Turistas venezolanos denunciaron en Defensa del Consumidor sobreprecios en Colonia
Desde el pasado 31 de diciembre, la oficina coloniense que procura interceder para proteger el derecho de los consumidores atiende entre tres y cuatro reclamos o consultas diarias. «Atendemos a todo el público, sea turista o no en denuncias de todo tipo. A veces las cosas más insólitas, desde consultas por precios diferentes, incumplimiento de contratos, hasta por una factura de OSE que vino con precios increíblemente altos» contó a este medio la funcionaria Graciela Bermúdez, una de las cuatro municipales que fueron preparadas para atender esta oficina.
Según relató el caso de los turistas venezolanos ocurrido días atrás, el hombre de la familia entró a los gritos a la oficina, ubicada en el centro de la capital departamental. «Nos han robado, me quiero ir, me han robado en el restaurante», decía mostrando la boleta. En efecto, en un restaurante conocido, por tres bogas con ensalada más la bebida y tres jugos de naranja –cada jugo de naranja costó 100 pesos–, pagaron 1.460 pesos por las tres comidas. Pese al acuerdo al que se plegaron los gastronómicos para mantener los precios competitivos durante toda la temporada, lo cierto es que «aún hay comerciantes que quieren hacerse la América y piensan que los turistas son tontos», dijeron a LA REPUBLICA otros propietarios de restaurantes en la costa coloniense. «Hoy el turista tiene mucha información y no es leal ocultarle la carta con los precios o intentar propasarse cobrándole de más. Eso los espanta y no vuelven» dijo un comerciante gastronómico consultado.
Bermúdez informó que en estos casos «pedimos la factura y vamos a hablar con el dueño del comercio. Si hay aspectos legales de por medio nos comunicamos enseguida con la central en Montevideo, donde está el cuerpo jurídico para asesorarnos», dijo.
La oficina de Defensa del Consumidor se formó como consecuencia de un acuerdo realizado entre la Intendencia de Colonia y el Ministerio de Economía y Finanzas. «La intendencia nos da la infraestructura, el local y el personal y Defensa del Consumidor pone la logística y la preparación de los funcionarios», explicaron a LA REPUBLICA en la oficina, que se encuentra abierta de lunes a viernes de 8 a 14 horas en el edificio que ocupa la Secretaría de Turismo en la céntrica esquina céntrica de General Flores y Rivera. «La experiencia de estos primeros días ha sido buena, la gente se va conforme porque a veces aunque uno no les pueda solucionar el problema puntual por el que vienen, pero al menos se los escucha. «Una señora ayer me decía justamente que al menos encontró a alguien para que la escuchara», dijo.
En Maldonado también funciona una oficina de Defensa del Consumidor, con las mismas características y cometidos que la de Colonia. *
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