Los ciclistas no se sienten respetados en la calle por los automovilistas
De los consultados, la gran mayoría (623) no llevan ningún material reflectante. LA REPUBLICA accedió a la investigación y a datos primarios de la investigación sobre ciclistas, que se piensa concluir en mayo próximo, luego de relevar 1.200 consultas.
La zona seleccionada para llevar adelante este trabajo fue el departamento de Canelones, ya que según las estadísticas oficiales es allí donde se produce el mayor número de accidentes protagonizados por bicicletas. Los datos están siendo recabados en Pando, Las Piedras, Santa Lucía, San Ramón, Canelones, Costa de Oro y Empalme Nicolich.
En todo el país, de enero a octubre de 2003 fallecieron 487 personas en accidentes de tránsito y otros varios cientos quedaron con lesiones de diversa entidad.
Ileana Poloni, directora de CETU, señaló que con este estudio se pretende conocer la conducta de los ciclistas, así como el conocimiento que poseen acerca de la reglamentación para circular en la vía pública. El móvil de la investigación fue el marcado incremento en la utilización de este medio de transporte a causa de la crisis económica, que dificulta el pago de boletos de ómnibus.
Agregó también que peatones, ciclistas y motoristas desconocen en su mayoría las normas de tránsito.
Para obtener los datos, CETU confeccionó dos formularios diferentes. Uno, con preguntas sobre conocimientos, normativa, sentimientos frente al tránsito y como ciclistas. El otro es completado por el encuestador, que anota cómo viene transitando la persona, el estado del vehículo, la postura del cuerpo y si lleva luces, niños o carga. Funcionarios de CETU son quienes recogen los datos en las principales rutas y avenidas del departamento canario. La investigación es complementada con un análisis de los reglamentos de tránsito, de literatura sobre el tema y de estadísticas sobre accidentes.
No son respetados
Poloni adelantó a este matutino que ya se consultó a 923 personas y que de los formularios completados surgió que 827 ciclistas no se sienten respetados en la calle, y dicen que no piensan que se les dé un lugar entre la circulación vehicular. Asimismo se halló que 623 conductores de los birrodados transitaban sin materiales reflectantes.
La especialista en tráfico, basandóse en la información recopilada hasta el momento, explicó que en general los ciclistas desconocen «el ángulo muerto o punto ciego, que es el espacio no captado por el espejo». «Por los espejos, el conductor de un auto no ve la bicicleta que viene en ese ángulo, y cuando va a doblar, sucede el accidente. El ciclista es el que se tiene que cuidar en ese aspecto», explicó. Otro aspecto que los usuarios de bicicletas no conocen es la regla de la derecha y la preferencia que esa vía tiene. Aseguró Poloni que «generalmente las bicicletas no tienen timbre porque sus conductores consideran que no son respetados; entonces, piensan que por más que lo toquen nadie les va a dar bolilla».
Se encontró en la investigación que frecuentemente en las bicicletas se transportan cargas como bolsas, cartones o chapas, e indicó que «los ciclistas reconocen el peligro que asumen, pero que dicen que no tienen otros medios de trasladar esas cosas». Llamó la atención de los investigadores que los ciclistas, por ejemplo, que van por avenida Giannattasio al este, circulan por la izquierda de la calzada: es decir, a contramano de los autos. Los ciclistas consideran que es más seguro porque ven de frente a los vehículos, y así evitan que los ómnibus les hagan «finitos» o doblen a la derecha sin mirar. «Los ciclistas, en su búsqueda de amparo, se refugian en la vía más rápida y, por lo tanto, más riesgosa.», sentenció la especialista.
La propuesta
Una vez concluida la investigación, los responsables de CETU elaborarán una propuesta con soluciones que será presentada ante el Ministerio de Transporte y Obras Públicas y las Intendencias departamentales. Poloni reveló que entre las medidas que se sugerirán se encuentra el uso obligatorio de material reflectario, que deberá ser visible tanto de día como de noche; la educación vial obligatoria desde edades tempranas, pues los niños empiezan conduciendo bicicletas; la utilización de cascos y la realización de carriles apropiados para la circulación. «Es importante que los jóvenes tomen conciencia de que están conduciendo un vehículo, puesto que muchas veces no se dan cuenta de eso. La mayor parte de ellos no posee licencia de conductor y por lo tanto no conoce la reglamentación de tránsito» dijo Poloni *
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