de los atuendos sobre el escenario, donde irrumpe su cuerda de tambores y los personajes típicos, mientras que los trofeos emergen desde la tribuna, tal como lo hiciera por décadas la comparsa de los hermanos Silva.
Yanina Silva, nieta de Juan Angel y reina del carnaval 2003, evoluciona con gracia durante todo el desarrollo del cuadro que culmina con un canto al Yacumenza, al Cureim y Morenada de Carmen Abella, figura también emblemática del candombe y de Cuareim.
El espectáculo cobra la contundencia de un gran musical con las representaciones del Fantasma de la Ãpera, un verdadero dechado de virtudes en su concepción estética y Chicago con toda la sensualidad de su planteo visual, su música y sus bailarinas y siempre contando con la chicas concursantes engalanadas con diferentes vestuarios, todos iguales entre si, ambientándose nuevos desfiles que nunca se despegaron de la raíz del espectáculo planteado.
Todo concluye con la plena participación del público, con las chicas y la presencia de Los Fatales en el escenario en un gran final a todo ritmo y alegría, para procederse siempre dentro del mismo clima a la coronación de las reinas y sus vices, entre lágrimas y sonrisas.
En definitiva resultó un grato espectáculo donde nuevamente la capacidad y jerarquía de Nelson Mancebo quedó de manifiesto sin apelar a fastuosos vestuarios o decorados, ciñéndose a lo que ha sido hasta el momento una constante en estos eventos por él dirigidos, mucho y muy disciplinado trabajo con la chicas participantes, técnicos de calidad en todos los rubros y en particular, creatividad y buen gusto.
Me permito recomendar la transmisión televisiva que del certamen presentará esta noche Canal 4. *
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