Los ómnibus vuelven a entrar a zonas conflictivas
Los trabajadores del transporte agremiados en la Unott (Unión Nacional de Obreros y Trabajadores del Transporte) resolvieron levantar ayer la medida, en forma paulatina, de no ingresar al Borro.
Desde las 0 horas con el inicio del servicio nocturno, las líneas 396, 328 y 158 llegarán hasta su destino original, Gruta de Lourdes, pero modificando su recorrido. No ingresarán por la calle Aparicio Saravia, sino que circunvalarán la zona tomando la avenida San Martín. Esto llevará a que los residentes tengan que caminar un máximo de cuatro cuadras, sostienen los trabajadores.
Mientras la Intendencia Municipal de Montevideo (IMM) resolvió anular las unidades locales de trasbordo que instrumentaba la empresa Cutcsa, la Jefatura de Policía anunció el comienzo de un intenso mecanismo de seguridad en la zona, destinando un mayor patrullaje y la participación de entre 60 a 150 funcionarios policiales, uniformados y de particular, que viajarán en los ómnibus y otros aguardarán en las paradas a fin de garantizar la seguridad.
Las medidas gremiales, de paro y no ingresar a determinados barrios del norte de la ciudad, se dispusieron luego que el pasado fin de semana un chofer de UCOT, de la línea 328 fuera asesinado a balazos por tres delincuentes.
El presidente de la transportista Cutcsa, Juan Salgado, anunció que si llegara a pasar un hecho similar, como el atentado contra un trabajador y la adopción de medidas, Cutcsa no dejará aislado a ningún barrio.
Por su parte, el próximo lunes, la mesa de la Unott sesionará en instalaciones del Centro Comunal Nº 11, en barrio Borro, con la finalidad de dialogar directamente con los vecinos. En dicha reunión, los transportistas podrían definir volver a ingresar por el «corazón» del Borro. Seguramente, la primera línea que lo haría sería la Nº 158 de Cutcsa. Según explicó a LA REPUBLICA, el representante de la Unott, Marcos Lombardi, las unidades de las cooperativas 328 y 396 podrían retomar el recorrido original posteriormente. La normalización del sistema dependerá de la instrumentación del operativo de seguridad, ya que si los trabajadores evalúan positivamente los patrullajes a realizar, podrían ingresar nuevamente a la zona «caliente» del Borro.
En el caso de las líneas de UCOT serán sus integrantes los que decidirán cuándo ingresarán al polémico barrio, ya que en su personal existe una sensibilidad especial por el tema debido a que el trabajador asesinado pertenecía a esta cooperativa.
Incluso, estos cooperativistas son partidarios de que la seguridad brindada por los policías no sea sobre el propio ómnibus, sino que lo hagan en las paradas o en el patrullaje. La Unott también resolvió comunicarse con los centros comunales 5 y 11 (Punta Carretas y Cerro), por tratarse de barrios donde se registran altos porcentajes delictivos contra el transporte. Los trabajadores pretenden dialogar con los vecinos a fin de que éstos también reclamen seguridad para la zona.
El jefe de Policía admitió que, en total, el operativo demandará el trabajo de más de 150 efectivos. Delgado fue consultado sobre si esta decisión afecta el funcionamiento de otras dependencias del Comando: «Puede ser; trataremos de que muchos de estos servicios se cumplan con recargo de servicio», señaló.
Con respecto al procedimiento policial y judicial realizado en torno al delincuente que mató al chofer de UCOT el pasado sábado, Delgado admitió que hubo amenazas a varios vecinos que prestaron su testimonio ante el juez Roberto Timbal.
Confirmó que incluso una señora pidió dormir en la Seccional 17 antes de concurrir al juzgado por temor a represalias. *
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