Preocupación por el Cristo de La Paloma
Vecinos y algunos concurrentes a la playa de Los Botes, en el balneario La Paloma, vienen comentando su preocupación por el estado en que se encuentra el Cristo, una de las obras más conocidas del artista carolino Alfredo Maurente, «Lucho». La imagen, de la que se dice fue moldeada con el propio cuerpo del artista, se encuentra en la playa de Los Botes, lugar de instalación resuelto por una asamblea de vecinos en el verano de 1995.
Lucho instaló el Cristo en el viejo puertito de pescadores como imagen de «protección» y bienvenida a los pescadores artesanales que a diario salían en sus chalanas en busca del sustento. Con la construcción del puerto actual varias figuras e imágenes tradicionales se perdieron o se trasladaron de la ubicación original, entre ellas «La Morada» y varias de las obras de Lucho.
Durante años el «Cristo estuvo al final de la avenida Nicolás Solari, en Plaza España, y luego durante meses fue depositado en el Centro Cultural de La Paloma, cuando la administración Marzano encaró un trabajo de refacción de distintos espacios públicos, entre ellos la plaza en cuestión. Fue en ese marco que la propia gente resolvió instalar el Cristo en la playa actual para que cumpliera con el cometido de despedir y recibir a los pescadores artesanales como fuera concebida esa imagen por el autor.
Pero actualmente, el trasiego de gente hacia la costa, y el estacionar de bicicletas contra este lugar, ha ido sacando arena de manera peligrosa para esa imagen, que actualmente está corriendo serios riesgos.
El tema esté en conocimiento y llegó a preocupar a la artista plástica Martha Nieves, responsable del rescate y restauración de la mayoría de las obras de Lucho, que con la desaparición del puertito de pescadores quedaron esparcidas por toda la zona.
Pero también la gente del lugar, o de la zona, en buen número ha comentado con preocupación la situación y, fundamental- mente, el inminente futuro que espera a esta tradicional escultura, imagen de La Paloma en postales y publicaciones que han recorrido el mundo.
El cuidacoches de la playa de Los Botes, en un gesto con poca trascendencia pero digno de resaltar, comentó a cronistas que llegaron al lugar que él se ofrecía para trabajar en forma honoraria si alguien o alguna institución aportaba los materiales. Aportaba como idea la posible construcción de un basamento de material o protección para impedir el retiro de arena de la zona donde está enclavada la estatua. Explicó como argumento de su decisión que está todo el día y no siempre ocupado, pero, básicamente, «porque es Jesús», señaló. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad