Tiene la palabra

Respuesta a carta publicada el 22 de enero de 2004

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* Solicitamos a usted se sirva publicar esta nota en respuesta a la carta publicada en «Tiene la Palabra», bajo el título: «Pasivos de Nueva Helvecia reclaman al BPS», la que informa sobre la existencia de viviendas para pasivos que están desocupadas y pasivos que habiendo hecho su solicitud aún no reciben respuesta, como es el caso de la señora Ylce Nevia Machado que espera desde agosto de 2002.

Al respecto, el Banco de Previsión Social a través de la Gerencia de Prestaciones Sociales, informa que la señora Ylce Necia Machado actualmente no reúne las condiciones exigidas para la adjudicación, ya que supera el tope de ingresos establecido para Nueva Helvecia.

En el Complejo Habitacional Nueva Helvecia se registran dos viviendas libres, una ya en condiciones de entregar y otra de la que se está determinando su estado de conservación.

El 23 de enero pasado se inició el proceso para adjudicación a los postulantes señoras Delma Cáceres y María Acosta.

Asimismo se informa que la Comisión de Vecinos mencionada no figura en el Registro Nacional de Instituciones del BPS ni es conocida por la Agencia de Prestaciones Económicas de Nueva Helvecia

IMAGEN Y COMUNICACIONES

 

Acerca del editorial del señor Jorge Azar Gómez

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* Brevemente quería comentarle que, en primer lugar, se percibe claramente un cierto «tufillo» fascista en el editorial de este señor Azar Gómez, quien se ocupa de fustigar al doctor Kirchner. Parecería que no se enteró que en Uruguay han muerto niños por desnutrición, y que hay gente que come cáscaras de papas de la basura, y otros que comen pasto.

Asimismo, dice que el señor presidente de Argentina intentó darle a Uruguay una lección de Derechos Humanos.

Pues bienvenida sea, porque es sabido que este país es el paraíso de la impunidad, en el cual viven como hijos de buenos vecinos decenas de asesinos, torturadores, violadores de mujeres, secuestradores de niños (el señor Azar se preocupa de los secuestros en Argentina), etc., quienes viven como si nada. Entonces bienvenida la lección de derechos humanos, porque aquí en este país nada se sabe de eso al parecer.

Con respecto al término «barra brava» creo que le queda mejor al que orquestó «tipo mafia» en este país, que un juez que estaba con licencia médica, sorpresivamente se «mejorara» y sustituyera al señor Recarey, por haber citado a declarar a algunos de estos asesinos, y archivara el expediente, y luego, ¡oh! se volvió a sentir mal y otra vez salió de licencia médica. Qué casualidad, ¿no, señor Azar Gómez?

Creo que habría que mirar más para casa que para «lo del vecino».

Por último, me gustaría que el señor Azar Gómez explicara a los lectores, no solamente a mí, qué quiso decir exactamente con que el señor Kirchner con su «intromisión» podría haber provocado «desestabilizar nuestras instituciones». No queda claro.

Sin más, lo saluda atentamente,

NELSON ALFARO – CI 1.678.371-9

 

Reclamo contra Testigos de Jehová

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* Vengo sufriendo, junto con mis padres Francisco Arrechea y Carmen Guernieri, graves males desde hace años que han comprometido seriamente mi salud. Inundación de mi vivienda porque un grupo de Testigos de Jehová ocupantes de un predio lindero cortaron una cañada, impedida de trabajar en Educación Secundaria desde 1991 a 1997 y conculcados todos mis derechos hasta la fecha por veladas persecuciones políticas por haber ocupado un cargo de adscripta que había pertenecido a una persona destituida del proceso.

Este año que pasó fui víctima de graves ultrajes que pusieron en riesgo mi vida; de la vivienda quieren que nos vayamos para que los Testigos de Jehová puedan prescribir tranquilos (hacerse dueños de la vivienda) a pesar de haber perdido la habitabilidad de parte de nuestra casa por las inundaciones, nosotros no le vamos a causar ningún mal pero ellos no lo pueden creer y por intermedio de sus influencias presionan para que nos vayamos. Ya que soy una persona sola y que nadie va a reclamar por mí; las veces que me dirigí a la Justicia por reclamos de derechos del trabajo o de la vivienda los jueces terminaron fallando contra la Ley.

Tengo solicitudes de ayuda y denuncias realizadas a distintas autoridades nacionales, por ejemplo IMC, MSP, M. del Interior, Asociación de Escribanos y nunca recibí ayuda manifiesta ni soluciones de nadie. Pido ayuda por este medio para que por favor alguien se interese por mí y no sigan haciéndome mal y poder tener con mi madre y padre una vida tranquila. Lo que deseo es la reivindicación de mi persona, de mis valores, el respeto y justicia.

PROFESORA ESCRIBANA PUBLICA – GRACIELA ARRECHEA GUARNIERI – C I 3 336 263 7

 

Esperando por Antel

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* Me dirijo a usted con el fin de hacerle conocer mi inquietud la cual desearía se pudiera publicar en su prestigioso medio.

En el pasado Expoprado he tenido el gusto de participar en un sorteo que tuviera lugar en el stand de Antel. En dicho lugar se entregaba un cupón con el cual una vez de ser completado con los datos correspondientes se depositaba allí. Los sorteos eran cada dos o tres días y los premios más de diez por vez.

En uno de esos sorteos he tenido ¡¡la fortuna!! de salir favorecido, el premio que me tocó en fuerte fue un Mazi azul, que corresponde a 50 minutos gratis de comunicación telefónica con Argentina, Brasil y USA.

Antel se comprometió a llamarme con el fin de coordinar la entrega del mismo, pero dicha llamada nunca llegó. Cuando me presentó en las oficinas de dicha entidad me comunican que el premio no me lo darán.

La excusa es que en el momento del sorteo yo tenía un atraso en la tarifa, pero una vez que me puse al día me siguen negando el premio que en justa ley me gané.

En el cupón que se llenaba, en ningún momento se daba como requisito ni siquiera tener teléfono, por lo tanto considero una estafa por parte del ente la negativa de la entrega del premio ganado.

Quisiera se pudiera hacer pública mi denuncia, y que se conozca las mentiras que nos hacen quienes dirigen las entidades de los uruguayos, que hoy nos ofrecen circo con un sorteo de mentira y que mañana desesperado con algún otro verso nos pedirán el voto, para poder seguir engañando y burlándose de la honestidad de los pobres orientales. Sin más le quedo muy agradecido.

Le saluda atentamente

DANIELO SCALESE – CI 2.719.676-1

 

Al «Gato» Gandaria, pescador y compañero

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* Si me apuran a lo mejor estaría un buen rato antes de recordar cuál era el verdadero nombre de «El Gato» Gandaria, oculto tras un montón de recuerdos con palangres, embarcaciones, salidas a la mar y otras múltiples actividades marinas y pesqueras. Lo cierto es que cuando me enteré, tardíamente, de su fallecimiento en noviembre pasado envuelto en la bandera del Frente Amplio, el primer claro pensamiento o sentimiento fue que el puerto de Piriápolis ya no sería el mismo sin la presencia del Gato.

Y esto sea dicho a pesar de su gran fa
milia cien por ciento vinculada al mar que fue formándose sobre la costa, los hijos pescadores y buzos (buzos mejilloneros y buzos buscadores de tesoros), y «la Nilda», como llamaba el Gato a su compañera de fierro, al frente de uno de los clásicos puestos de venta de pescados y mariscos característicos del puerto.

Para un lector ciudadano y más joven -el Gato y yo lo éramos cuando empujamos desde lugares diferentes del Interior la creación del Frente Amplio- lo sustancial de esta nota no se entendería sin alguna aclaración previa. Como la de establecer que por aquellas épocas y durante unos cuantos años, ser frenteamplista no era, como tal vez pueda entenderse hoy, simplemente ser adherente de determinado partido político, o manifestarse votante de uno de los varios partidos políticos existentes en el Uruguay, con el moderno agregado de la cierta posibilidad de ser gobierno prontito.

¿Entonces qué era?

Por de pronto era ser señalado con el dedo por la gran mayoría de una población nueve sobre diez votante de los partidos tradicionales; significaba ser de los menos y los raros.

Cuando te conocí, Gato, ya te destacabas como puntal en la representación de los intereses de los pescadores artesanales del Puerto, intereses que había que defender en el trato con las autoridades portuarias, con los «prefectos» del Puerto.

También me viene a la memoria un hecho si se quiere menor pero que me quedó grabado; te estaba levantando en mi camioneta unas cajas de brótolas y te hice un comentario sobre unos palangres alistados en forma bastante desprolija. «Sí -reconociste-, pasa que le di trabajo a un compañero… es medio chambón el pobre, pero es un compañero».

Me dice la Nilda que pasaste muchos meses enfermo y que nadie del Frente te vino a ver. Y que el cáncer a los huesos que te agarraste te hizo sufrir muchísimo a pesar de los remedios y de los cuidados médicos de Mautone. Y esos últimos días de pesadilla el dolor consumiéndote matándote en vida célula por célula pero sin poder con aquella voluntad firme entre los quejidos -«que me envuelvan con la bandera del Frente»- y ahora que todo pasó, hermano Gato, compañero, tratando uno de ponerle palabras a esa tu última porfiada acción, tratando de disculpar a los compañeros que no te fueron a visitar, tratando de hacer conocer tu gesto que me hace apretar la garganta para contener el llanto, pegarte un grito fuerte a donde estés, a tus huesos ya descompuestos pero adheridos a la tela con los colores de aquello que una vez levantamos con gran ilusión, cuando éramos apenas un puñadito de hombres raros.

Un grito y saludo fuerte y emocionado, hermano Gato, a vos y a tu última bandera.

L.M.CH. – CI 841.017-8

 

Basta de contaminación acústica

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* «Prohibido hablar al conductor» es la advertencia que leemos en los ómnibus.

El público respeta esta orden para evitar distracciones que puedan derivar en graves accidentes.

¿Por qué la Intendencia Municipal de Montevideo permite la insania de que el conductor o el guarda pongan la radio a todo volumen como si fuera una bailanta?

Van molestos los pasajeros y en peligro de que por distracción ocurra un accidente.

Los inspectores debieran ir a medir los decibeles que hay en un medio de transporte. Pero lo más cuerdo sería prohibir esta manera de producir más contaminación acústica.

Hablando de inspectores, ¿por qué será que los inspectores de Espectáculos Públicos sienten rechazo por las ordenanzas de Ruidos Molestos? Les disgusta profundamente que los vecinos estén al tanto de las mismas.

¿Por qué será que cuando los vecinos desesperados por los ruidos de los boliches los llaman a que procedan a medir los decibeles éstos nunca pasan de 37? Y… qué casualidad, al rato de ser llamados el boliche baja el volumen.

Esto tiene que terminar y nuevas normativas hechas por profesionales responsables deben impedir que los boliches se instalen contiguos a casas de familia.

Los barrios con características de habitación deben ser respetados.

Los derechos humanos de los vecinos al descanso, al sueño y a la salud son sagrados y amparados en la Constitución de la República.

ONG – COMISION CIUDADANA DE AUTODEFENSA VECINAL – PTE. JOSE CARDELINO

 

¿Qué pasa con las noticias policiales?

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* Le confieso que estoy asombrada de la preferencia (o no…) que se dan a las noticias policiales en este Uruguay nuestro de cada día. El sábado 17 del corriente en la madrugada, fue asaltado el Estacionamiento «Ambassador», de la Calle Julio Herrera y Obes 1325 entre 18 de Julio y San José. Soberano susto se llevó el encargado del momento, Jesús, al que dos tipos en moto, con rostros casi cubierto, luego de franquearle el acceso pensando que se trataba de clientes ocasionales, lo encañonaron con armas de grueso calibre y le pidieron toda la plata que había en el local.

El empleado muy popular entre la clientela, no sólo fue amenazado y debió entregar el dinero de caja sino que, además, fue exigido a dar toda la plata que al parecer, ¡sabían que no era sólo esa! El empleado amenazado de muerte al punto de que uno de los asaltantes le decía al otro: «Â¡Matalo… matalo!…» les dijo que había una oficina en el primer piso, de la cual, el no tenía llaves. Ante lo que los asaltantes subieron, rompieron la puerta y buscando, encontraron $ 120.000.

Antes de irse, por lo visto eran profesionales del delito, arrancaron la cámara filmadora que funciona en el estacionamiento y se la llevaron, como para no dejar rastro alguno de su asalto.

El local pertenece al empresario Enrique Salangen, dueño de «La Mandarina», un restaurante de la Barra de Maldonado, que al parecer tiene otro local de ese tipo en Florianópolis. Suponemos que se hizo la correspondiente denuncia. Si es así, resulta curioso que las crónicas policiales se ocupen de hechos a veces banales o de la clausura de una que otra panadería, dejando «pasar por alto» hechos graves como el que comentamos. Porque de no haber concurrido en moto, los ladrones pudieron llevarse uno de los tantos lujosos coches que uruguayos y también turistas argentinos y brasileños, en esta temporada, dejan allí. Saluda atte.

MARGARITA OYHENART – UNA CURIOSA

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