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“El 70% de la población uruguaya nunca fue al teatro y nuestro desafío es traerla al teatro”, expresó Daniela Bouret, directora del Teatro Solís

Daniela Bouret recibió a LARED21 TV en el marco de la celebración por los 160 años del Teatro Solís.

 

¿Cómo encuentra al Solís estos 160 años?

El primer punto a destacar, es que no queríamos que fuera un día solo, porque de esa forma, podíamos celebrar solo con el público que concurría ese día a la sala. Hubiera sido celebrar únicamente con las personas que adquirieron las 800 localidades que teníamos disponibles para la Ópera. La Ópera es una de las celebraciones, porque el Solís nació con una Opera (23 de agosto de 1856). A los 100 años de inaugurado el Solís, se volvió a celebrar con una Opera. En 1856, la primera que se hizo, era cantada porque había una inmigración italiana muy  importante. Es un género que continúa vigente. Lo que quisimos fue ampliar esas celebraciones y generamos diferentes dispositivos que rodean las celebraciones. Tenemos  las exposiciones de artes escénicas y plásticas. Tenemos a Raúl Rial que ha hecho bocetos de los músicos de la Filarmónica, que está en la Sala de Exposiciones Estela Medina. Está Nancy Horowitz (uruguaya residente en Austria), que fue la primera violinista de la OSSODRE y de la Orquesta Filarmónica de Montevideo, es fotógrafa y tiene  una exposición muy interesante sobre músicos callejeros del mundo. Generamos un “pequeño Solís” en la Ciudad de los Chicos de  Montevideo Shopping, quienes concurren tienen la oportunidad de hacer juegos de roles, es decir, vender una localidad, acomodar a un espectador, maquillar y jugar a ser espectador, también representar una obra. Generar el hecho artístico desde otro lugar. Actualmente, estamos celebrando el Segundo Congreso Internacional de Desarrollo de Audiencias. Lo que se trata, es de reflexionar con directores de teatro de la región, con teóricos, académicos y también con las instituciones uruguayas. Ha venido gente de Francia, España, Argentina, Brasil, Perú y Colombia. La pregunta que nos formulamos es ¿cual es el rol del Teatro público y del Estado en la construcción de audiencias? La diferencia entre sensibilizar públicos, formar públicos, desarrollar audiencias y las estrategias que hay que seguir. Nos preguntamos ¿alcanza  con tener una programación y que la gente venga a nosotros? Esos son nuestros desafíos. Hay un paradigma que está caduco que dice “tengo una buena programación y el que no viene, y el que no sabe disfrutarla, se lo pierde”. Nosotros le estamos pidiendo a alguien que venga, que tome tiempo para venir, que atraviese la ciudad, que pague una entrada. Y se pregunte ¿Cómo entiendo esto? ¿Qué elementos tengo para comprender lo que sucede en el escenario? Y como eso que veo me sirve a mí para comprender la realidad en la que vivo, y para comprender la vida como te puede ocurrir con la matemática, o con la historia. Esos son nuestros desafíos y sobre esto estamos reflexionando.

LAS ENCUESTAS DE “CONSUMO CULTURAL” NOS INDICAN QUE TENEMOS UN MUY BUEN NIVEL DE OCUPACIÓN DE SALAS.

Comprendimos que la gratuidad no alcanza, porque lo aprovechan aquellos que tienen capital cultural. Tenemos que salir a buscar a los que no asisten, estas encuestas nos permiten ver que un 70% de la población de nuestro país nunca fue al Teatro. Con esos temas nos preguntamos ¿Cuáles son las estrategias? Hace un par de años que estamos trabajando en el Penal de Punta de Rieles, también en Escuelas públicas. Además estamos en un proyecto de cooperación “Sur Sur” con México con una ciudad “espejo” Ciudad Juárez, con la Institución de Derechos Humanos. Con docentes de artes escénicas y docentes de Derechos Humanos, trabajamos en la Primera Infancia contra la violencia doméstica, el bullying y la discriminación. Lo hacemos principalmente  a través de títeres. Los muros (del teatro) no tienen que ser una barrera.

¿Es un desafío “achicar” ese 70% que no va al teatro?

Nosotros tenemos nuestros cuerpos estables: Comedia Nacional y la Orquesta Filarmónica de Montevideo. Son mecanismos que tiene el Estado para “subvencionar” esa oferta. Las entradas son más económicas y hay planes de accesibilidad. Además, podemos traer invitados a grupos “objetivos”, esa es una manera de ampliar el público que recibimos. La accesibilidad del espectador tiene que ver con que sea un lugar seguro, cómodo, que le llegue la información, tenemos sistema “braile”, ascensores accesibles, escaleras anchas, y buena temperatura. Todas condicionantes importantes. Pero no alcanza.

¿Pesa aún eso de que hay que “ser culto” para venir al Solís?

En los imaginarios de algunos sectores de la población está, pero en las encuestas de consumo cultural en el último informe, indica que los lugares más conocidos de Montevideo son la Biblioteca Nacional y el Teatro Solís. Además, el Solís es el primer lugar de referencia en centros culturales. Es el lugar donde concurre más gente con menor poder adquisitivo y con menor escolaridad, incluso gente que no ha terminado primaria. Esa brecha la abrimos y lo hicimos con proyectos como “Un pueblo al Solís”. Este es un proyecto que hicimos con los Centros MEC, la Dirección de Cultura (MEC) y la Fundación de Amigos del Solís. Este proyecto, trae pobladores de pueblos de menos de 5.000 habitantes durante todo el año, y a fin de año viene en tren “un pueblo entero”. Esto lo logramos apoyados también en los bachilleratos artísticos y los Fondos para la Cultura, el programa de Fortalecimiento de las Artes y la tarjeta “Montevideo libre”. Son un conjunto de mecanismos que ayudan hacer accesible la cultura.

LA BIBLIOTECA NACIONAL Y EL TEATRO SOLÍS SON LOS LUGARES MÁS CONOCIDOS POR LOS URUGUAYOS.

¿Crees que el Teatro debería tener una veta comercial?

El Teatro público no tiene como misión el lucro, estas instituciones, los “teatros decimonónicos” son “caros” de mantener. A la vez, tenemos que preguntarnos que es “lo caro” y qué estamos dispuestos a dar para tener un icono como este en la ciudad. El historiador Eric Hobsbawn  (1917 – 2012) decía que hasta el siglo XIX, los lugares de encuentro por excelencia eran las Iglesias, luego fueron los templos laicos, los teatros “a la italiana”, como el Teatro Solís, lugar de encuentro social. En el siglo XXI, los lugares de encuentro son los “templos al consumo”, los shoppings. Tenemos que reivindicar los teatros del siglo XIX como lugares de encuentro social. Qué pasa con las nuevas tecnologías, la gente desde su casa elige lo que quiere ver y cuando lo quiere ver.

¿Cómo convive el Teatro con las nuevas tecnologías?

Somos una parada “pokemón”, trabajamos con las nuevas tecnologías, tenemos el Metropolitan Opera House (MET) y el BOLSHOI, que se pasa con un servicio que tenemos disponible. Venís al Solís y podes ver lo que sucede en Nueva York sentado en la butaca. Hay una aplicación de nuevas tecnologías. Tenemos propuestas de realidad aumentada, es una aplicación que te bajas al celular y lo podes ver acá o en Japón, tiene la historia del Solís en imágenes y también tiene la “realidad aumentada” en cada una de las salas y en la explanada del Teatro. Es decir, podes ver la ciudad desde este dispositivo. Este dispositivo se integra a la visita guiada. Las visitas didácticas que hacemos con estudiantes, permite que recorriendo el Teatro, con sus tablets o ceibalitas o con las que nosotros le damos si no traen, interactúen con lo que el guía les va diciendo y esto les da más elementos sobre el Teatro. Tenemos un programa de formación de públicos que es diferente al de sensibilización. Trabajamos con docentes de Enseñanza Secundaria, que no son de los bachilleratos artísticos, para que vengan y se comprometan a traer a su grupo  al Teatro 3 veces en el año. Esas 3 veces tienen una ficha didáctica donde trabajan, ven una obra y luego tienen un “conversatorio” con los artistas. Al venir tres veces, tienen más elementos para poder ver lo que las obras le proponen. Dentro de las fichas didácticas una de las tareas que tienen que hacer es por ejemplo, hacer preguntas para trabajar en clases, a la vez las “tuitean”, le ponen “formación Solís” y con las nuevas tecnologías, nos devuelven algo de las imágenes o relatos que ellos trabajan. De esta forma, hay una devolución de lo que hacemos.

Las nuevas tecnologías llegaron para quedarse y son otra forma de interactuar con el Teatro.

¿Cómo es la presencia del Teatro en la agenda mediática?

Los “teatreros” nos preguntamos ¿hasta dónde nos dan lugar?, ¿hasta dónde los medios de comunicación cubren los eventos o lo que es a más largo plazo?. Hay circuitos que se retroalimentan. En Buenos Aires hay una obra en cartel y los mismos actores están, en el teatro y en la televisión. En Uruguay, los medios deberían conocer los talentos que tenemos. Los artistas nacionales, luego que pasan por Buenos Aires, consiguen más lugar en su país. “Nadie es profeta en su tierra”.

EN URUGUAY TENEMOS QUE “EMPODERAR” A LOS ARTISTAS NACIONALES.

¿El teatro se ha visto afectado por la desaceleración económica, está viniendo menos gente?

Los consumos culturales tienen una demanda inelástica, las teorías dicen que cuanto más vemos, más queremos ver. A fin de mes se nota la baja de público, aunque cuando la gente no tiene efectivo, usa la tarjeta de crédito.

¿Ves la cultura uruguaya como palanca del desarrollo nacional?

Es sintomático que en este gobierno departamental, el último en integrarse haya sido el director del Departamento de Cultura. Nunca quedaría en el último lugar quién llevará la parte económica o financiera. Con esos departamentos “nadie juega”, a veces la cultura queda relegada.

RECUERDO QUE ANA OLIVERA (EX INTENDENTA) DIJO UNA VEZ QUE “PARECE QUE LA CULTURA FUERA LA FRUTILLA DE LA TORTA” Y YO DIGO LA CULTURA ES “LA TORTA” TENEMOS QUE LLEGAR A ESE CAMBIO.

¿Cómo está el trabajo con el SODRE hay coordinación?

En el aniversario del Solís, el SODRE nos entregó una plaqueta. Con el SODRE estamos en una etapa de “hermanamiento de salas.

Aunque tenemos que coordinar mucho más agendas, y proyectos. Por ejemplo no nos puede ocurrir que estrenemos el mismo día, porque nos estaríamos disputando los medios, las autoridades, los espectadores, incluso los sponsors.

¿Hay competencia con las Salas privadas?

La misión del Solís trata de accesibilidad ciudadana. Como lo aterrizamos, tiene que ver con que no hay “todo público”, siempre hay públicos específicos y segmentados. Podemos generar herramientas de marketing cultural y preguntarnos por los públicos que existen. Creo que todos esos “mix” podemos conocerlos, pero el público se reúne ante el hecho artístico y los diferentes hechos artísticos conviven en la ciudad. La cartelera de Montevideo parece Nueva York, hay propuestas de todo tipo. Nos preguntamos ¿qué consumimos y qué vemos cuando vemos?. El candombe y el tango son patrimonio nacional. El año que viene (2017), se cumplen 100 años de la Cumparsita  me pregunto: ¿Cuánto escuchamos de Candombe y de Tango? Sí quiero bailar tango ¿Dónde están las tanguerías? ¿Le puedo indicar a un turista adonde ir? Entonces ¿cuáles son las producciones culturales que tenemos que impulsar?, ¿cuántas son?, ¿de qué manera lo hacemos y para quienes? Estos son los debates que tenemos que dar y las coordinaciones necesarias entre las Salas públicas.

NOSOTROS TENEMOS QUE TRABAJAR LO QUE EL MERCADO NO HACE Y LO QUE EL MERCADO NO TRAE.

Por eso la rentabilidad es subyugante al resto. ¿Cuál es el fin de un teatro público, que tiene que hacer, a quién tiene que convocar, tiene que traer a los que no vienen? ¿Y con qué propuestas artísticas?  Son todas preguntas que nos debemos formular.

¿Continúa esa creencia que lo “culto” es aburrido?

Eso sucede cuando no generamos instancias de mediación con lo que está pasando. Nosotros ahora tenemos en cartel la obra Capuletos y Montescos, sabemos que esta historia de amor de Romeo y Julieta es “fuerte, duró 4 días y terminaron muertos”. Como le decimos a los jóvenes que lo que pasa ahí puede importar. En las fichas didácticas que trabajamos, les planteamos “imagínense si en vez de ser Capuletos y Montescos, las familias son de las barras bravas de Peñarol y Nacional”. ¿Qué pasaría? Así ven el fenómeno teatral desde otro lado, ¿qué pasaría sí Romeo y Julieta hubieran tenido un celular y se pasaban mensajes? Estas formas te ayudan a hacer de la obra algo inteligible. Esto que puede ser considerado “alta cultura” en contraposición a “baja cultura” términos mal dichos. Lo considerado “culto y aburrido”, si le encontrás las instancias adecuadas, llega a las personas a su forma, y a su corazón.

LA IDEA ES QUE EL ARTE TE SACUDA Y TE MOTIVE PARA PODER VER EL MUNDO DE OTRA MANERA QUE ES EL PRIMER PASO PARA CAMBIARLO

Hay satisfacción ciudadana con el personal del Solís ¿cómo se logra?

El Solís es la gente. Cumplimos 160 años de un edificio que nació con la República. Los éxitos se manejan por los objetivos que se plantea, los objetivos tienen que ver con cada momento histórico y con la gente que los lleva adelante. Acá hay un equipo calificado y que tiene “la camiseta puesta” son servidores públicos. Sin este equipo, es imposible pensar en un proyecto distinto.

¿Cómo está la infraestructura?

Después de 12 años que no se invertía en infraestructura, gracias a la Fundación de Amigos del Teatro Solís, recibimos una donación importante. No quiero adelantar muchos elementos, porque próximamente haremos público de qué monto estamos hablando y en qué lo usaremos.

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